SALUD: Transnacionales del tabaco marchan a la conquista de Asia

Las transnacionales tabacaleras se dirigen ahora hacia los mercados de Asia y de otros países en desarrollo para compensar las pérdidas ocasionadas por la caída del consumo en Estados Unidos y Europa occidental, denunciaron asociaciones de consumidores asiáticos.

La demanda de cigarrillos mermó en Estados Unidos a una tasa de 4,5 por ciento entre 1990 y 1995, mientras trepaba a un ritmo de ocho por ciento en Asia, ejemplificó Mary Assunta Kolandai, de la Asociación de Consumidores de Penang, Malasia.

Existe un riesgo real de que el sudeste de Asia se convierta en un vertedero para las cuestionadas compañias tabacaleras, advirtió Z. Jadamba, director de promoción regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un seminario convocado por la OMS analizó esta semana, en Ginebra, los peligros que se ciernen sobre la salud de las poblaciones de Asia ante el avance de las tabacaleras.

Gro Harlem Bruntdland, directora general de la OMS, denunció en la inaguración de la conferencia que las transnacionales aumentaron sus inversiones extranjeras directas en los países en desarrollo.

Philip Morris, la mayor tabacalera del mundo, vende tres veces más cigarrillos en el exterior que en su país de origen, Estados Unidos. Solo sus beneficios en el exterior ascienden a 4.500 millones de dólares, citó Kolandai.

Las transnacionales se afanan ahora por conquistar los últimos mercados abiertos en Asia, como Laos, Camboya, Birmania y Vietnam, "para no mencionar los 300 millones de fumadores de China", dijo la dirigenta malasia.

La expansión del hábito de fumar en gran parte de Asia supera la de Estados Unidos y de Europa occidental.

En Vietnam, 73 por ciento de los varones adultos son fumadores, uno de los porcentajes más altos del mundo.

Ochenta y seis por ciento de los hombres de áreas rurales de Camboya son fumadores, tasa que en el área urbana desciende a 65 por ciento.

En China, fuman 66 por ciento de los hombres, pero solo cuatro por ciento de las mujeres, según Kolontai.

Todavía es bajo el porcentaje de mujeres que fuman en Asia, aunque la industria del tabaco ya apunta a la explotación de ese mercado.

En India, la mujer es el blanco de las campañas de comercialización de las tabacaleras extranjeras, que lanzaron numerosas "marcas femeninas".

El mercado de Malasia (60 por ciento de hombres son fumadores, al igual que cinco por ciento de las mujeres) crece a un ritmo de dos por ciento anual y es dominado en 90 por ciento por las transnacionales extranjeras.

Los tres grandes fabricantes de Malasia son Rothmans of Pall Mall, con 55 por ciento, RJ Reynolds Berhad, con 18, y Malaysian Tobacco Company (subsidiaria de British American Tobacco), con 15 por ciento.

Pero la demanda no se reduce a varones y mujeres adultos. La región registra un crecimiento acelerado del consumo entre los niños, consignó el informe de Jadamba.

En muchos países, ese aumento contrarrestó los progresos alcanzados en el abandono del tabaco por sectores de la población adulta, lamentó el funcionario de la oficina regional de la OMS en Asia del sudeste.

Una encuesta realizada el año pasado en Bangladesh comprobó que eran fumadores 12,12 por ciento de los niños entre 10 y 14 años y 23,3 por ciento de la franja de 15 y 16 años.

En Indonesia se registraron los índices más altos de consumo de tabaco de menores, 33 por ciento entre jóvenes de 15 a 19 años.

Otra característica de la región es que el mayor número de adictos al tabaco se encuentra en los sectores pobres de la población.

En Bangladesh se eleva a 80 por ciento el porcentaje de fumadores entre los conductores de rickshaw (carro de transporte de pasajeros a tracción humana). El mismo porcentaje se registra en Sri Lanka entre vendedores callejeros, peones y choferes.

Las consecuencias de esa expansión del consumo, reflexionó Jadamba, se reflejan en una propagación creciente de los problemas sanitarios y sociales relacionados con el tabaco, que varían en magnitud y gravedad según los países.

En India, el número de estimado de casos evitables de cáncer, enfermedades del corazón, dolencias obstructivas en los pulmones y de infecciones del sistema respiratorio atribuibles al tabaco se eleva a 12 millones por año.

En India, casi 50 por ciento de los casos de cáncer en hombres y 25 por ciento en mujeres en India están relacionados con el consumo de tabaco.

En Tailandia, dos tercios de los casos de cáncer en los hombres y casi la mitad en las mujeres se atribuyen al uso del tabaco.

Kolandai sostuvo que la mayor parte de los gobiernos de Asia no conceden al tabaco el carácter de problema prioritario. "Peor aun, los gobiernos protegen y promueven el negocio tabacalero", dijo.

En Malasia, donde "tratamos de revitalizar la economía" en medio de la crisis que golpea a toda Asia, "claramente no podemos hacer frente a una carga adicional de enfermedades derivadas del tabaco, en especial debido a que son evitables".

La representante de los consumidores malasios recomendó que en Estados Unidos y Gran Bretaña, de donde proceden las grandes tabacaleras, se incorpore un componente internacional a las medidas de control.

Debido a que las leyes de control de los países en desarrollo son débiles o no existen, las transnacionales realizan en esos mercados actividades que se cuidan mucho de practicar en sus lugares de origen, sostuvo Kolondai.

Tampoco deben permitirse los argumentos de "librecambio" y las amenazas de sanciones comerciales unilaterales para obligar a la apertura de los mercados de los países en desarrollo a los productos del tabaco, como ocurrió con Taiwan, Corea del Sur, Japón y Tailandia.

Por el contrario, reclamó, los países industriales deben asumir el liderazgo en la promoción de las actividades de control del tabaco en el exterior.

Los gobiernos deben acabar con las subvenciones al cultivo de tabaco, puntualizó Kolondai. En 1997, la Unión Europea gastó 1.140 millones de dólares en el régimen de subsidios al tabaco de la región. Estados Unidos había destinado 235 millones, en 1993, a sostener los precios para los cultivadores.

En Asia, las compañias tabacaleras mantienen precios bajos para los cigarrillos, al alcance de los estudiantes y de los pobres.

Un paquete de 20 cigarrillos cuesta 6,62 dólares en Noruega, 5,02 en Gran Bretaña y 3,40 en Estados Unidos. En cambio, en China se vende a 1,93 dólares y en Malasia apenas a un dólar. (FIN/IPS/pc/mj/he/98

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