La senadora mexicana Beatriz Paredes se convirtió hoy, por el voto unánime de pares de 20 países, en la primera mujer en presidir el Parlamento Latinoamericano (Parlatino) en sus casi cuatro décadas de existencia.
Es "un honor invaluable" asumir tal posición, dijo en su discurso de posesión Paredes, del Partido Revolucionario Institucional, agradeciendo a algunos "varones progresistas" y colegas legisladoras de varios países el apoyo a su candidatura.
Paredes, quién preside la Comisión de Fortalecimiento del Federalismo en el Senado de México, sucede al senador uruguayo Juan Adolfo Singer en la presidencia del Parlatino en los dos próximos años.
Encabezará una nueva Junta Directiva en que los demás son varones, entre los cuales se encuentra el diputado brasileño Ney Lopes, como presidente alterno, y el senador chileno Jorge Pizarro, como secretario general.
Parlamentarios de Argentina, Costa Rica, Ecuador y República Dominicana ocupan las distintas secretarías de la institución constituida por 22 legisladores de América Latina. Sólo Honduras y Suriname no enviaron representantes a la Asamblea Ordinaria iniciada el jueves en Sao Paulo y que eligió la nueva dirección.
"México es raigalmente latinoamericano", afirmó Paredes, destacando tal vocación en "la tradición de asilo a demócratas y líderes sociales de la región, en la simpatía por el pueblo cubano y el rechazo al bloqueo (a ese país por parte de Estados Unidos), y en la búsqueda de paz en América Central".
La oportunidad que ofrece a México la vecindad con "la potencia más poderosa de esta época" convive con el "desafío de preservar identidad, idioma y definición por la América Latina a la que pertenece y de la cual es entrañable", añadió.
Sobre su tarea como presidente del Parlatino, subrayó la necesidad de "adecuar su actuación a las demandas de los legisladores de nuestro tiempo y al nuevo entorno internacional".
"La generación supranacional de fenómenos sociales, económicos y de seguridad pública" es una de las nuevas realidades que exigen nuevas actitudes de los parlamentos, como "conciliar soberanía y dimensión regional", observó.
"Acreditar la valía de la función de los Parlamentos" la imagen pública de la actividad legisladora, es otro reto del Parlatino en la actualidad, así como intensificar la "vinculación e interlocución entre los Congresos y las organizaciones no gubernamentales", señaló Paredes.
"El imperio de las telecomunicaciones está transformando cualitativamente el quehacer de la política", inaugurando una "nueva era en la que se retoma la utopía del espacio universal a partir de flujos económicos y de negocios, pero también a partir de identidades culturales", continuó.
La nueva presidenta del Parlatino citó un pensamiento del antropólogo brasileño Darcy Ribeiro, muerto hace dos años, para señalar las posibilidades futuras de una integración política latinoamericana, objetivo de su institución.
Con la revolución industrial "América Latina se emancipó de la regencia ibérica, en el mismo impulso que la fragmentó en múltiples unidades nacionales", enseñaba Ribeiro, dijo.
Pero "el proceso civilizador, movido ahora por una nueva revolución tecnológica, tiende a reaglutinar a los pueblos latinoamericanos como uno de los rostros por el que se expresará la nueva civilización, y quizas engendre la entidad política supranacional" que es el destino de la región, afirmó. (FIN/IPS/mo/dm/ip/00


