
Misión imposible en Brasil: articular una mayoría política
La crisis económica agravó la fragmentación política, que a su vez tiene efectos desastrosos en la economía, en un remolino vicioso que amenaza ahogar a Brasil.

La crisis económica agravó la fragmentación política, que a su vez tiene efectos desastrosos en la economía, en un remolino vicioso que amenaza ahogar a Brasil.

Además de desequilibrios macroeconómicos, como la caída del producto interno y las altas tasas de inflación y déficit público, Brasil soporta pesadas pérdidas por la paralización de muchos proyectos petroleros y logísticos.

Para el megaproyecto de Belo Monte llegaron demasiado tarde. Pero algunas actuaciones podrían mejorar la imagen de las centrales hidroeléctricas que aprovechan los ríos amazónicos en Brasil, convirtiéndolas en un factor de desarrollo local efectivo.

Entre errores del gobierno, un sistema financiero vampírico, una Constitución populista o el estancamiento mundial está la raíz de la actual crisis económica en Brasil, según difieren los economistas. Hay culpables para todas las ideologías.

La crisis que atormenta a los brasileños es básicamente política y no permite vislumbrar una salida. Es el fin de un ciclo, según variados análisis, pero no hay indicios de que se esté gestando algo nuevo.

Paulo de Oliveira trabaja como taxista en la ciudad de Altamira, en el norte de Brasil, pero solo cuando está desempleado en lo que considera su verdadera profesión, operador de vehículos pesados, como hormigoneras, camiones y tractores especiales para grandes

La dificultad de garantizar la calidad del agua, los déficits en el suministro y la precariedad del saneamiento desafían al desarrollo y al combate a la pobreza en América Latina. En Brasil, que sufre una grave crisis hídrica, tendrá su

El etnocidio, la nueva acusación contra la central hidroeléctrica Belo Monte, realza dimensiones más profundas de los conflictos y polémicas desatadas por los megaproyectos en construcción o planificados para la Amazonia brasileña.

La construcción de la central hidroeléctrica de Belo Monte, en el amazónico río Xingú, confirma a los pescadores artesanales como víctimas tempranas y olvidadas de los megaproyectos que avasallan las aguas de Brasil.

El aprovechamiento sostenible de su biodiversidad aparece para algunos como la mejor alternativa de desarrollo en el entorno de la gran central hidroeléctrica de Belo Monte, ahora que la construcción está en su etapa final en el río Xingú, en

Una amplia infraestructura de salud pública y la erradicación de la malaria serán probablemente el mejor legado de la central hidroeléctrica de Belo Monte, en la Amazonia brasileña, para la población local trastornada por los impactos del megaproyecto.

“Ahora nos damos cuenta del paraíso en que vivimos”, reconoce Darcirio Wronski, el líder de los productores de cacao orgánico en la región donde la carretera Transamazónica cruza la cuenca del río Xingú, en el norte de Brasil.

Sumaron 35 los acuerdos y contratos suscritos durante la visita del primer ministro de China, Li Keqiang, a Brasil, pero es solo un proyecto el que concentra la atención del amplio acercamiento entre los dos países.

La impaciencia con que Brasil se puso a construir centrales hidroeléctricas, refinerías, ferrocarriles, puertos y otros megaproyectos desde la década pasada, incluso en el exterior, tuvo como su gran combustible el ingente financiamiento de su banco de fomento.

Los megaproyectos son apuestas de alto riesgo. Pueden consagrar el gobernante que los impulsó, pero también echar a perder su imagen y hasta su poder, y en el caso de Brasil la balanza se inclina peligrosamente hacia lo negativo.

Los angoleños en general agradecen la participación de China en la reconstrucción del país africano, pese a la mala calidad de algunas carreteras y edificios construidos por empresas chinas, sin emplear, además, mano de obra local.

En Brasil agua y electricidad van unidos, así que dos años de lluvias escasas dejaron a decenas de millones de personas al borde del racionamiento hídrico y energético, fortaleciendo los argumentos contra la deforestación de la Amazonia.