GINEBRA – La violencia en la Cisjordania ocupada empeora a medida que el gobierno de Israel aprueba nuevos asentamientos y los colonos y las fuerzas de seguridad israelíes atacan conjuntamente a las comunidades palestinas locales, advirtió este miércoles 29 la oficina de derechos humanos de las Naciones Unidas.
“Nos alarma el anuncio del gobierno israelí de aumentar el número de asentamientos y puestos avanzados, así como los llamamientos abiertos de los líderes israelíes a la venganza y al castigo colectivo contra las comunidades palestinas”, indicó la portavoz, Ravina Shamdasani.
Shamdasani dijo que esos llamamientos están “acompañados de amenazas de convertir Cisjordania en otra Gaza”, la franja palestina que desde octubre de 2023, tras un cruento ataque de la milicia islamista Hamas, fue prácticamente arrasada por una ofensiva y ocupación militar israelí, causando la muerte de 73 000 personas.
La portavoz de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) en esta ciudad suiza indicó que, según sus informes, al 24 de julio, 76 palestinos y un israelí han muerto este año en ataques de colonos.
Desde ese viernes, ocho palestinos -entre ellos un niño- y dos miembros del ejército israelí también han muerto en la región.
El número de ataques de colonos ha aumentado cada año desde 2023, llegando a 1835 el año pasado, según Acnudh.
En los primeros cuatro meses de 2026 se registraron alrededor de 190 ataques al mes, lo que sitúa a Cisjordania en una trayectoria que prevé superar los 2000 ataques al final del año.
Según Acnudh, los colonos israelíes en Cisjordania, con incentivos financieros del gobierno, atacan con frecuencia a familias, queman mezquitas y destruyen y confiscan propiedades.
Desde el año pasado, las operaciones israelíes en los campamentos de Yenín (norte), Tulkarem y Nur Shams (noroeste) han desplazado a más de 30 000 personas, incluidos niños, y destruido viviendas, medios de subsistencia y servicios esenciales.
Esas operaciones también han agravado las necesidades humanitarias, y las restricciones a la circulación que impiden a los palestinos acceder a servicios esenciales son ahora más estrictas que nunca, según reportes de la ONU.
Las fuerzas israelíes habrían impuesto un bloqueo de la ciudad de Naplusa y la vecina aldea de Tell, en el norte de Cisjordania, donde se produjeron algunos de los recientes asesinatos, indican los informes de Acnudh.
El coordinador adjunto de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, calificó la continua pérdida de vidas en Cisjordania de “profundamente alarmante”, e instó a Israel a exigir responsabilidades a los perpetradores.
Asimismo, reiteró el pedido de que todos los actores del conflicto en la región busquen “una solución de dos Estados” -Israel y Palestina-, pues “no existe una solución militar ni violenta para este conflicto”.
En una comparecencia ante el Consejo de Seguridad de la ONU el martes, Alakbarov señaló que el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, anunció recientemente la aprobación de varios asentamientos nuevos, los cuales “son ilegales según el derecho internacional”.
Shamdasani reiteró este miércoles el llamamiento de la ONU a los países para que “trabajen juntos para poner fin a la ocupación israelí” de Cisjordania, un territorio de 5565 kilómetros cuadrados con tres millones de habitantes.
Otros dos millones se hacinan en las áreas de Gaza (365 kilómetros cuadrados) no ocupadas por el ejército israelí, las más próximas al Mediterráneo.
“Ante los ataques de los colonos israelíes y la creación de asentamientos y puestos de avanzada que han alcanzado niveles sin precedentes, los terceros Estados deben actuar con urgencia y de forma conjunta para detener los continuos asesinatos y el despojo del pueblo palestino”, afirmó la portavoz de Acnudh.
A-E/HM


