/BOLETIN-INTEGRACION/ MEXICO: Cinco años de TLC ubican al país en el mapa

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) ha sido, en sus cinco años de vigencia, una bendición para México, según el gobierno de Ernesto Zedillo, y un fracaso, de acuerdo con la oposición y los sindicatos.

El acuerdo entre Canadá, Estados Unidos y México puso este país en el mapa del comercio mundial, multiplicó su capacidad exportadora y mejoró empleos y salarios, explicó secretario (ministro) de Comercio, Herminio Blanco.

En vigencia desde el 1 de enero de 1994, el TLC convirtió a México en la décima potencia comercial del mundo, con un intercambio que supera ahora los 220.000 millones de dólares anuales, 102.000 más que en 1993, señaló Blanco.

Para el funcionario, no tienen ninguna base las críticas que algunos empresarios, sindicalistas y políticos de México y Estados Unidos hacen contra el TLC, acuerdo "vendido" a los mexicanos en 1993 como un "modelo de desarrollo".

El acuerdo es un éxito para los tres socios, pero en especial para México, pues "nos puso en el mapa, ya no nos confunden con Centroamérica", señaló.

En contraste con la opinión del secrerario, la Red de Acción Frente al Libre Comercio, grupo con presencia en Estados Unidos, Canadá y México, sostuvo que el TLC es un fracaso pues habría desmantelado a la empresa nacional ante la fuerza de los capitales foráneos.

Además, dicen los críticos, el acuerdo no promueve el desarrollo de la industria nacional, pues las reglas de origen pactadas exigen contenido regional y no nacional y no logra revertir el aumento del desempleo ni mejorar los salarios.

El TLC tampoco logra frenar el problema de la inmigración de indocumentados a Estados Unidos, agregan.

Blanco reconoció que aún faltan por sentirse de una forma más clara los beneficios del acuerdo en materia de empleo y salarios, pero aseguró que ya hay claras señales de ello.

Entre 1993 y 1998, el número de empresas exportadoras de México pasó de 21.000 a 34.000 y el salario de sus trabajdores aumentó 19 por ciento.

Suscrito para crear una zona mercantil de 375 millones de habitantes que quedará libre de aranceles en 13 años más, el TLC, donde se comercian alrededor de 1.000 millones de dólares al día, inaugurará su sexto año de vigencia el 1 de enero.

Blanco reconoció que aún son escasas las empresas y los trabajadores involucrados en el libre comercio, pero aseguró que su número seguirá creciendo en los años venideros.

Cifras oficiales indican que 300 firmas, en su mayoría transnacionales, son las responsables de 70 por ciento de las exportaciones mexicanas. Cuarenta por ciento de las ventas corresponde a maquiladoras, en las que la participación nacional en insumos es menor a seis por ciento.

El reto es involucrar a las medianas y pequeñas empresas, que reúnen a las mayoría de trabajadores mexicanos. Esa es la causa del apoyo a esos sectores y la búsqueda de nuevos acuerdos comerciales.

Hace tres semanas, México y la UE iniciaron negociaciones para definir un acuerdo de liberalización comercial, luego de que alcanzaron uno previo en materia de política y cooperación.

La UE es el segundo socio comercial de México, aunque el flujo de compras y ventas es la décima parte de la que este país latinoamericano mantiene con Estados Unidos, donde tiene comprometido más de 70 por ciento de su intercambio.

Gracias a su vecindad y complementaridad comercial, México se posicionó como segundo mercado para los productos de Estados Unidos, desplazando de ese sitial a Japón.

Para abrir aun más sus fronteras comerciales, proceso iniciado en 1982, México ha suscrito los últimos años acuerdos de libre comercio con Chile, Colombia, Venezuela, Bolivia, Costa Rica y Nicaragua.

Otros acuerdos están en negociación. Los inminentes, según Blanco, son los que ahora se negocian con Ecuador, Panamá e Israel. Están además agendados, aunque ahora enfrentan algunas trabas, con Honduras, El Salvador y Guatemala.

Para México, el libre comercio ya no tiene "vuelta de hoja", por lo que cualquier portido político que llegue a la presidencia en el 2000, cuando termine la gestión de Zedillo, deberá seguir con la apertura, dijo Blanco.

El centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) afirma que si conquista el gobierno ordenará una revisión exhaustiva del TLC, pues considera que ese acuerdo ha sido un fracaso. (FIN/IPS/dc/mj/if/98

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