En ocasión del Día Mundial de Lucha contra la Tuberculosis, ministros de los 20 países donde se producen 80 por ciento de los casos de la mortal enfermedad en el planeta dijeron hoy que el acceso a un tratamiento efectivo contra el mal es un derecho humano.
La llamada Declaración de Amsterdam señaló que el acceso al tratamiento también es parte de la "responsabilidad gubernamental de proteger la salud y el bienestar del público"
La declaración se produjo al final de la Conferencia sobre Tuberculosis y Desarrollo Sustentable que se desarrolló en Amsterdam durante tres días y a la que asistieron ministros de Salud, Planeamiento y Finanzas de los 20 países.
Los 20 países representados fueron Bangladesh, Brasil, Camboya, China, República Democrática de Congo, Etiopía, Filipinas, India, Indonesia, Kenia, Nigeria, Pakistán, Perú, Rusia, Sudáfrica, Tailandia, Tanzania, Uganda, Vietnam y Zimbabwe.
La conferencia fue convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial, socios en la "Iniciativa Frenen la Tuberculosis", y organizada por el gobierno de Holanda.
Los 20 países se comprometieron por unanimidad a generalizar el uso de la estrategia DOTS que la OMS recomienda para combatir la tuberculosis. La estrategia permitirá detectar al menos 70 por ciento de los casos para el 2005.
El plan de salud pública conocido como DOTS, siglas en inglés de Tratamiento Directamente Observado de Corto Plazo, es el pilar de la estrategia para combatir la enfermedad.
"Este es nuestro primer paso y el más importante para proporcionar acceso mundial a medicinas contra la tuberculosis que salven la vida", declaró el ministro de Salud tailandés, Korn Dabbaransi, al presentar la Declaración de Amsterdam.
Para lograr los objetivos acordados, los gobiernos de los países que participaron en la conferencia declararon su intención de trabajar en conjunto con la OMS y otros organismos para crear "un acuerdo de asociación mundial para frenar a la tuberculosis".
También prometieron crear un Fondo Mundial contra la Tuberculosis para movilizar e invertir nuevos recursos en apoyo de estas actividades, con especial interés en producir una cura y permitir más investigación para el desarrollo de nuevas herramientas, incluidos diagnósticos, fármacos y vacunas.
El Director Ejeuctivo de Enfermedades Transmitibles de la OMS, David Heymann, destacó que se deben tomar medidas para mejorar y ampliar las gestiones para controlar la enfermedad en todo el mundo.
"Si tenemos éxito, y debemos hacerlo, no sólo detendremos el incremento de la resistencia a las drogas, sino que al hacerlo salvaremos millones de vidas y miles de millones de dólares", agregó.
No obstante, si se pierde la carrera contra el tiempo, "las variantes de la tuberculosis resistentes a las drogas podrían provocar una crisis en Holanda tanto como sucedió en la ciudad de Nueva York, en Rusia y en partes de Europa oriental", advirtió.
La Directora General de la OMS, Gro Harlem Brundtland, dijo que por primera vez hay evidencia de que bacilos de tuberculosis resistentes a los fármacos que afectaron a Nueva York y a Rusia causan cada vez más casos en otros lugares.
"Si los países no actúan rápidamente para fortalecer su control sobre la tuberculosis, las variantes resistentes a los fármacos que costaron a Nueva York y Rusia cientos de vidas y más de 1.000 millones de dólares cada uno para controlarla seguirán surgiendo en otros lugares del mundo", advirtió.
Todos los años, ocho millones de personas se enferman y más de dos millones mueren de tuberculosis en el mundo, según el informe "Iniciativa Frenemos la Tuberculosis 2000", presentado en la conferencia.
En promedio, un paciente de tuberculosis pierde de tres a cuatro meses de trabajo, equivalente a entre 20 y 30 por ciento de su ingreso anual. Pero la economía no sólo provoca un alto costo en la salud y los servicios sociales.
Toda la economía sufre porque 75 por ciento de los pacientes de tuberculosis son hombres y mujeres entre 15 y 54 años, o sea el grupo de mayor actividad económica de la sociedad.
"La fuerza de trabajo se reduce, la productividad cae, los ingresos caen y los mercados se pierden", según el informe.
El Banco Mundial pidió el jueves a sus socios nacionales e internacionales que pongan énfasis en el control de la tuberculosis en sus programas de reducción de la pobreza y desarrollo.
Dada la propagación de la tuberculosis resistente a los fármacos y su surgimiento en muchas partes del mundo, el Banco Mundial advirtió que los tratamientos tradicionales ya no bastan para compensar el golpe que reciben las economías y las estructuras sociales.
La inversión en la lucha contra la tuberculosis tiene sentido económico, ya que 95 por ciento de los 20 millones de personas que padecen la enfermedad viven en el Sur en desarrollo, dijo Mieko Nishimizu, vicepresidente del Banco Mundial para Asia meridional. (FIN/IPS/tra-en/jrc/sm/aq/he/00


