Un proyecto de cooperación de Italia denominado "Por una vida más digna, Medellín en acción" se propone dar una vida más digna a las 9.000 prostitutas del centro de esa ciudad del noroeste de Colombia.
La iniciativa está orientada a la promoción en "desarrollo humano, empleo y educación y formación", dijo a IPS Anna María Donnarumma, del Departamento de la Cooperación para el Desarrollo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia y una de las responsables del proyecto.
El plan ofrece a estas mujeres alternativas eficaces para su inserción plena en los ámbitos del trabajo y la instrucción, además de garantizar el reconocimiento público de su dignidad, expresó Donnarumma.
Ese reconocimiento se expresa a través de la protección contra la violencia y la discriminación a las que se encuentran expuestas y con la garantía de un real respeto de sus derechos.
El proyecto surgió por iniciativa de un grupo de 40 mujeres que ejercían la prostitución en el centro de Medellín, que habían alcanzado un cierto grado de organización gracias a la acción de la Corporación Primavera, dedicada a la atención de la mujer prostituida y su familia en el área educativa.
Al principio pidieron y obtuvieron que Metrosalud, entidad que asesora en esta materia en Medellín, enviara durante un mes médicos y asistentes sociales a la zona, exclusivamente para efectuar trabajos de promoción, prevención y atención física y mental de las mujeres.
El centro de preocupación lo constituyeron las más expuestas a causa del abandono y de la violencia, el consumo de drogas y el alcoholismo.
Hay que tener en cuenta, además, que el ejercicio de la prostitución no les garantiza ni siquiera el 70 por ciento del ingreso definido de subsistencia para su familia.
A menudo, la prostitución se asocia a otros hechos negativos, como el consumo de drogas, en el 65 por ciento de los casos, o el de alcohol, en el 87 por ciento, lo cual agrava tanto la situación psíquica como económica de la mujer.
El programa impulsado por la Cooperación Italiana otorgará asistencia sanitaria y protección social a estas 9.000 prostitutas de Medellín, que actualmente carecen de ambas.
Por otra parte, carecen también de capacidad técnica y profesional para ejercer actividades distintas a la prostitución, ya que sólo nueve por ciento ha recibido un curso de formación.
Un estudio reveló que la mayor parte de las prostituas tiene entre 21 y 45 años, y aunque algunas mujeres superan los 55 años, éstas que representan sólo el cuatro por ciento del total.
Cada una tiene de ellas tiene a su cargo, en promedio, a cuatro personas. En la mitad de los casos se trata de hijos, y de padres o hijos de un ex compañero.
El 58 por ciento de las mujeres ha terminado sus estudios básicos, sólo 24 por ciento ha cursado uno o más años de educación secundaria, y ninguna de ellas ha accedido a la universidad, mientras que sólo siete por ciento es analfabeta.
El 90 por ciento trabaja exclusivamente en la prostitución, sólo el nueve por ciento ha recibido formación técnica, en general cursos de costura a máquina o de trabajo del horno, mercados definitivamente saturados.
El ingreso que perciben por su trabajo es de alrededor de 160 dólares mensuales, una cantidad inferior al salario mínimo legal, un elemento más para que prefieran cualquiera otra actividad distinta a la prostitución.
El proyecto se inició en 1997 y se desarrollará durante cuatro años en Medellín, ciudad fundada en 1616 donde viven 1.850.000 personas. La primera causa de muerte, como en toda Colombia, está asociada a la violencia: 29,8 por ciento. (FIN/IPS/jp/ag/dv hd/00


