Un medicamento utilizado para el diagnóstico de embolia pulmonar, elaborado con plasma de un británico afectado por el mal de las "vacas locas", fue retirado recientemente del mercado.
El fármaco fue vendido en 52 países, aunque Europa ha sido la principal destinataria de los lotes supuestamente infectados, y se administró a 3.000 personas en el Reino Unido, a 424 en Dinamarca, a un mínimo de 150 y un máximo de 400 pacientes en Suecia, y a 467 en Irlanda.
El Ministerio de Salud de España retiró del mercado tres lotes del fármaco empleado en el diagnóstico de embolia pulmonar, después de ser alertado por la Agencia del Medicamento del Reino Unido, y se sabe que alrededor de 209 españoles fueron tratados con el producto.
El Ministerio de Salud dijo que la medida era preventiva y señaló que no existe evidencia de contagio del mal de las "vacas locas" a través de la sangre y que todos los afectados están bajo control especializado.
El medicamento se denomina Amerscan Pulmonate II Thechnetium Lung Agent, y fue fabricado por la empresa británica Amersham.
A principios de diciembre, el Ministerio de Salud británico había recomendado la destrucción del instrumental quirúrgico utilizado en enfermos de Creutzfeld-Jacob, la enfermedad que afecta a los seres humanos producida al comer carne vacuna con encefalopatía espongiforme (el mal de las "vacas locas").
La esterilización no suprimiría la amenaza de infección.
La recomendación se produjo después de conocerse que el instrumental quirúrgico utilizado para extraer el tejido ocular y las córneas de una donante afectada podrían haber contagiado la enfermedad a pacientes sometidos a trasplantes.
El gobierno británico había prohibido la venta de toda la carne de vacuno cercana al hueso por consejo del comité asesor sobre la encefalopatía espongiforme bovina, por la posibilidad de que se produzca contagio a través de los huesos, los cartílagos y la médula.
Los expertos coinciden en asegurar que la posibilidad de contagio a través del consumo de carne de ternera en contacto con la médula ósea es minúscula, pero existe.
Aunque los cortes afectados por la prohibición sólo representan cinco por ciento de la carne vacuna vendida en el mercado británico, la medida causó la reacción de los ganaderos, inquietos ante la posibilidad de una nueva oleada de pánico entre los consumidores.
La enfermedad de las "vacas locas" apareció en el Reino Unido en 1988 y hasta el momento se ha propagado a un buen número de países europeos, como Suiza, Irlanda, Portugal, Francia, Alemania, Holanda, Bélgica y Luxemburgo. (FIN/Consumers International- IPS/98)


