SALUD: Plan de EEUU para desarrollar vacunas de bajo costo

El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, presentó un plan para fomentar la investigación del sector privado en el desarrollo de vacunas de bajo costo contra las enfermedades que afectan principalmente a los países pobres.

Clinton anunció la Iniciativa Vacuna Milenio tras una reunión sin precedentes este jueves con representantes de las cuatro principales compañías farmacéuticas de Estados Unidos, de fundaciones y organizaciones internacionales.

La iniciativa tiene el fin de resolver "la falta de incentivos que tiene la industria privada para invertir en (el desarrollo) de nuevas vacunas para aquellas personas que sencillamente no las pueden pagar", declaró Clinton.

Por su parte, los representantes de la industria anunciaron 150 millones de dólares en donaciones para combatir las enfermedades del Sur en desarrollo.

Merck and Company donará un millón de dosis, por valor de 100 millones de dólares, de una nueva vacuna contra la hepatitis B en un lapso de cinco años, anunció su presidente, Raymond Gilmartin.

Adventis Pharma, la compañía del sector privado que más invierte en la búsqueda de una vacuna contra el sida, donará a Africa 50 millones de dosis de la vacuna contra la poliomelitis.

Así mismo, American Home Products Corp donará a la Alianza Mundial de Vacunas e Inmunización (GAVI) 10 millones de dosis de una vacuna contra la pulmonía y la meningitis, suficientes para tres millones de niños.

Smithkline Beecham confirmó que donará 1.000 millones de dólares para eliminar la elefantiasis y anunció una segunda ronda de estudios para probar una prometedora vacuna contra la malaria.

La GAVI, una asociación de organizaciones puesta en marcha el mes pasado con una contribución de 750 millones de dólares de Bill Gates, el fundador de la firma de computación Microsoft, tiene el fin de fomentar el desarrollo y la distribución de las vacunas, sobre todo en Africa.

La mortandad en Africa producto de enfermedades infecciosas comunes, como el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) y la malaria, es una de las más elevadas del mundo.

Clinton procura que el presupuesto destinado a la ayuda exterior correspondiente al 2001 incluya 50 millones de dólares para la GAVI, que también cuenta con el apoyo del Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

De los 54 millones de personas que murieron en 1998 de distintas causas en todo el mundo, 25 por ciento, o 13,3 millones, fueron víctimas de enfermedades infecciosas.

Pero esa cifra aumenta a 45 por ciento en los países de bajos ingresos de Africa y Asia meridional y oriental, y a 63 por ciento en los casos de mortandad de niños y niñas menores de cinco años en todo el mundo, en su gran mayoría en los países en desarrollo.

La OMS señaló que la investigación pública y privada dedicada en todo el mundo a la salud representó menos de cuatro por ciento del total del gasto destinado al sector. De esa cifra, menos de dos por ciento se destinó al sida, la malaria, las infecciones respiratorias y la tuberculosis.

La iniciativa de Clinton propone combinar créditos impositivos y otros incentivos financieros para aumentar la investigación del sector privado.

La propuesta incluye 1.000 millones de dólares en los próximos 10 años para subsidiar la venta y distribución de nuevos fármacos contra el sida, la tuberculosis y la malaria en los países pobres.

Por cada dólar en vacunas nuevas que se distribuyan en los países pobres, Washington otorgaría un dólar en créditos impositivos a las compañías que las desarrollen.

Clinton dijo que le pedirá a otras naciones industrializadas que adopten medidas similares en la próxima cumbre del Grupo de los Ocho países más ricos, a celebrarse en Japón.

El presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, anunció la próxima creación de un plan similar en la sucursal de préstamos blandos de la institución, la Asociación Internacional para el Desarrollo.

Clinton también procurará aumentar el presupuesto de investigación de las principales agencias de salud del Estado, el Instituto Nacional de Salud y los Centros para el Control de las Enfermedades.

El presidente prometió emplear el peso de Estados Unidos en el Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo para agregar hasta 900 millones de dólares por año en préstamos con bajos intereses a los servicios de atención a la salud de los países más pobres del mundo.

Sin embargo, Gilmartin, de Merck, destacó que los incentivos financieros no bastan para desarrollar las vacunas, como lo indica la enorme suma que dedicó su compañía a la búsqueda de la vacuna contra el sida.

"La mayor barrera contra la vacuna del sida" es la propia ciencia, aseguró.

También subrayó que otro obstáculo, una vez desarrollada la vacuna, es la construcción de la infraestructura de salud en los países pobres para asegurar la distribución a quienes la necesiten.

"Una cosa es que la vacuna esté lista, otra es que la gente acceda a ella", dijo.

No obstante, todos los participantes en la reunión del jueves coincidieron en que una asociación como la GAVI, en que sectores públicos, privados y sin fines de lucro coordinan su labor, significa un gran avance en la lucha contra las enfermedades infecciosas.

"Lo que importa es que representa una nueva manera de hacer las cosas", dijo Gordon Conway, presidente de la Fundación Rockefeller, una fuente importante de fondos para el sector de la salud en los países en desarrollo.(FIN/IPS/tra-en/jl/cr/aq/he/00

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]