El gobierno de Cuba puso sobre la mesa la que podría ser la carta definitiva en el caso del niño náufrago Elián González con el regreso a este país de José Imperatori, el diplomático acusado de espionaje en Estados Unidos.
La jugada fue ejecutada por Imperatori quien se desempeñaba como vicecónsul de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington, antes de dejar Canadá, país al que había sido conducido el sábado por las autoridades estadounidenses tras haber renunciado a su inmunidad diplomática.
En un mensaje al pueblo canadiense, el dipolmático acusó de pederastía a Lázaro González, el tío abuelo de Elián encargado de la custodia temporal del niño de seis años que fuera rescatado del mar el 25 de noviembre del año pasado.
Periodistas estadounidenses habrían "descubierto y comprobado hechos no publicados" de la conducta de González "cuando era profesor de Educación Física y Deportes de una escuela de niños" en Cuba, según Imperatori.
González "abusaba sexualmente" de sus alumnos, por lo cual está descalificado "de forma absoluta y total para recibir la custodia de un niño en cualquier país civilizado de la tierra", afirmó el diplomático cubano. Pero no indicó si fue acusado por ese delito.
Representantes de una televisora canadiense en La Habana confirmaron a IPS que "se encontraban sobre la pista", pero habían tropezado con desacuerdos dentro de la familia González en Cuba para que esa historia saliera a la luz.
El presidente de Cuba, Fidel Castro, dijo a la prensa el jueves que con las nuevas revelaciones cualquier proceso destinado a retener al niño en Estados Unidos "se derrumba", pues es "insostenible que se mantenga la custodia" de la familia en Miami.
Imperatori fue involucrado en un proceso contra Mariano Faget, ex funcionario del Servicio de Naturalización e Inmigración de Estados Unidos acusado de ser espía de Cuba.
Tras ser declarado "persona non grata", Imperatori renunció a su inmunidad diplomática e inició una huelga de hambre para defender su moral y su verdad, que se extendió hasta poco antes de su regreso a Cuba, en la tarde del jueves.
La Habana insiste en que detrás de las denuncias de espionaje contra Faget que derivaron en la expulsión de Imperatori se oculta la intención de desacreditar al Servicio de Naturalización e Inmigración estadounidense e "impedir a toda costa la devolución" del niño a su padre, Juan Miguel González.
El Servicio de Naturalización e Inmigración reconoció a principios de enero la patria potestad del padre de Elián y, por tanto, su derecho a llevarlo a vivir con él a Cuba.
Pero el tío abuelo del niño, con el apoyo de la organización del exilio Fundación Nacional Cubano Americana y de congresistas de origen cubano, logró postergar el regreso del niño.
Con la nueva denuncia Cuba estaría apelando a la opinión pública en Estados Unidos, que según los últimos sondeos de la empresa Gallup se inclina en un 67 por ciento por la entrega del niño a su padre.
La prensa estadounidense había sacado a la luz con anterioridad que el tío abuelo de Elián había sido detenido y procesado en Estados Unidos por provocar accidentes de tránsito al conducir en estado de embriaguez.
El diario El Nuevo Herald, de Miami, omitió en su edición de este viernes cualquier alusión a la nueva acusación contra Lázaro González y se limitó a negar que el regreso de Imperatori a Cuba se debiera a un acuerdo satisfactorio con Estados Unidos, como había asegurado el jueves el gobierno cubano.
La salida satisface la "dignidad y el honor" de Imperatori y, al mismo tiempo, preserva "el máximo de posibilidades que podía lograrse" para un viaje a Estados Unidos con el fin de participar en un proceso judicial por espionaje.
En este sentido, James Rubin, portavoz del Departamento de Estado estadounidense, dijo esta semana que si los funcionarios judiciales procuran la presencia de Imperatori "en un juicio u otros procedimientos legales, y decide venir, podrá hacerlo".
El mensaje de Imperatori con la nueva acusación contra Lázaro González apareció una semana antes de que un tribunal federal de Estados Unidos decida si tiene jurisdicción en una demanda interpuesta por los abogados del tío abuelo de Elián contra el Servicio de Naturalización e Inmigración.
La audiencia, prevista en un inicio para el lunes 6 y aplazada para el jueves 9, marca el actual compás de espera en el caso del niño náufrago.
La demanda contra el Servicio de Naturalización e Inmigración argumenta que el gobierno de Estados Unidos no respetó los derechos constitucionales de Elián, al rechazar dos soliciturdes de asilo político a su favor. (FIN/IPS/da/ag/ip/00


