Los 133 miembros del Grupo de los 77 (G- 77), la mayor coalición de naciones del Sur en desarrollo, realizarán en abril su primera cumbre, en Cuba, para buscar respuestas a problemas clave de los países más pobres.
La reunión se llevará a cabo entre el 10 y el 14 de abril en La Habana, y su objetivo es fijar una estrategia para ayudar a resolver graves problemas que amenazan el desarrollo económico del Sur, incluyendo la globalización, la deuda, la declinación de la ayuda y la transferencia de tecnología.
El grupo se fundó en octubre de 1967, y tomó su nombre de una alianza de 77 países en desarrollo durante la primera reunión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, que se llevó a cabo en Ginebra en 1964.
"Esperamos que la cumbre permita considerar los legítimos intereses y preocupaciones de todos los miembros del G-77", declaró a IPS el embajador nigeriano Arthur Mbanefo, presidente del grupo.
Se prevé la aprobación en la reunión de dos documentos: uno que establezca un programa de acción a largo plazo, y otro que fije objetivos y plazos para implementar las decisiones de la cumbre, a la cual ya han confirmado que asistirán 60 jefes de Estado y de gobierno.
Las resoluciones que se adopten podrían ser incorporadas en un plan de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el siglo XXI, que se espera aprobar en la llamada Cumbre del Milenio de septiembre en Nueva York, en la cual participarán gobernantes de los 188 países miembros del foro mundial.
Mbanefo destacó que la cooperación Sur-Sur será uno de los asuntos prioritarios de la cumbre, ya que "los países miembros del G-77 reconocen que nadie hará por ellos lo que ellos no estén preparados para hacer por sí mismos".
Una de las propuestas planteadas es establecer una organización financiera mundial que asegure la plena participación de las naciones en desarrollo en el proceso de decisión de la política económica internacional.
En la actualidad, la mayoría de los países en desarrollo se queja de que ese proceso está en manos de instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), dominadas por los países donantes industrializados de Occidente.
En el FMI existe un sistema de votación ponderada, basado sobre todo en el aporte económico de cada donante, y Estados Unidos cuenta con 19 por ciento del poder de decisión, mientras los 15 países miembros de la Unión Europea controlan 37 por ciento.
El G-77 aspira a una radical restructura del Banco Mundial y el FMI y a la creación de una nueva institución financiera internacional con una estructura más transparente y democrática, donde la mayoría de las naciones del mundo estén incluidas en el proceso de decisión.
El G-77 reafirmará su decisión de "afirmar la centralidad del papel de la ONU" mediante una inversión de la tendencia actual en el proceso de toma de decisiones sobre asuntos económicos críticos, que concentra el poder en instituciones como el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC).
El grupo de naciones en desarrollo siempre ha buscado un papel más importante para la Asamblea General de la ONU, ya que en ella rige el criterio democrático de que cada país tenga un voto.
Ese objetivo será impulsado en la Cumbre del Milenio y en la proyectada Conferencia de la ONU sobre Financiación para el Desarrollo, que se llevará a cabo en Nueva York el año próximo.
Según un borrador del Programa de Acción al cual accedió IPS, la cumbre también pedirá "un sistema económico multilateral abierto, regulado, equitativo, seguro, transparente, no discriminatorio y previsible", que asegure el acceso al mercado mundial de los bienes producidos por países en desarrollo.
También criticará el "proteccionismo disfrazado" de quienes buscan justificar "medidas comerciales arbitrarias y presiones bilaterales contra países en desarrollo", en nombre de nuevos conceptos que vinculan las normas comerciales con leyes nacionales ambientales, laborales y sobre otros asuntos.
En el borrador se afirma que la globalización aumentó la vulnerabilidad de los países del Sur que están en proceso de integración a la economía mundial.
"Como mostró la reciente crisis financiera, la liberalización en ausencia de ajustes institucionales adecuados para administrar el proceso, y combinada con flujos especulativos de capital, ha generado una significativa inestabilidad de la economía internacional", se advierte en el documento.
La cumbre pedirá al presidente del G-77 que convoque reuniones periódicas de un Foro de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) del Sur para analizar la globalización, la liberalización, la cooperación internacional y el comercio, y que organice un grupo asesor sobre globalización, integrado por y personalidades destacadas e intelectuales del Sur.
La conferencia procurará crear una institución financiera que promueva la ciencia y la tecnología en el Sur, y un grupo de estudios que se reúna en forma periódica y plantee propuestas para aprovechar el potencial del Sur en materia de ciencia y tecnología.
"El conocimiento y la tecnología tienen crucial importancia para el desarrolllo. El desafío es explotar el potencial de lso países en desarrollo en la materia mediante la cooperación Sur- Sur", afirmó Mbanefo.
Los jefes de Estado propondrán que se realice una conferencia de alto nivel sobre cooperación Sur-Sur en el 2003, para consolidar los vínculos económicos entre naciones en desarrollo. (FIN/IPS/tra-eng/td/da/ego/mp/dv ip/00)


