El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan, criticó hoy a los gobernantes africanos que atentan contra la democracia y se enriquecen con fondos públicos.
Africa es un continente que sufre de crisis ecológicas, económicas, sociales y políticas, dijo Annan en una conferencia de prensa en la Secretaría de la Comunidad Británica en Londres.
"Algunos líderes africanos siguen guardándose millones de dólares de fondos públicos, mientras los caminos se deterioran, los sistemas de salud fracasan, los escolares no tienen textos ni escritorios ni maestras, y los teléfonos no funcionan", destacó.
Annan también se manifestó contra los golpes de Estado en el continente. Hace tres años, en una cumbre de la Organización de Unidad Africana (OUA) celebrada en Zimbabwe, el secretario general propuso que no se permitiera hablar en ese foro a ningún gobernante militar.
"Creo que fue la primera vez que alguien habló de esa manera en una reunión de la OUA, y recuerdo que el secretario general (Salim Ahmed Salim) dijo que tuve suerte, porque cualquier otro hubiera sido linchado por hacerlo", agregó Annan.
En julio la propia OUA decidió por unanimidad en Argel impedir la participación de gobernantes militares en futuras reuniones. Desde entonces, en los casos de cambio de poder inconstitucional en Africa, la presión internacional ha sido abrumadora para acelerar el retorno al gobierno legítimo.
Annan recordó el caso de un ex dictador de Chad acusado de torturar a miles de sus compatriotas que fue detenido en Senegal y podría ser extraditado para ser procesado en su país.
El año pasado, Annan dijo ante el Consejo de Seguridad de la ONU que esperaba que algún día la Asamblea General siguiera el ejemplo de la OUA e impidiera que los gobernantes militares hablaran ante el foro mundial.
Este martes, Annan dijo que los africanos se encuentran en una coyuntura crítica en el comienzo de este nuevo milenio.
"Los conflictos armados continúan en casi todas las regiones…, aumentaron las cifras de refugiados y de personas desplazadas internamente, y los combatientes no muestran respeto alguno por los civiles", dijo.
Los combates continúan en Angola y el cese del fuego del sur de Sudán se cumple más en teoría que en la práctica, señaló.
Somalia aún carece de gobierno reconocido y los enfrentamientos entre grupos rivales siguen siendo frecuentes. La guerra entre Eritrea y Etiopía que causó 55.000 muertes comenzó su tercer año. Así mismo, una hambruna en Etiopía amenazó a ocho millones de habitantes en gran medida por culpa humana, agregó Annan.
El año pasado, el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) mató a más personas que todos los conflictos armados combinados de la región. De los 36 millones que viven con la enfermedad en todo el mundo, se calcula que 23 millones se encuentran en Africa subsahariana.
En Costa de Marfil muere de sida un maestro en cada día escolar. La esperanza de vida en Botswana se redujo a 41 años, cuando sin la pandemia representaría 70, informó Annan.
Las proyecciones gubernamentales indican que en Zimbabwe el sida absorberá 60 por ciento del presupuesto de salud de la nación hasta el 2005, sin que eso baste para frenar la enfermedad.
Sin embargo, Annan dijo que en muchos países las cosas están cambiando.
La época de los golpes de Estado y de los monopolios de poder en manos de un partido queda atrás, aseguró, frente al avance de las elecciones multipartidarias, la legitimidad constitucional y la práctica de mayor transparencia, responsabilidad y respeto por los derechos humanos fundamentales.
Difíciles problemas políticos en República Centroafricana, Guinea Bissau y Níger se resolvieron relativamente en paz, con elecciones democráticas y transiciones sin problemas a nuevos gobiernos.
Una disputa fronteriza entre Botswana y Namibia, que en un momento amenazó con escalar peligrosamente, se sometió al arbitraje internacional y ambos países aceptaron las conclusiones de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Nigeria, el país más poblado de Africa, también retornó a la democracia, aunque en las últimas semanas recrudeció la violencia entre grupos étnicos.
"Nadie se imaginaba que un país de más de 100 millones de habitantes, con gran diversidad étnica y religiosa, realizara la transición de la dictadura a la democracia sin encontrar problemas en el camino", dijo Annan.
Lo importante es que la comunidad internacional apoye el compromiso del presidente Olusegun Obasanjo con el respeto por los derechos humanos y el imperio de la ley, exhortó, y sus esfuerzos para combatir la corrupción, reformar el Estado y recuperar la economía.
Annan también mencionó la tranquila transición en Sudáfrica del gobierno de Nelson Mandela al del presidente Thabo Mbeki, después de un ejemplar proceso electoral.
El secretario general también informó que entre 60 y 70 por ciento de la labor del Consejo de Seguridad se concentra en Africa "debido a las crisis" del continente. (FIN/IPS/tra-en/td/da/aq/ip/00


