NUEVA ZELANDA: Isabel II firmara restitucion de tierras a maories

Las disculpas que la reina Isabel II de Inglaterra presentara este viernes al pueblo maori de Nueva Zelanda senalaran el momento historico en que por primera vez Gran Bretana intente reparar un entuerto derivado de su dominacion colonial.

No obstante, este verdadero acontecimiento -que cobrara la forma de una real firma puesta al pie de una ley del parlamento neozelandes que autoriza un reparto de tierras a una tribu maori por valor de 170 millones de dolares- solo apaciguara a una minoria de los 460.000 maories que habitan Nueva Zelanda.

Las otras seis tribus maories se resisten a aceptar una oferta del gobierno a la que atribuyen la intencion de conformarlos con poco, por lo que han rechazado un plan de restitucion de tierras valorado en 1.000 millones de dolares.

Los militantes maories quieren una asociacion del tipo de la prometida en el Tratado de Waitangi -el documento fundacional de Nueva Zelanda- que fue firmado entre los jefes tribales y el gobierno colonial britanico en 1840.

Segun la version inglesa del documento, la Corona obtuvo todos los derechos y atributos de la soberania, y en retribucion prometio dar a los maories "la posesion plena, exclusiva y pacifica de sus tierras, bienes raices, bosques, pesquerias y otras propiedades".

Sin perjuicio de diferencias de interpretacion derivadas del texto en lengua maori, el hecho es que anos mas tarde el tratado perdio mucho peso, al pasar la administracion a los colonos neozelandeses, y termino siendo declarado "de toda nulidad" en 1877.

En consecuencia, el gobierno se apropio ilegalmente de cientos de miles de hectareas de tierra, privando a las sucesivas generaciones de maories de su base economica.

Ahora, despues de varios anos de demostraciones pacificas, cartas de protesta y negociaciones fallidas, los maories dicen que ha llegado el tiempo de restituir. Exigen una cuota de soberania para su pueblo y una justa restitucion de su tierra y prosperidad.

La reina Isabel II recibio este jueves una prueba de primera mano de la insatisfaccion de los militantes maories. Cuando la soberana y su esposo, el duque de Edimburgo, se presentaron en un centro de arte y artesania, un grupo de unos 70 maories los recibio con gritos de "go home".

Estos abucheos son vistos como el prologo de reclamaciones mayores, ya que los militantes piensan llevar su campana hasta la reunion de jefes de gobierno de la Commonwealth (Comunidad Britanica de Naciones), que sera inaugurada en la ciudad neozelandesa de Auckland el 10 de noviembre.

Las protestas de este jueves fueron incentivadas por la detencion, este miercoles, del lider activista Ken Mair, por el hecho de pronunciar una oracion maori ante un tribunal judicial, siendo sancionado con 21 dias de prision.

El incidente ha reabierto el debate cultural. El juez de la corte mayor de distrito Ronald Young afirmo que depende de cada juez la determinacion de que expresiones culturales son aceptables en cada caso.

La decision del juez en el caso de Mair contrasta con otros enfoques mucho mas liberales de jueces que tienen jurisdiccion en el norte lejano de Nueva Zelanda. (FIN/IPS/tra-en/sg/cpg/arl/pr-ip/95

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