COSTA RICA: Crecimiento económico basado en inversión extranjera

Al término de una prolongada recesión, y de cara al siglo XXI, el gobierno y la empresa privada de Costa Rica procuran atraer inversión extranjera para incrementar la producción, generar empleo y mejorar el nivel de vida.

"El futuro se enrumba por la senda de las compañías de alta tecnología. Se está llevando a cabo una revolución económica, los frutos ya se empiezan a ver", dijo el ministro de Comercio Exterior, José Manuel Salazar.

Tanto para el gobierno como para los empresarios privados, la llegada de la Corporación Intel al país, el gigante de la electrónica, a finales de 1996, marcó el inicio de una nueva era.

"Al menos 15 empresas de alta tecnología ya decidieron abrir nuevas plantas en Costa Rica, pero por ahora no conviene revelar sus nombres", dijo el empresario Enrique Egloff.

Se trata de firmas que arribarán para brindar bienes y servicios a Intel, Motorola y otras industrias electrónicas que operan en San José, puntualizó Egloff, gerente de la Coalición Costarricense de Iniciativas para el Desarrollo (CINDE).

Añadió que la atracción de más inversión extranjera es esencial para mejorar la economía, generar empleos y, en general, incrementar el nivel de vida de los costarricenses.

Un criterio similar expresó Salazar, quien aseguró que no se trata de fomentar la dependencia del país de este tipo de empresas que buscan nuevos destinos para sus inversiones.

La idea -comentó- es llevar a cabo un trabajo conjunto (gobierno y empresa privada) para tener acceso a las nuevas tecnologías y continuar produciendo.

La Corporación Intel ha invertido hasta ahora 100 millones de dólares. El día 8 inició la construcción de su segunda planta, Costa Rica 3, y este año se prepara para exportar 700 millones de dólares.

Su producción tiene un valor agregado (componente nacional) de 35 por ciento.

Se estima que una vez que todas las líneas de producción de Intel entren en funcionamiento, a partir de noviembre de 1999, las ventas al exterior de la compañía ascenderán a 3.000 millones de dólares por año.

En total, el pais exportó en 1997 bienes y servicios por 4.800 millones de dólares, según las proyecciones del Ministerio de Comercio Exterior.

De ahí que muchos funcionarios y empresarios se refieran a la atracción de inversión extranjera de alta tecnología como la "revolución económica" que experimenta Costa Rica en el umbral del siglo XXI.

El presidente José María Figueres expresó que los 700 millones de dólares que exportará Intel en 1998 duplican las ventas de café y banano. A estas últimas las sobrepasa en 150 millones.

La llegada de empresas de alta tecnología al país obliga al gobierno a continuar invirtiendo en educación para contar con suficientes recursos humanos, señaló.

Destacó que actualmente se destina seis por ciento del Producto Interno Bruto a la educación, y que ésta se ha robustecido por medio de la enseñanza de computación e inglés.

"Necesitamos puestos de trabajo bien pagados, costarricenses bilingües. Estas empresas que se están instalando en Costa Rica cada día comprarán más insumos y productos a los costarricenses que se dediquen a producir con mayor eficiencia", aseguró Figueres.

Los 100 millones de dólares que ha invertido Intel, que generará 3.500 empleos directos, equivalen a algo menos de la quinta parte de la inversión extranjera directa que captó el país en 1997 (520 millones de dólares, en total).

Al contrario de otros países de América Central, Costa Rica decidió transitar por la senda de la alta tecnología, debido a que cuenta con suficiente mano de obra calificada y grandes oportunidades de instrucción en entidades públicas y privadas.

Otras naciones de la región, como Nicaragua, Honduras y El Salvador, dan prioridad a la maquila, principalmente en la industria textil, pues no requiere de trabajadores especializados.

Según el Ministerio de Comercio Exterior, las perspectivas para las exportaciones de este año son muy positivas, ya que se estima que este año serán superiores a la meta de 5.000 millones de dólares.

Esa meta se había fijado para el año 2000, pero dado el aporte de Intel, Motorola y otros líderes de la electrónica al PIB, se prevé un sustancial aumento en el comercio exterior.

Egloff manifestó que CINDE aún no ha cuantificado la incidencia de la industria electrónica en el PIB.

No obstante aseguró que la atracción de "peces gordos" es vital para agilizar el proceso de desarrollo, consolidar la "revolución económica", acelerar la transferencia de tecnología y sentar las bases de la Costa Rica del próximo milenio.

A su juicio, el país inspira confianza a los inversionistas pese a la vigencia de leyes obsoletas, monopolios estatales que no riman con los nuevos tiempos (telecomunicaciones, hidrocarburos, electricidad y licores) y problemas serios en infraestructura vial y saturación de puertos y aeropuertos.

"Los costarricenses apenas están conociendo la punta del iceberg. Ahora trabajamos con nuevos estándares que obligan a la gente a una mayor capacitación. Muchos aún no se han dado cuenta de los beneficios que esperan al país", afirmó el ministro de Comercio Exterior.

Fuentes oficiales indican que en 1997 la economía creció entre tres y 3,5 por ciento, cuando había decredido 0,8 por ciento en 1996.

A su vez el desempleo bajó en julio pasado de 6,2 a 5,7 por ciento y la inflación de 13,89 en 1996 a 11,20 en 1997.

El Banco Central de Costa Rica estima que en 1998 el crecimiento de la producción podría ser de 4,5 por ciento, pese a que es un año electoral, con los comicios generales del 1 de febrero. (FIN/IPS/nm/dg/if/98)

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