Organizaciones no gubernamentales (ONG) de Ecuador habrían realizado millonarios fraudes a través de la importación de bienes sin aranceles, bajo el pretexto de auxiliar a la población afectada por el fenómeno del Niño.
Las denuncias de ese tipo se multiplicaron en los últimos días a raíz de una investigación realizada por el diario Hoy de Quito, que abrió un debate sobre el papel que desempeñan algunas fundaciones asentadas en Ecuador y las regulaciones a las que las somete el gobierno.
El llamado "escándalo de las ONG fantasma" ha provocado la destitución de funcionarios de distintas dependencias gubernamentales, aparentemente involucrados con los fraudes, y el inicio de una investigación por la presidencia.
Según Hoy, el desastre provocado por el fenómeno marítimo y atmosférico de El Niño, que aún mantiene su presencia en las costas ecuatorianas, habría servido para que muchas personas, bajo el respaldo de ONG, aprovechasen el estado de emergencia nacional en beneficio particular.
El uruguayo Eduardo Sierra, ex coordinador de donativos de la Unidad para la Prevención del Fenómeno del Niño, que depende de la presidencia de la República, es uno de los principales involucrados en los fraudes, según denunció el matutino y más tarde confirmó la policía.
Sierra habría importado varios contenedores de ropa y alimentos enlatados sin pagar impuestos, utilizando el nombre de algunas fundaciones a las que pertenece, y documentos oficiales con firmas de altos funcionarios, supuestamente falsificadas.
Si bien Sierra es el ejecutor directo de los grandes fraudes que se registraron desde julio de 1997, "es evidente que actuó junto a otras personas que, presumiblemente, son funcionarios de gobierno", dijo a IPS Luis Macas, diputado por el movimiento Pachakutik.
Sierra "trabajaba para esta administración y estaba involucrado con el partido de gobierno", por lo que "es difícil pensar que actuó solo", señaló.
"Haremos una investigación profunda, caiga quien caiga", dijo el presidente Fabián Alarcón al responder a las acusaciones vertidas contra funcionarios de su administración y miembros de su partido, el Frente Radical Alfarista.
Gran parte del problema "radica en la falta de control del Estado a las instituciones sin fines de lucro", comentó Hugo Venegas, del Centro de Atención a Víctimas de la Violencia.
En Ecuador, "cualquier persona puede crear una fundación (y por eso existen miles), sin que legalmente se le exija que cumpla con los estatutos con los que fue creada", señaló.
De hecho, las instituciones del Estado no cuentan con una lista completa de todas las fundaciones que operan en el país.
Según el Ministerio de Bienestar Social, este mes estará lista una base de datos completa de las ONG actuantes.
En la provincia costera de Guayas, que aloja a la ciudad de Guayaquil, considerada la capital económica de este país, existen unas 2.700 organizaciones sin fines de lucro.
Funcionarios de diversas ONG reconocidas en Ecuador señalan la necesidad de que, además de una lista completa de las asociaciones que actúan en el país, se establezcan nuevos sistemas de control, pues problemas como el actual afectan el flujo de donaciones internacionales y locales.
Para otros, las organizaciones serias y con una larga trayectoria de trabajo no ven afectada su imagen por los escándalos.
Según Cornelio Merchán, presidente ejecutivo de la Fundación Esquel-Ecuador, una de las ONG más importantes del país, el tema del control a las asociaciones es sumamente delicado.
"Puede dar paso a la intromisión del poder público en las relaciones privadas de las organizaciones", destacó.
La autorregulación por medio de auditorías externas "es el mecanismo más utilizado y recomendado por las instituciones internacionales, aunque sólo funcione para las ONG serias", propuso. (FIN/IPS/mg/dg/pr-dv-ip/98


