Debemos aspirar a estar en paz con la naturaleza, dice David Cooper, del Convenio sobre la Diversidad Biológica

Apicultura en un entorno urbano. Se están llevando a cabo los preparativos para la 16 Convención de las Partes sobre Biodiversidad (COP16) en Cali, Valle del Cauca. Imagen: USDA

HYDERABAD, India / MONTREAL, Canadá – En un mundo que se enfrenta a la pérdida de hábitats, a la extinción de especies, el cambio climático y a la contaminación, es crucial que los países desarrollen sus planes de acción nacional y creen una sociedad que viva en armonía con la naturaleza, subrayó David Cooper, secretario ejecutivo del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) de la ONU, en una entrevista exclusiva con IPS.

Y en un año en el que se espera que más de 4000 millones de personas en todo el mundo sean convocadas a las urnas, Cooper cree que los políticos deberían incluir la biodiversidad en sus programas electorales.

Desde que relevó a la anterior directora ejecutiva, Elizabeth Mrema, Cooper está al frente de la dirección del CDB con vistas a la aplicación del Marco Mundial de la Biodiversidad.

A finales de este año, los líderes mundiales se reunirán en la ciudad colombiana de Cali con motivo de la 16 Conferencia de las Partes del CBD (COP16), del 21 de octubre al 1 de noviembre, y cuyos preparativos ya están en marcha.

Cooper ofrece una visión de los temas centrales del orden del día de la COP16 tales como la situación actual de los fondos para la biodiversidad, incluido el último puesto en marcha, así como las próximas reuniones de los órganos científicos y técnicos del CDB, la situación actual de las Estrategias y Planes de Acción Nacionales sobre Biodiversidad (EPANB) y lo que puede desarrollarse en los próximos meses en materia de Información de la Secuencia Digital sobre recursos genéticos.

David Cooper, secretario ejecutivo del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) de la ONU.

Fondos para la biodiversidad: Por buen camino pero a ritmo lento

El Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica tiene como objetivo movilizar al menos 20 000 millones de dólares al año para 2025 y al menos 30 000 millones de dólares al año para 2030 para financiar cuestiones relacionadas con la biodiversidad y procedentes de todas las fuentes, incluidos los sectores público y privado.

Sin embargo, la situación actual muestra que, aunque hay avances, no son lo suficientemente rápidos. Algunos países y organizaciones se esfuerzan por destinar más dinero a proyectos que ayuden a la naturaleza, pero en general siguen estando por debajo de las expectativas y hay promesas incumplidas, reconoció Cooper.

“Necesitamos ver una hoja de ruta seria”, reclamó. “Todos los países, en particular los donantes, tienen que ver cómo vamos a conseguir por lo menos los 20 000 millones de dólares para 2025, porque es inminente”, recalcó Cooper.

“Es muy importante que los grandes donantes que prometen dinero realmente cumplan y den lo que dijeron que darían. Necesitamos que todos colaboren para garantizar que haya suficientes fondos para proteger nuestras plantas, animales y los lugares donde viven», subrayó. “Sin duda, necesitamos que todos los países se esfuercen por alcanzar todos los objetivos y metas del marco y eso, por supuesto, incluye los relativos a los recursos financieros”, recordó.

Cooper acogió con satisfacción la decisión del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (FMAM) de crear un nuevo instrumento, el Fondo del Marco Mundial para la Biodiversidad. Además, precisó que la secretaría del CDB colabora estrechamente con Carlos Manuel Rodríguez, director general del FMAM, y su equipo.

“Luego vimos llegar una serie de contribuciones a ese fondo. El aporte de Canadá es significativo: 200 millones de dólares canadienses (poco más de 146 millones de dólares estadounidenses). También llegaron donaciones significativas de Alemania, España, Japón y, hace poco, Luxemburgo. En realidad, la contribución de Luxemburgo, si nos fijamos en su prorrateo, dado el tamaño de la economía luxemburguesa, también es bastante generosa, aunque solo sean 7 millones de dólares en total”, indicó

Estrategias y Planes de Acción Nacionales en materia de Diversidad Biológica (EPANDB)

No se trata solo de fondos, apuntó Cooper, sino de que los países demuestren su compromiso con los acuerdos, incluido el desarrollo de las EPANB. Y reconoció que muy pocos países las han presentado hasta ahora.

“De momento son pocos países. España, Japón, China, Francia, Hungría e Irlanda presentaron sus EPANB, así como la Unión Europea”, detalló.

Si bien es optimista respecto a que todos los países desarrollen sus objetivos, reconoce que se trata de un proceso complejo.

“Creo que la mayoría de los países están desarrollando sus objetivos nacionales, que es lo primero que deben hacer. Pero se trata de un proceso en el que también deben participar los distintos sectores de la economía y los distintos sectores de la sociedad, con el compromiso de las comunidades locales, los pueblos indígenas, las empresas, etc.”, acotó Cooper.

El CDB ayuda a los países a superar las complejidades.

“Los países en desarrollo, en particular, han recibido apoyo a través del Fondo Mundial para el Medio Ambiente. También hemos organizado una serie de diálogos regionales para que puedan compartir sus experiencias a medida que avanzan», indicó.

En la COP15 se decidió que todos los países debían presentar sus estrategias y planes de acción, de ser posible, antes de la COP16.

“Si no pueden presentarlas completas para entonces, al menos deberían proporcionar sus objetivos nacionales actualizados. Así pues, esperamos que muchos, muchos países hayan avanzado en sus estrategias y planes de acción antes de la COP16. Previamente, se celebrará otra reunión del órgano subsidiario sobre la aplicación para hacer un balance de la situación”, puntualizó.

