Una manifestación de alegría invadió hoy las calles de la capital cubana al paso del papa Juan Pablo II, que arribó al país para una histórica visita de cuatro días.
El Papa, cuyo arribo fue transmitido en directo por la televisión estatal cubana, fue saludado en el aeropuerto José Martí con los honores que se tributan en este país a los jefes de Estado, que incluyeron el pase de revista de una formación militar.
"Se siente, se siente, el Papa está presente" y "Juan Pablo amigo, Cuba está contigo", coreaban los alegres y entusiastas manifestantes al paso del "Papamóvil" por las atestadas calles de La Habana, mientras un helicóptero fabricado en la Unión Soviética sobrevolaba el lugar.
Incluso el ministro de Turismo Osmany Cienfuegos se sumó a las muestras de alegría popular en una concurrida esquina de la barriada de El Vedado.
El Papa y el presidente cubano Fidel Castro intercambiaron saludos de acercamiento, amistad y respeto. Castro acompañó luego al pontífice en su recorrido por las calles de La Habana.
"No tengan miedo en abrir su corazón a Cristo, dejen que él entre en su vida, en su familia, en su sociedad, para que todo así sea renovado", dijo el Papa en su discurso de respuesta a la alocución de Castro.
Castro, por su parte, alabó la opción por los más pobres que expresa el Papa en su peregrinar por el mundo.
Al paso de la caravana por los 20 kilómetros que separan el aeropuerto del edificio de la nunciatura (embajada del Vaticano) en la barriada de Miramar, en el oeste de la capital, los habaneros agitaban banderas cubanas y del Vaticano, mientras en los postes del alumbrado pendían retratos del Papa.
Además de dejar libres este miércoles a los trabajadores para participar de la recepción popular a Juan Pablo II, Castro había pedido el viernes a todos los habitantes del país, entre ellos los cuadros y militantes del gobernante Partido Comunista, que asistieran masivamente en apoyo a la visita del Papa.
"No somos católicos ni creyentes, pero hemos venido aquí por curiosidad", respondió a IPS un grupo de cubanos y cubanas que aguardaban el paso de la caravana de Juan Pablo II.
Sin embargo, uno de ellos, médico de profesión, estimó, al igual que otros manifestantes, que la visita del Papa "traerá beneficios para todos".
El médico, quien prefirió mantener el anonimato, advirtió que el acercamiento que se vislumbra entre la Iglesia Católica y el Estado cubano a partir de la visita del Papa, "puede ser un elemento positivo para todos los cubanos".
Varios católicos consultados por IPS en el correr de esta semana coincidieron con el médico en los efectos beneficiosos que, según ellos, tendrá la visita del pontífice. (FIN/IPS/sh/ff/ip cr/98) = 01220029 NYC002


