
El mundo se olvidó de Palestina
La cuestión de la creación de un estado palestino parece borrado de la agenda de la Asamblea General de la ONU, a diferencia de 2011, así como de otros foros internacionales.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.

La cuestión de la creación de un estado palestino parece borrado de la agenda de la Asamblea General de la ONU, a diferencia de 2011, así como de otros foros internacionales.
«La abrumadora mayoría de las personas con las que trabajamos nos dicen: No queremos ayuda, sino la oportunidad de trabajar y ganar dinero. Especialmente quienes tenían un empleo decente, pero lo perdieron en los últimos años», dijo Karl Schembri, de

«Mire las balas de las guerras de 1948 y 1967», dice el anciano palestino Badr Abu Ad-Dula, mostrando las marcas en los muros exteriores del edificio de Jerusalén oriental donde vive con su familia de 13 miembros.

Filistin Hamdallah parece desorientada, caminando entre los muebles diseminados por el patio. A primera vista pareciera que se va a mudar, pero la ropa recién lavada y colgada de alambres muestra que esta palestina y su familia no tienen intenciones

Asmahan Ramadan y su familia toman centenares de fotografías en la azotea de su casa, pero no de ellos mismos ni del superpoblado campamento para refugiados donde viven.

«Empezamos en 1993 con siete máquinas de coser. Para 2005 teníamos 250 máquinas e igual cantidad de sastres», relata el gazatí Rizik Al-Madhoun, de 41 años, en la fábrica de vestimenta que debió cerrar a causa del sitio israelí.

Parviz Barkhordar dice amar tanto a Israel como a Irán. Para muchos, esta doble afinidad es contradictoria, pero para él tiene mucho sentido. «Somos judíos persas que hemos vivido en ese país», explica.

Mai Ahmed, de 26 años y residente de Cisjordania, conoció por Internet a Mohammad Warda, del campamento de refugiados gazatí de Nussirat, se enamoró de él. Cuando quiso viajar a Gaza, el gobierno israelí le negó el permiso y así

Tropas israelíes persiguen a un niño palestino en una aldea de la Cisjordania ocupada. «Está a dos metros de distancia, y el jefe de la compañía amartilla el arma y le apunta a la cara El niño se arroja al

Issam Ali Hassan tiene la existencia precaria de un refugiado. Hijo de palestinos, vivía con ese estatus en Bagdad, de donde debió escapar cuando Estados Unidos invadió Iraq, en 2003.

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) se propone tratar de mejorar su estatus dentro del sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un año después de intentarlo ante el Consejo de Seguridad.

Tras el asesinato de una mujer en un ajetreado mercado de la sureña ciudad cisjordana de Belén, organizaciones de derechos humanos reclamaron reformas drásticas para poner fin a la violencia de género en los territorios palestinos.
Miles de hombres, mujeres, niños y niñas de la comunidad ultraortodoxa judía en Israel protestan contra la decisión de extender el servicio militar obligatorio a los estudiantes rabínicos, exentos hasta ahora.
«¡Este es el palacio del rey David!», proclama con seguridad un guía turístico israelí, ignorando la información de un cartel a la entrada del sitio arqueológico, menos contundente al respecto. Abre la Biblia y lee 2 Samuel 6:16: «Cuando el

«Va a colapsar, y cuanto más tarde, más duro será», alertó el economista palestino Tareq Sadeq, profesor de la Universidad Birzeit, al explicar la burbuja económica que crece en la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Cada vez que hay apagón, los gazatíes prenden los generadores y se ponen a conversar. Con la multiplicidad de cortes diarios de energía eléctrica desde hace tanto tiempo, está población encontró el placer de las relaciones humanas y el modo

Thalif Deen entrevista a PALITHA KOHONA, del comité de la ONU que investiga las prácticas israelíes