Venezuela mantendrá sus altos volúmenes de exportaciones petroleras pese a la caída de los precios en más de tres dólares en el mercado mundial, aseguró hoy el presidente de la estatal industria local de los hidrocarburos, Luis Giusti.
Venezuela proyecta exportar este año 3,3 millones de barriles de crudo y productos, 700.000 barriles más que la cuota asignada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
A ello se suman 340.000 barriles adicionales de producción para abastecer el mercado interno y 140.000 barriles de condensados y gases licuados del petróleo, fuera de la cuota de la OPEP.
El presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) comentó a corresponsales extranjeros que la caída de los precios no obedece a la sobreoferta venezolana y que el volumen no será sacrificado porque ayudará a equilibrar la reducción de precios y porque responde al plan decenal de expansión de la industria.
El petróleo venezolano alcanza un valor promedio en la primera quincena del año de 13,18 dólares promedio por barril, cuando en 1997 se cotizó a 16,5 dólares y en 1996 a 18,4 dólares.
El presupuesto venezolano, que depende en 40 por ciento de los ingresos petroleros, calculó el barril de exportación a un promedio de 15,5 dólares, que será corregido en un dólar menos, mientras Giusti dijo que PDVSA trabaja con un valor de 14,2 dólares a un cambio de 535 bolívares por cada divisa.
En esta semana el barril venezolano se cotiza en torno a los 12,85 dólares, su valor más bajo en más de 40 meses, y el dólar se transa en torno a 507 bolívares.
Giusti precisó que Venezuela tiene ya comprometido para este año todo su volumen y que además en las medidas que deberá tomar la industria para enfrentar la caída de ingresos todo el esfuerzo estará destinado "a no tocar el barril", es decir, mantener los planes de producción y extracción.
Venezuela está embarcada desde 1996 en un plan decenal de expansión de 65.000 millones de dólares, destinado a llevar la capacidad productiva del país a seis millones de barriles diarios y en que 30 por ciento será aportado por socias extranjeras de PDVSA.
Las socias de PDVSA que operan en la industria extraen ya 300.000 barriles diarios, explicó el directivo del grupo.
Giusti precisó que ya en diciembre PDVSA recortó 900 millones de dólares de su presupuesto de gastos para 1998, para atender a la demanda del Fondo Monetario Internacional (FMI) en ese sentido, dentro del plan del control de la inflación en el país.
La crisis de precios va a colaborar en forma natural a lograr la meta de ese recorte, detalló Giusti, quien indicó que por cada dólar que cae el barril venezolano el país deja de percibir 1.100 millones de dólares.
En 1997 los ingresos por exportaciones de PDVSA fueron de 18.000 millones de dólares, 3.000 millones más que en 1996, pese a que el barril se cotizó dos dólares por debajo. La razón fue la mayor producción de ese año, que se consolidará en 1998.
Giusti insistió en que los factores de la crisis son coyunturales, como los problemas financieros en Asia, el benigno invierno en el hemisferio norte y el temporal mayor bombeo de Iraq al mercado.
También consideró que cuanto más aguda sea la caída de precios más rápida será su recuperación en el mercado mundial, porque ni a los productores petroleros del Norte industrial, ni a los de carbón y gas le conviene un valor muy bajo del petróleo.
Situó la banda de equilibrio entre 14 y 21 dólares el barril del marcador de Estados Unidos, el West Texas Intermediate (WTI). El cóctel petrolero venezolano de 30 tipos de crudo y derivados se cotiza habitualmente tres dólares por debajo del tipo WTI.
El WTI está esta semana en torno a 16,7 dólares por barril.
El directivo de la empresa que aporta 24 por ciento del producto interno venezolano y está considerada la petrolera más eficiente por firmas calculadoras internacionales, negó que la sobreoferta venezolana esté socavando los precios.
La sobreproducción venezolana, aseguró, representa sólo 0,7 por ciento del consumo petrolero mundial, situado en 74 millones de barriles diarios y en una expansión anual de dos millones de barriles.
Giusti explicó que Venezuela está siendo menos afectada en la caída de la demanda que los productores del Golfo Pérsico (Arábigo), porque para éstos el mercado de Asia es importante.
Venezuela, en cambio, destina 66 por ciento de sus ventas a Estados Unidos, del que es el principal abastecedor externo, 17 por ciento a América Central y el Caribe y cinco por ciento a América del Sur, mientras que el resto va predominantemente a Europa, donde PDVSA es propietaria de empresas en Alemania y Suecia.
El presidente de PDVSA indicó que en el mundo del petróleo se está dando un reacomodo importante que favorece la regionalización de mercados, lo que beneficia a Venezuela al estar en un continente con 25 millones de barriles diarios de consumo y cinco millones de barriles de déficit.
Entre las muchas razones del proceso de regionalización Giusti destacó la nueva tendencia a mantener los inventarios petroleros bajos, lo que requiere de tener disponibilidad cercana de crudo para garantizar un abastecimiento estable y lo más barato posible.
Los cálculos de PDVSA son que el déficit petrolero de América se duplicará para el año 2008-2010, dentro de América del Sur especialmente en Brasil, con una dependencia externa actual de 500.000 barriles diarios. (FIN/IPS/eg/dg/if/98


