Alemania, la locomotora de Europa, tendrá este año un fuerte crecimiento económico y esa perspectiva consolidó la confianza de financistas e industriales en la coalición de gobierno de Gerhard Schroeder.
Muchos empresarios reaccionaron como el toro ante el capote rojo del torero cuando, hace un año y medio, el Partido Sociademócrata, de Schroeder, logró un acuerdo con el ecologista Partido Verde para formar la coalición de gobierno.
Pero la administración de Schroeder logró disipar recelos mediante un mejoramiento de la economía y con un amplio programa de reformas que comprende la reducción de impuestos a las empresas a partir del próximo año.
"La propuesta de reforma de la tributación de las compañías privadas es un paso positivo", afirmó la semana última el presidente de las Cámaras de Comercio e Industria, Hans Peter Stihl. Agregó que espera atención a otras necesidades del sector privado.
El capítulo clave del programa, largamente aguardado por los empresarios y anunciado en diciembre por el ministro de Finanzas, Hans Eichel, es el recorte en casi 50 por ciento del impuesto a las ganancias que las compañías alemanas pagan cuando venden participaciones en otras empresas.
Eichel dijo la semana pasada que el crecimiento económico podría ser este año incluso superior al resultado de 2,5 por ciento que espera el gobierno. El aumento de la actividad fue de 1,4 por ciento en 1999.
"No es improbable que el incremento de la actividad determine un fuerte dinamismo interno y que el desarrollo económico sea mayor a lo esperado", dijo Eichel ante el parlamento federal.
La situación económica actual es la mejor en mucho tiempo en Alemania, aseguró el ministro, que mencionó, para fundamentar su afirmación, una fuerte demanda externa y el aumento de la demanda interna.
La inflación aumentará, aunque sin superar el tope de dos por ciento fijado por el Banco Central Europeo, radicado en la ciudad alemana de Frankfurt, agregó.
El pronóstico de crecimiento económico de Alemania descansa, entre otros factores, en la convicción de que los precios de productos básicos y del petróleo no seguirán en aumento en los mercados internacionales.
El petróleo liviano alcanzó el 11 de este mes el precio de 30 dólares por barril, pero según informaciones de prensa, Arabia Saudita y Venezuela aceptan la propuesta de reducirlo a 25 dólares.
Las exportaciones de Alemania continuarán en crecimiento, debido especialmente a la recuperación económica de Europa.
"Los principales beneficiarios de la recuperación de la demanda (europea) serán los exportadores alemanes, por su alta competitividad, que aumentarán su participación en el mercado", predijo el Instituto de Investigaciones Económica de Alemania (DIW), de Berlín.
La depreciación del euro de la Unión Europea ante el dólar y el yen de Japón también determinará el incremento de las exportaciones alemanas.
"El mejoramiento de los precios de productos básicos aumentará la demanda de los países importadores de bienes de capital y de equipos para obras de infraestructura", se consignó en el informe, en referencia a Asia oriental.
"Las exportaciones de Alemania crecerán este año nueve por ciento, impulsando la actividad económica", pronosticó el DIW.
Las ventas al exterior superaron en la segunda mitad de 1999 la contracción registrada en el invierno (boreal) de 1998-1999. La caída de la demanda, resultante de la crisis asiática, fue de corta duración.
"La caída de las ventas a Asia oriental tocó fondo a fines de 1998, y en los primeros cuatro meses de 1999, esos negocios se incrementaron ligeramente", se señaló en el informe.
El factor decisivo para la recuperación de las exportaciones fue que los mercados de Alemania en Europa occidental y en América del Norte no fueron afectados seriamente por la crisis asiática. Alemania obtiene de esas dos regiones 75 por ciento de sus ingresos por ventas.
Las exportaciones alemanas sumaron 468.000 millones de dólares en 1997, 500.000 millones en 1998 y 378.000 millones en los primeros nueve meses de 1999. (FIN/IPS/tra-en/raj/sm/if/00


