¿La preservación de los khazans de Goa puede abordar las amenazas climáticas?

Elsa Fernandes señala las dificultades para mantener las salinas en los Khazans en la aldea de n Tiswadi, o islas de Goa. Imagen: Goa Khazan Soc

SÍDNEY –  Elsa Fernande creció en en el estado de Goa, en el suroeste de la India, en un ecosistema khazan,  con la práctica la agricultura tradicional. De niña, le encantaba sentarse en un koddo, una estructura tejida de bambú para almacenar arroz. Los miembros de su familia le echaban arroz a su alrededor y, a medida que la pila crecía, ella subía a la cima y luego saltaba de alegría.

“Para nosotros, la cosecha de arroz significaba juego, trabajo y ganancias. Lo que soy hoy lo debo a los khazans”, dijo Fernandes, arquitecta ambiental y presidente de Goa Khazan Society, una organización de ciudadanos preocupados y expertos dedicados a preservar el ecosistema de los khazans.

El ecosistema khazan ha desempeñado un papel intrínseco a la hora de aliviar los efectos de la salinización del suelo, conservar la biodiversidad y garantizar la seguridad alimentaria durante más de 3500 años.

Pero esta práctica de agricultura sostenible enfrenta una presión cada vez mayor debido al abandono, la mala gestión, la degradación ambiental y la comercialización de la tierra y los derechos de pesca, incluso cuando las amenazas planteadas por el cambio climático cobran gran importancia.

Los expertos dicen que es imperativo conservar el ecosistema khazan, que comprende llanuras aluviales bajas recuperadas mediante la construcción de diques, terraplenes y compuertas para evitar la entrada de aguas salinas de las mareas, creando así un suelo fértil rico en nutrientes para la agricultura, la piscicultura y la elaboración de sal.

Relación simbiótica

“Representa una relación simbiótica entre la gente y la tierra, proporcionando una fuente sostenible de sustento durante todo el año”, señaló Fernandes, cuyos padres eran agricultores de arroz y sal en la aldea de Santa Cruz, cerca de la capital del estado, Panaji.

Recuerda haber crecido en una casa donde la comida abundaba y las actividades diarias giraban en torno al ciclo anual de los cultivos. La habitación más importante de la casa era el cuarto de arroz. Los khazans se utilizarían para cultivar y cosechar arroz durante los monzones y hortalizas durante los inviernos. A partir de octubre comenzaría el tradicional proceso de apilar, hervir, secar, descascarar y almacenar el arroz.

“Durante el verano, jugábamos a ‘saltar, saltar y saltar’ mientras se enrollaban largas varas de bambú para aplanar la tierra de las salinas. Nuestra familia producía entre 600 y 700 sacos de sal y hacíamos cola con otros salineros para cargarlos en barcos anclados en la orilla del río», dijo Fernandes.

Añadió que «los registros muestran que parte de esta sal se exportaba hasta Birmania (Myanmar), pero ahora la recolección de sal está en completo declive y eso está afectando el sustento de las comunidades que dependen de ella”.

Sus reminiscencias representan una imagen vívida de cada estación, presagiando un ritmo de actividades que giran en torno a los khazans.

Desde la reparación del souem o esteras de bambú utilizadas para secar el arroz hasta la preparación del suelo para la cosecha de sal, ella enumera los esfuerzos comunitarios para mantener la infraestructura de khazan que estaban arraigados en el conocimiento ecológico tradicional transmitido de generación en generación.

Las temperaturas extremadamente altas pueden tener un impacto adverso en el arroz y otros cultivos en Goa. Imagen: Neena Bhandari / IPS

Resiliencia de los ecosistemas

Los khazans representan un enfoque holístico de la resiliencia climática, integrando funciones ecológicas con prácticas agrícolas esenciales para garantizar la seguridad alimentaria a largo plazo.

Shilpa Bhonsle, experta en investigación sobre el arroz, explica que debido a que la práctica agrícola khazan fomenta la plantación de una amplia gama de cultivos, incluidos arroz, legumbres y hortalizas, así como la acuicultura, mejora la resiliencia de los ecosistemas al reducir la vulnerabilidad de los cultivos a las plagas. enfermedades y preocupaciones relacionadas con el clima.

