KAMPALA – El gobierno de Uganda no ha decidido dónde ni cuándo enterrar a 47 soldados que murieron tres semanas atrás en una batalla en la República Democrática de Congo (RDC).
Las familias de los soldados fallecidos sitiaron los cuarteles del ejército de Uganda en Bombo, 30 kilómetros al norte de la capital, y exigen que se les permita enterrar a sus muertos.
El propio ejército debe hacerse cargo de brindar un entierro digno a sus muertos, respondió el portavoz de la fuerza, capitán Shaban Bantariza.
Los soldados murieron en los enfrentamientos que estallaron la semana pasada cuando el ejército de Ruanda intentó expulsar a un contingente de militares de Uganda de la ciudad de Kisangani, en el noreste de la RDC.
Ruanda y Uganda apoyan a insurgentes que luchan contra el presidente de la RDC, Laurent Kabila, desde agosto del año pasado, cuando éste ordenó la retirada de tropas e instructores militares ruandeses que le habían ayudado a derrocar al ahora fallecido dictador Mobutu Sese Seko, en mayo de 1997. —-


