CUBA: Empresarios de Estados Unidos contra el bloqueo

Un grupo de presión a favor del levantamiento del bloqueo que Estados Unidos impone a Cuba desde hace 36 años podría estarse gestando por primera vez entre empresarios de aquel país.

La posibilidad emergió este mes, durante la celebración en Cancún, México, y en La Habana, de la Cumbre de Negocios Estados Unidos-Cuba, en la que participaron más de 50 ejecutivos estadounidenses y una veintena de europeos y mexicanos.

Con el pragmatismo que suele caracterizar al sector empresarial, la polémica parte de lo que los expertos consideran una cuestión clave: si el bloqueo alcanzó su objetivo de desviar a la isla del Caribe del curso socialista.

El presidente de la US Engage Coalition, Willian Lane, dijo que las sanciones económicas casi nunca logran el efecto deseado y que suelen causar más daño a las empresas de Estados Unidos que a los gobiernos que se intenta presionar.

Fuentes oficiales cubanas aseguraron que 42 por ciento de la población mundial vive "en países sometidos a alguna sanción económica de Estados Unidos", si se toman en cuenta no sólo decisiones del gobierno federal, sino también de estados y municipios estadounidenses.

Lane, también representante de la firma agrícola Caterpillar Inc, explicó que la US Engage Coalition está integrada por 367 empresarios estadounideses contrarios al bloqueo de Washington a la isla.

La organización busca "señales, tanto en Cuba como en Washington" para que la comunidad empresarial abrace una política de presión antibloqueo, dijo el ejecutivo. Al respecto, advirtió que "para promover cambios serios se necesita liderazgo".

"Este tipo de diálogo amplía el espectro de sectores que en Estados Unidos van a favorecer la aproximación entre ambos países", indicó Lane en la sesión realizada en La Habana el día 6. Por su parte, Bradford Gary, de la junta directiva de Medical Devices Manufactures Association, que representa a 160 compañías estadounidenses, informó que pretende "observar el mercado cubano, para el caso de que se abra".

Expertos cubanos y estadounidenses que han diseñado escenarios posbloqueo calculan que el comercio entre Estados Unidos y Cuba podría alcanzar los 1.000 millones de dólares en un año, una vez levantadas las sanciones.

El foro de negocios fue auspiciado por Alamar Associates, una entidad con sede en Washington que ha proporcionado servicios de consultoría sobre oportunidades de negocios en Cuba a más 200 compañías y organizaciones estadounidenses.

El presidente de Alamar Associates, Kirby Jones, viaja frecuentemente a Cuba desde 1973 y a principios de esta década dirigió una serie de conferencias organizadas en La Habana por la revista británica Euromoney.

Un movimiento similar auspicia el Consejo Económico-Comercial Estados Unidos-Cuba que, con más de 200 miembros, facilita información sobre las reestricciones del bloqueo y aquellas áreas en que las sanciones dejan espacio para el comercio.

La Cumbre de Negocios Estados Unidos-Cuba, que sesionó los días 5 y 6 y finalizó con un encuentro de los participantes con el presidente cubano Fidel Castro, fue la primera reunión de ese tipo hecha pública desde la promulgación hace dos años de la ley Helms- Burton.

Con el título de "Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubanas", la Helms-Burton fue firmada el 12 de marzo de 1996 para endurecer las sanciones económicas unilaterales que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde comienzos de los 60.

Sin embargo, la aplicación del título III, que prevé sanciones contra empresas de terceros países que negocien con antiguas propiedades estadounidenses confiscadas por el gobierno cubano, fue aplazada por tercera vez consecutiva por el presidente Bill Clinton en enero.

El foro de empresarios estuvo precedido por la visita a la isla de legisladores y asesores del Congreso estadounidense y coincidió con un debate en Estados Unidos sobre una propuesta de levantamiento del bloqueo en materia de alimentos y medicinas.

La importancia que concede Cuba al interés del sector empresarial de Estados Unidos parece confirmada con el tiempo de que siempre dispone Castro para entrevistarse con los ejecutivos que de ese país a la isla.

Académicos vinculados al Centro de Estudios de Estados Unidos y del Centro de Estudios de América, de La Habana, creen asistir a una situación política semejante a la que precedió la "crisis de las avionetas" de febrero de 1996.

El derribo por la fuerza aérea cubana de dos avionetas civiles estadounidenses utilizadas por exiliados anticastristas condujo a la firma de la ley Helms-Burton y congeló un proceso de acercamiento entre sectores de los dos países.

El presidente del parlamento de Cuba, Ricardo Alarcón, aseguró que en Estados Unidos aumentan las voces opuestas al bloqueo, entre empresarios, académicos y legisladores, pero aclaró que no ocurre lo mismo en el gobierno de Clinton.

"La política norteamericana hacia la isla no ha cambiado a nivel oficial", ni "después de la visita del Papa a Cuba, ", dijo Alarcón en su intervención en la Cumbre de Negocios.

El Papa Juan Pablo II realizó en enero una visita pastoral a Cuba. Ofició cuatro misas al aire libre, pidió clemencia para los presos políticos, criticó el bloqueo y llamó a respetar las libertades individuales.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Madeleine Albright dijo en conversación con el Papa, el día 7, que Washington quiere hallar formas de ayudar a los cubanos sin fortalecer al gobierno de Castro.

Esas formas buscadas por Albright podrían incluir algunos de los proyectos vinculados al levantamiento parcial del bloqueo en materia de comercio o de ayuda humanitaria.

El Consejo Económico-Comercial Estados Unidos-Cuba asegura que uno de sus miembros recibió autorización del Departamento de Comercio para exportar equipos médicos a la isla.

Sin embargo, por el momento no se vislumbra voluntad más amplia en la Casa Blanca o el Congreso, que insisten en exigir cambios fundamentales del gobierno de Castro para modificar su política hacia Cuba.

Esos cambios serían la liberación de todos los presos políticos, el respeto de las libertades individuales, la creación de un sistema judicial independiente, la realización de elecciones libres y la desintegración del departamento de seguridad del Estado.

"Creo que es hora de cambiar la política con Cuba", dijo Sam Gibbons, ex integrante de la Cámara de Representantes. Pero puntualizó que espera señales de La Habana que lo convenzan de que ambos países pueden "empezar a recorrer juntos un camino".

Entre los asistentes a la Cumbre de Negocios este mes se encontraban ejecutivos y representantes de las compañías Mobil Oil Corporation, Texaco, Bristol Myers Squibb, Continental Grain, Wyeth-Eyers International, Caterpillar y Lincoln Property Co.

Los empresarios se interesaron en oportunidades de negocios en ramas como la petroquímica, alimentación, materiales de la construcción, farmaceútica, transporte, tabaco, bienes de consumo y administración de salud.

"Que levanten el bloqueo por un año, a ver qué sucede", propuso Alarcón a Washington, en respuesta a la opinión de que las sanciones, en lugar de perjudicar el poder de Castro, lo consolidan.

Agregó que Cuba está dispuesta a conversar con Estados Unidos "en una atmósfera más discreta", sobre la base del respeto mutuo. (FIN/IPS/da/ff/if ip/98

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