Al subrayar la importancia de cultivar variedades autóctonas de arroz, como Muno, Shied, Korgut y Damgo, que poseen una mayor diversidad genética que les dota de una serie de rasgos adaptativos como la tolerancia a la salinidad, la sequía y el anegamiento, afirmó:

«Esto hace que sean potencialmente más resistentes a la variabilidad climática y a los fenómenos meteorológicos extremos en comparación con las variedades de alto rendimiento».

«Las prácticas agrícolas tradicionales, como el arado en marismas, el cultivo de mariscos y la aplicación de abono orgánico, ayudan a mantener la salud y la fertilidad del suelo», sostuvo Bhonsle, profesor adjunto en el Departamento de Botánica de la Facultad de Artes y Ciencias Dhempe en Panaji.

“Además, los sistemas de riego tradicionales optimizan el uso del agua y reducen la dependencia de las fuentes de agua dulce en un khazan. Estas prácticas sostenibles, combinadas con estrategias modernas de adaptación, contribuyen a mitigar los impactos de la sequía y la escasez de agua exacerbadas por el cambio climático”, agregó.

Actualmente, el ecosistema Khazan se extiende sobre aproximadamente 17 200 hectáreas en Goa, que tiene un complejo sistema interconectado de canales de agua en el que el mar Arábigo en su frontera occidental se conecta con el interior a través de ríos y estuarios.

Infraestructura climáticamente inteligente

“Los khazans incorporan varias funciones relevantes para la infraestructura climáticamente inteligente, protegiendo así en gran medida estos frágiles ecosistemas agrícolas costeros de los impactos del cambio climático”, dijo Sangeeta Sonak, microbióloga marina que trabaja en el ecosistema de los khazans y los moluscos de Goa.

“En un khazan, los diques internos más pequeños ayudan a retener el agua dentro de los campos; los gruesos diques exteriores actúan como un escudo contra la incursión de agua de los ríos; y las compuertas regulan el flujo de agua respondiendo automáticamente a la presión de las mareas para limpiar los campos y mantener bajo control la salinidad del suelo y el agua, ayudando así con la purificación del agua y el tratamiento de residuos en los campos”, explicó Sonak.

“Durante los monzones, cuando la salinidad es baja o nula, el agua de los ríos ingresa a los campos a través de compuertas.

El exceso de agua se almacena en un pozo poco profundo llamado poiem para riego durante los períodos secos del monzón, ofreciendo así protección contra inundaciones y sequías.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

En verano, el agua salobre ligeramente salina que entra en los campos ayuda a controlar plagas e insectos perjudiciales para los cultivos”, señaló.

«Pero la era moderna tiene poco respeto por la sabiduría de la ingeniería anterior», dijo Claude Alvares, un eminente ambientalista y director de la Fundación Goa, un grupo de acción de monitoreo ambiental.

“Los khazans son zonas bajas y Goa está amenazada por el aumento del nivel del mar provocado por el calentamiento global. Si los diques no se protegen y fortalecen ahora, el Estado nunca podrá estar a salvo de los rigores del cambio climático”, añadió.

“La supervivencia del ecosistema khazan se ve amenazada por personas que rompen los terraplenes para permitir la entrada a estas tierras de agua salada y peces, que son más lucrativos que los cereales. Después de que el agua salada entra y permanece allí, se produce una proliferación de manglares, que son estupendos colonizadores”, afirmó.

Además, los tradicionales diques de barro están siendo sustituidos por estructuras de hormigón.

“Esto no solo está dañando nuestros cuerpos de agua, sino que también tiene un impacto negativo en la biodiversidad, el medio ambiente, la salud y el patrimonio”, señaló Fernandes.

Sugirió que los contratos para la reparación y el mantenimiento de los diques deberían otorgarse a los lugareños, lo que no solo les proporcionaría medios de vida sino que también fomentaría el compromiso local y una economía circular basada en métodos sostenibles.

Los defensores de la sociedad civil buscan reconocimiento y apoyo internacional para preservar este patrimonio cultural y ecológico; y abogar por la inclusión de los khazans en los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Para Fernandes y muchos otros, los khazans son más que un simple medio de vida; se trata más bien de una forma de ser.

T: MLM / ED: EG

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