ESTADOS UNIDOS: Rockefeller apoya alivio del embargo contra Cuba

El financista David Rockefeler y el ex comandante de las fuerzas de Estados Unidos en el Atlántico John Sheehan se unieron a empresarios, políticos y activistas de derechos humanos para reclamar el alivio del embargo contra Cuba.

Rockefeller y el general Sheehan, entre otros, anunciaron el martes su respaldo a un proyecto de ley que, de ser aprobado, permitirá a empresas estadounidenses la venta de alimentos y medicinas a Cuba.

"Continúo siendo un opositor al régimen opresivo y anacrónico de Fidel Castro, pero también creo que llegó el tiempo de alivianar la carga que el pueblo cubano se ve obligado a llevar hace cuatro decenios", dijo Rockefeler, ex presidente del Chase Manhattan Bank.

El financista anunció su adhesión a la Coalición por Comercio Humanitario con Cuba, que tiene el fin de presionar al gobierno de Bill Clinton y al Congreso para que alivien el embargo comercial contra la isla.

Entre quienes participan de la iniciativa figuran el primer secretario del Tesoro de Clinton, Lloyd Bentsen, Frank Carlucci, ex secretario (ministro) de Defensa de Ronald Reagan, y el ex presidente del Banco Mundial y ex diputado republicano A. W. Clausen.

También están allí la representante (ministra) de Comercio de Reagan, Carla Hills, el ex senador derechista republicano Malcolm Wallop, Dwayne Andreas, presidente del grupo empresarial Archer Daniels Midland Company, y Craig Fuller, jefe de equipo de George Bush en su período como vicepresidente.

La constitución de esta coalición se conoció una semana antes de la primera visita del papa Juan Pablo II a Cuba. El pontífice ha manifestado su oposición tanto al embargo comercial de Estados Unidos como a las restricciones a las actividades religiosas y a la libertad de expresión en el país caribeño.

La coalición se fundó seis semanas después de la muerte de Jorge Mas Canosa, principal líder de la comunidad cubano- estadounidense. Su fallecimiento dejó un gran vacío entre las fuerzas anticastristas.

Los medios de comunicación comenzaron a prestar mayor atención a grupos que reclaman un mayor diálogo con La Habana, como el Comité Cubano para la Democracia. Algunos analistas creen que la convergencia de la visita del Papa y la muerte de Mas Canosa abre la puerta a un cambio de estrategias en Washington.

"Existe ahora un alineamiento sin precedentes de distintas fuerzas de las comunidades empresarial y diplomática, que se oponen por principios a las sanciones unilaterales, y de los religiosos, preocupados por humanitarismo", dijo Bill Spencer, subdirector de la Oficina de Washington sobre América Latina.

"La posibilidad de que haya alguna presión política verdadera para cambiar la estrategia estadounidense es una realidad por primera vez en mucho tiempo", agregó Spencer.

Líderes cristianos publicarán el día 21, cuando comience la visita del Papa, un aviso en los principales diarios de Estados Unidos que contiene un "Llamado a la Superación y el Diálogo" que reclamará a Washington "reevaluación" de su relación con La Habana.

El aviso también solicitará al gobierno de Clinton y al Congreso el restablecimiento de vuelos entre Estados Unidos y Cuba para promover la reunificación de las familias, así como la derogación de las restricciones a las ventas de alimentos y medicinas.

Rockefeller, Shehan y las restantes personalidades adhirieron la "Ley de Alivio Humanitario a las Mujeres y Niños Cubanos" presentada en noviembre de 1997 por cuatro senadores republicanos y tres demócratas y similar a otra presentada en junio por 82 diputados.

Sheehan sostuvo que Washington no debería imponer ese tipo de sanciones contra un país que no representa una amenaza militar.

"Hemos llegado a la conclusión de que una gran nación está imponiendo una extraordinaria carga sobre el pueblo cubano que no debería ser tolerada", dijo Fuller, un influyente dirigente republicano.

Los patrocinantes de la ley mencionaron un estudio publicado en marzo por la Asociación Estadounidense para la Salud Mundial (AAWH) según la cual el embargo "dañó de forma dramática la salud y la alimentación de grandes cantidades" de cubanos, en especial mujeres, niños, ancianos y enfermos crónicos.

"Negar medicinas a ciudadanos inocentes es una forma peculiar de apoyar los derechos humanos", dijo Elizardo Sánchez Santacruz, director de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional y conocido opositor a Castro.

La frase fue recordada por el senador Christopher Dodd en noviembre, al presentar la ley.

El embargo prohíbe a las empresas estadounidenses la venta de alimentos a Cuba, mientras las ventas de medicinas y equipos médicos deben contar con una licencia del Departamento del Tesoro, a cargo de asegurarse de que esos artículos no beneficien al gobierno de Castro.

La constitución de la coalición es una iniciativa de la Cámara de Comercio, que comenzó hace pocos años a manifestar en público su oposición de larga data al embargo, así como a todas las sanciones económicas unilaterales del gobierno en Washington.

El gobierno de Clinton ordenó una gran revisión de las sanciones unilaterales y también siente para ello la presión de sus principales aliados y socios comerciales. Todos protestaron por la aprobación de la Ley Helms-Burton, que endureció el embargo en 1996. (FIN/IPS/tra-en/jl/mj/ip/98

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