EUROPA/ASIA: ONG exhortan a gobiernos a alejar al FMI de EE.UU.

Europa y Asia deberían cerrar filas para alejar al Fondo Monetario Internacional (FMI) de su búsqueda de liberalización financiera irrestricta y las relaciones demasiado cómodas con Estados Unidos, sugieren activistas.

Miembros de Foco en el Sur Global, con sede en Bangkok, y la Fundación Católica para el Desarrollo Exterior (CAFOD), con sede en Londres, incluyeron la exhortación en un informe que publicarán mientras se celebra la Reunión Asia-Europa en Londres, este jueves y viernes.

La prioridad de la agenda de la reunión entre jefes de Estado y gobierno de Europa y Asia oriental será la crisis financiera asiática, comenzada en julio y formalizada en octubre con el derrumbe de las principales bolsas de valores del mundo.

Hasta ahora, los gobiernos europeos se mantuvieron al margen, como un coro de respaldo a Washington, al pedir a los gobiernos asiáticos que cumplan las demandas del FMI, afirman Foco y CAFOD en el informe.

Ambas organizaciones no gubernamentales (ONG) alegan que los programas del FMI empeoraron la situación económica en Asia y que es hora de que los accionistas europeos hagan pesar su derecho de votación en el FMI, que organizó paquetes de rescate por unos 120.000 millones de dólares a Indonesia, Tailandia y Corea del Sur.

Los activistas señalan que los accionistas de la Unión Europea (UE) controlan 28,76 por ciento de los derechos de votación en el FMI, comparado con 17 por ciento de Estados Unidos.

La demanda de los grupos podría ser una utopía. Ministros europeos reunidos en marzo en Edimburgo fueron unánimes al recordar a países como Indonesia que el respaldo de la UE se basa en la aceptación del programa del FMI, la única opción para que la región no atraviese "una segunda ola de falta de confianza".

Pero Foco y CAFOD argumentan que los trastornos sociales y económicos causados por los programas del FMI se burlan de la política de desarrollo que la UE tiene hacia Asia.

La opinión generalizada es que las economías de Corea del Sur y Tailandia se estabilizaron, pero las dos ONG sostienen que el FMI empeora las cosas por su obsesión con abrir rápidamente los mercados financieros y de capital y la excesiva confianza en el poder del capital externo para reavivar las economías.

"La crisis puso a prueba la efectividad y pertinencia del FMI, y lo halló deficiente en ambas áreas", señala el informe, y añade que las políticas dictadas por el Fondo aceleraron la contracción económica y no lograron estabilizar las monedas.

"El Fondo recetó fármacos erróneos y socialmente desastrosos para los males de la región, excedió su mandato y se demostró arrogante y demasiado cercano a los intereses de su principal accionista, Estados Unidos", manifiestan las ONG.

"El resultado de los fracasos del FMI fue la exacerbación de las consecuencias humanas y macroeconómicas de la crisis", agrega el informe.

Las ONG, que consultaron con activistas, trabajadores y grupos religiosos asiáticos, expresan su preocupación por la forma en que las recetas del FMI a menudo exceden su autoridad cuando ofrecen ayuda de emergencia a las balanzas de pagos en problemas.

En el proceso, el FMI está asumiendo la función de "policía económico mundial", agregan.

En Corea del Sur, Indonesia y Tailandia, las pautas del FMI que detallan cuáles subsidios se deben eliminar y cuáles impuestos se deben elevar invaden procesos políticos que, por lo general, corresponden a los gobiernos nacionales.

Algunas de las condiciones, como la eliminación de aranceles de ciertos productos, se encuentran lejos de la función central del FMI, aseguran sus detractores.

La insistencia del FMI en estos cambios alimenta la percepción de que Estados Unidos está utilizando al Fondo y la debilidad económica de Asia para obtener concesiones en el comercio y la inversión y normas de propiedad extranjera más flexibles.

"Existe una coherencia sin fallas entre la visión mundial del FMI y la de su mayor accionista, Estados Unidos", asegura el informe de ambas ONG, y subraya que Washington y el Fondo se opusieron a planes anteriores para crear un fondo monetario asiático.

La Representante de Comercio de Estados Unidos, Charlene Barshefsky, declaró que los programas del FMI "complementan y refuerzan" las metas de política comercial de su país y "crean nuevas oportunidades para las compañías estadounidenses".

Las empresas de Estados Unidos y otros países ya están comprando su participación a bajo precio en instituciones financieras y bancos asiáticos, donde la propiedad extranjera solía ser bastante más limitada.

Las normas que rigen la propiedad extranjera de la tierra fueron flexibilizadas en Corea del Sur y Tailandia, en ocasiones generando actitudes nacionalistas.

El economista del Banco Mundial Joseph Stiglitz señaló que existe la necesidad de un "consenso" que no se base solamente en el pensamiento de Washington.

Los activistas también critican al FMI por depender de los capitales externos para solucionar los problemas de Asia ya que, en el pasado, los errores se debieron a los excesivos préstamos de los bancos a compañías privadas que aprovecharon los créditos baratos.

Las ONG sostienen que el FMI alentó esta situación al proponer la rápida liberalización de los mercados financieros en el pasado. Pero, hasta el momento, ni siquiera se habla de controlar la apertura. En su lugar, el Fondo y gobiernos occidentales pretenden que los mercados sean aún más abiertos.

Ante los peligros de la apertura sin restricciones, Focus y CAFOD solicitan a los países del Grupo de los Siete (G-7) que abandonen sus planes de cambiar los estatutos del FMI para que la liberalización de las cuentas de capital sea parte de su mandato.

Las economías asiáticas, paralizadas por las altas tasas de interés y el crédito prohibitivo, se esfuerzan por recuperar a los inversores extranjeros.

Pero la estrategia del FMI para países como Tailandia es arriesgada, porque depende casi exclusivamente del "retorno del capital externo en lugar de un programa de recuperación variado", señala el informe de las ONG.

"Es más peligroso aún porque una de las principales causas de la crisis fue el ingreso no regulado de capital financiero e inversiones", observa el informe.

Los planes de rescate del FMI también fueron criticados por obligar a las economías asiáticas a continuar el pago de la deuda externa a los acreedores occidentales, mientras reducen sus presupuestos públicos. (FIN/IPS/tra-en/js/ral/lp-aq-ml/dv if/98

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