IRAQ: Todo el poder a los imanes
Los líderes religiosos de Iraq acumulan, por primera vez en muchos años, poder político. Sectores seculares temen perjuicios para la libertad de culto y un agravamiento de los choques entre comunidades musulmanas.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
Los líderes religiosos de Iraq acumulan, por primera vez en muchos años, poder político. Sectores seculares temen perjuicios para la libertad de culto y un agravamiento de los choques entre comunidades musulmanas.
La población de la ciudad iraquí de Samarra, 125 kilómetros al norte de Bagdad, huye de la feroz lucha entre fuerzas estadounidenses y grupos de la resistencia.
El encargado de la asistencia a los veteranos de guerra discapacitados de Estados Unidos está bajo fuego por afirmar, cuando pedía donaciones para un grupo evangélico, que creía «más importante» estudiar la Biblia que hacer el trabajo por el que
Los intentos por demostrar que todo está bien en esta central ciudad iraquí chocan con la perspectiva de sus habitantes, que conocen bien la situación en que viven.
Ex prisioneros en la base naval estadounidense en la bahía de Guantánamo, Cuba, volvieron a ser maltratados al ser entregados a sus países de origen, a pesar de las «garantías diplomáticas» prometidas por Washington, según Human Rights Watch.
El relator especial de la ONU sobre independencia de jueces y abogados, Leandro Despouy, fustigó a Iraq por continuar con las ejecuciones de condenados a muerte sin atender los pedidos del foro mundial a suspenderlas.
Cambió la cara de este campamento de refugiados palestinos en el norte de Líbano. Ahora abundan los retratos del asesinado líder espiritual de Hamas, jeque Ahmed Yassin, y de combatientes de ese partido.
Se encamina hacia un punto muerto la investigación de la justicia castrense de Estados Unidos por el asesinato, hace 10 meses, de 24 civiles iraquíes en la ciudad de Haditha, a manos de infantes de marina.
Gran parte de los niños de la ciudad iraquí de Baquba no pueden disfrutar de la escuela ni del juego. Se los roba la violencia que desatan las continuas operaciones militares.
Un informe oficial advierte que solo se alcanzaron tres de las 18 metas establecidas por el Congreso legislativo de Estados Unidos para evaluar los avances de las operaciones de este país en Iraq.
Decenas de miles de iraquíes detenidos en la operación «surge» (embate, en inglés), que Estados Unidos lleva adelante en este país de Medio Oriente, tienen pocas esperanzas de recuperar la libertad. Como consuelo, un vicepresidente les dice que es más
Israel advirtió a Estados Unidos, ya en 2001, que una invasión a Iraq desestabilizaría Medio Oriente, al tiempo que urgió al gobierno de George W. Bush a considerar a Irán como principal enemigo, según Lawrence Wilkerson, entonces alto funcionario de
Faluya está tranquila en estos días. Las fuerzas estadounidenses e iraquíes se atribuyen como una victoria el fin de los combates que derivaron en la destrucción de la ciudad en 2004. Pero sus pobladores creen que esta quietud es, en
En su más reciente defensa a la guerra en Iraq, el presidente George W. Bush trazó un llamativo paralelo histórico entre este conflicto y el de Vietnam, comparación que su gobierno había evitado durante cinco años.
El sangriento ataque contra la minoría yazidi en el norte de Iraq a mediados de este mes es un signo del agravamiento de las tensiones étnicas y religiosas en este país.
Desde que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) tomó el control de la franja de Gaza, el presidente palestino Mahmoud Abbas propuso dos veces el despliegue de una «fuerza internacional» en ese territorio.
El 15 de septiembre vencerá el plazo para que el gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, envíe un informe al Congreso legislativo defendiendo su estrategia denominada «surge» (embate) en Iraq, que implicó el envío adicional de más