Una alianza de 450 grupos de mujeres y de derechos humanos que apoyan el aborto lanzó una campaña para anular la condición de observador permanente con que participa el Vaticano en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Frances Kissling, presidenta del grupo Católicos por la Libre Elección (CFFC), que lidera la alianza, dijo el martes que "no es justo concederle la condición de Estado y privilegios especiales al catolicismo" y no a las demás religiones.
Sólo el catolicismo es reconocido como estado en la ONU, en calidad de observador permanente, aunque las demás religiones participan como organizaciones no gubernamentales (ONG), agregó.
Entre las ONG que participan en la campaña hay algunas de las mayores y más activas de la ONU, como la Federación Internacional de Planificación Familiar, Igualdad Ahora, Sierra Club, Asociación Humanista Americana, Mayoría Feminista y cientos más de más de 40 países.
El Vaticano es un activo detractor de la planificación familiar, el aborto y el uso del condón para prevenir el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).
Peter C. Smith, del grupo Federación Internacional del Derecho a la Vida, quien se declaró cristiano evangélico, dijo que no reconoce "la autoridad de las ONG para solicitar la remoción de delegación alguna de la ONU".
Smith elogió el papel singular del Vaticano como intermediario entre las delegaciones ante la ONU y sostuvo que no "representa a ricos ni a pobres, al Este o al Oeste, al Norte o al Sur".
En la ONU, la iglesia católica "influye en la política internacional y en las discusiones sobre una amplia variedad de temas, incluso el desarrollo económico internacional y el estatuto de la mujer", dijo Anika Rahman, directora de Programas Internacionales del Centro de Derecho y Política Reproductora.
Pero como el Vaticano no tiene ciudadanos mujeres, niñas o niños, tampoco tiene la base para opinar sobre temas relacionados con las mujeres o la familia, sostiene el CFFC.
El Vaticano tampoco firmó ni ratificó la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, que fue ratificada por 165 de los 188 estados miembros de la ONU, agregó.
De hecho, el Vaticano no firmó ni ratificó ningún tratado de derechos para la mujer, precisó el grupo.
La iglesia también sancionó a las mujeres que discrepan con la institución en materia de sexualidad, como cuando llamó a silencio a la religiosa y teóloga brasileña Ivone Gebara, dijo CFFC.
Las mujeres también están ausentes de cargos de jerarquía en las diócesis y en los consejos pontificios que aconsejan al Papa sobre temas familiares y de sexualidad.
Así mismo, en muchos países africanos donde las mujeres son vulnerables al sida, el Vaticano es un firme opositor de los programas de sexo seguro que recomiendan el uso del condón.
Bene Madunagu, presidenta de la Iniciativa del Poder a las Niñas, de Nigeria, señaló el impacto devastador que ejerce la oposición de la iglesia católica al uso del condón en Africa.
"La iglesia sigue imponiendo serios obstáculos a la prevención contra el sida a nivel internacional y local", dijo Madunagu.
"En la superficie, parece que (el Vaticano) defiende a la mujer, pero en realidad hace todo lo posible para negarle el acceso a los servicios de salud reproductiva", dijo Amparo Claro, directora de la Red de Salud de Mujeres Latinoamericanas y Caribeñas.
En la sesión actual de la Comisión sobre el Estatuto de la Mujer, el Vaticano se opuso al uso de la palabra "servicios" y al hacerlo impidió el consenso en la resolución que señalaba que las mujeres necesitan servicios de salud y reproductivos.
"Son las mujeres más pobres", precisamente las que el Vaticano asegura representar, "las que más necesitan este tipo de programas", dijo Rahman.
"Si el Vaticano actuara como debiera hacerlo en su calidad de iglesia católica, condenaría sin ambages a China por apoyar el aborto legal, la planificación familiar y la política oficial de un solo hijo por pareja", agregó.
"Pero como actúa como gobierno y está ocupada en los ámbitos diplomáticos intentando que China lo reconozca como estado, acalla su oposición a estas políticas chinas", dijo Kissling.
Un trío de legisladores del opositor Partido Republicano en el Congreso de Estados Unidos presentó una resolución que advierte a la ONU que no cambie el estatuto del Vaticano porque eso "dañaría aun más las relaciones" entre el foro mundial y Washington.
De todas maneras, ningún "observador" ha sido degradado en la historia de la ONU, lo cual requiere la aprobación del Secretario General, del Presidente de la Asamblea General y de la mayoría de los 188 estados miembros.
"Todo lo cual parece improbable", dijo el portavoz de la ONU Farhan Haq. (FIN/IPS/tra-en/mjs/da/aq/ip/00


