El déficit del presupuesto trepará este año en Colombia a cinco por ciento del PIB, si el gobierno no adopta los correctivos adecuados para detenerlo, advirtió el sector financiero.
El presidente de la Asociación Bancaria, Germán Camacho, dijo a IPS que los resultados preliminares de 1997 demuestran que "la vulnerabilidad de las finanzas públicas es creciente" y los planes de ajuste gubernamentales para evitar "un descalabro mayor" este año repiten los errores cometidos en los anteriores.
Estos planes se apoyan en la venta de activos y la descapitalización de las principales empresas estatales, de los sectores de telecomunicaciones, petróleo y seguridad social.
El problema fiscal no se sentirá de inmediato porque los recursos petroleros ayudan, "pero sin correctivos los problemas se sentirán en tres o cuatro años", sostuvo Gabriel Rosas, coordinador de la Comisión del Gasto, un organismo privado consultor del gobierno.
Para 1997, el gobierno había previsto un déficit del sector público equivalente a 2,5 por ciento del producto interno bruto (PIB), sin incluir la venta de activos, pero en diciembre llegó a 3,7 por ciento.
Camacho atribuyó el desequilibrio al aumento del gasto, tanto del gobierno central como de los regionales y locales.
Un estudio de la Asociación Bancaria indica que en 1997 Colombia aumentó el déficit fiscal al tiempo que recortó la inversión pública, en contra "de cualquier estrategia de reactivación económica".
"Decir que el gobierno ha desbordado el crecimiento de sus gastos muestra que no se han analizado las cifras", replicó Cecilia López, directora del Departamento Nacional de Planeación, y aseguró que el gasto del gobierno central no se puede reducir más porque "ya se han realizado esfuerzos muy grandes".
El grave déficit fiscal tuvo su origen a principios de la década del 90, en el financiamiento de gastos de largo plazo con ingresos de corto plazo, según López, quien añadió que el mayor ajuste se realizó a fines de 1997 "en el sector de energía en el que hay muy mal manejo, especialmente en las electrificadoras".
Otros análisis sostienen que mientras el problema fiscal se agrava la calidad del gasto se ha deteriorado, y el gobierno tiende a utilizar los recursos de crédito y venta de activos para financiar gastos improductivos.
Las medidas gubernamentales para emfrentar el déficit sólo han buscado resolver problemas inmediatos, como la persona "que consigue para el gasto diario pero no le alcanza para arreglar la casa", comentó el senador Juan Restrepo, del Partido Conservador, segunda fuerza política colombiana.
Restrepo estimó que, de mantenerse el ritmo actual, en cinco o seis años el déficit del gobierno central llegará a ocho o 10 por ciento del PIB, lo que se traduciría en "hiperinflación, tasas de interés más elevadas, mayores impuestos y problemas cambiarios".
Según el estudio de la Asociación Bancaria, en la programación presupuestal prevista para 1998 la evolución del gasto público sigue siendo contraria a las necesidades de desarrollo del país.
El presupuesto general de este año, de 37.000 millones de dólares (26 por ciento del PIB), representó un aumento de 14,1 por ciento respecto del de 1997, pero con gastos de funcionamiento y pago de intereses que crecerán 21 y 36 por ciento respectivamente.
Entre tanto, el rubro de inversión, de 7.700 millones de dólares, disminuirá ocho por ciento.
El Consejo de Ministros definió el día 8 las prioridades de inversión para este año, en el que concluye el período del presidente Ernesto Samper, que recayeron en salud y desarrollo vial. (FIN/IPS/yf/ag/if/98