COP16: Lo que está dentro, lo que está fuera

Es probable que el tema central de la COP16 del CDB gire en torno a la adopción y la aplicación del Marco Mundial para la Biodiversidad después de 2020. Este marco establece las metas y objetivos globales para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad para la próxima década y más allá. Los aspectos clave de este documento podrían incluir objetivos relacionados con la detención de la pérdida de biodiversidad, la promoción de la gestión sostenible de los recursos, la mejora de la resiliencia de los ecosistemas y la garantía de un reparto equitativo de los beneficios derivados de la biodiversidad.

«Creo que puedo destacar cuatro áreas clave para la COP16», señaló Cooper. «El primero es que tenemos que ver, y tenemos que haber demostrado, avances en términos de aplicación del Marco Global de Biodiversidad. Eso significa que se hayan fijado objetivos nacionales y que hayan desarrollado estrategias y planes de acción por lo menos en una mayoría de países. Eso significa que los fondos fluyen y, como he dicho antes, significa un camino creíble hacia este objetivo de 20 000 millones de dólares para 2025. También significa que el Fondo del Marco Mundial para la Biodiversidad debería recibir más fondos y apoyar más proyectos.», explicó.

La segunda cuestión central será el reparto justo y equitativo de los beneficios derivados del uso de la Información Digital sobre Secuencia de recursos genéticos. En la COP15 se acordó establecer ese mecanismo, pero en aquel momento no se concretaron los detalles, y ahora lo negocia un grupo de trabajo intergubernamental.

«Por supuesto, el establecimiento de un mecanismo de ese tipo con un fondo daría otro gran impulso al Convenio porque aportaría otra fuente de financiación», apuntó.

La tercera área sería la financiación, prosiguió; y «la cuarta área que destacaría es la necesidad de seguir reforzando el papel de los pueblos indígenas y de las comunidades locales como actores clave», añadió Cooper.

También señaló que hay otra serie de cuestiones, como el tema de la biodiversidad y la salud y la biología sintética, que deben gestionarse, incluido el estudio de una evaluación y gestión de riesgos para, por ejemplo, los mosquitos modificados genéticamente.

«Han determinado que el tema de la COP será estar en paz con la naturaleza, un tema amplio que incluirá muchísimas cuestiones», adelantó.

Tratado sobre la contaminación por plásticos y el papel del CDB

La cuarta sesión del Comité Intergubernamental de Negociación (INC-4) sobre la contaminación por plásticos, celebrado en abril de 2024 en el Shaw Center de Ottawa (Canadá), se propuso elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante en la materia, que abarca el ambiente marino, para poner fin a la contaminación por plásticos antes de 2040.

Acabar con la contaminación por plásticos es también uno de los objetivos en materia de biodiversidad, recordó Cooper, quien destacó la participación del CDB en la organización logística del INC-4.

«Asimismo, la reducción de los residuos plásticos y de la contaminación por plásticos es uno de los elementos de la meta 7 del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming Montreal. Así pues, consideramos que el éxito de las negociaciones del INC-4 es de enorme importancia para la aplicación del Marco», afirma.

Qué hay que tener en cuenta de aquí a la COP16

Aunque todas las miradas estarán puestas en las negociaciones de la COP16, hay una serie de acontecimientos mundiales que tendrán lugar en los próximos meses y que contribuirán a la agenda, así como determinarán el nivel de preparación del mundo para la conferencia.

«Los más importantes son, obviamente, el OSACTT (Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico) y el OSA (Órgano Subsidiario sobre la Aplicación), y luego este grupo de trabajo sobre Información de Secuencias Digitales que tendrá lugar en agosto», afirma Cooper.

Al igual que el OSA, el de Asesoramiento Científico es un órgano subsidiario creado en el marco del CDB. Mientras que el OSA ayuda específicamente a examinar los avances en la aplicación del Convenio e identifica los obstáculos para su ejecución, entre otras funciones, el OSACTT desempeña un papel crucial a la hora de garantizar que las decisiones tomadas en el marco del CDB se basen en las mejores evidencias científicas y conocimientos técnicos disponibles.

«Luego vienen los procesos del G7 y el G20, que son procesos importantes para mostrar liderazgo. A la COP del CDB le seguirán las COP del cambio climático y de desertificación, creándose un vínculo entre ellas. Además, esperamos que Colombia y los pueblos indígenas organicen, justo antes de la COP, una pre-cop centrada en los pueblos indígenas y en las comunidades locales y en su papel», señaló Cooper.

Por último, este año que 64 países de distintas partes del mundo celebran elecciones para elegir un nuevo gobierno nacional, cabe preguntarse: ¿es esta una oportunidad única para hablar de biodiversidad y, debería esta, como el cambio climático, convertirse en un tema electoral?

«Sin duda», opinó Cooper.

«Si nos fijamos en muchos de los fenómenos extremos que han sufrido muchos pueblos, sobre todo el año pasado, ya sean incendios, sequías, tormentas o inundaciones, los medios de comunicación los atribuyen en gran medida al cambio climático. El cambio climático aumenta la probabilidad y la gravedad de estos fenómenos, pero también ocurren debido a la degradación de los ecosistemas, porque no los hemos gestionado bien como tampoco a la biodiversidad. Así pues, creo que todos tenemos la oportunidad de aclarar este mensaje y estos vínculos. Los políticos tienen la responsabilidad particular de hacerlo, y espero que un mayor número de ellos lo haga a medida que se desarrollen estas elecciones en diversas partes del mundo».

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