Cada siete segundos muere una embarazada o un recién nacido

Una embarazada tiene un control prenatal en Muttuck, India. Según la OMS, Asia central y meridional, y África al sur del Sahara, son las regiones del mundo donde se registra la mayoría de las muertes maternas y neonatales, una de cuyas causas es la deficiente atención prenatal. Imagen: Prashanth Vishwanathan / Unicef

GINEBRA – El progreso mundial en la reducción de muertes prematuras de embarazadas, madres y bebés se ha estancado y al año se producen 4,5 millones de esos decesos, uno cada siete segundos, alertó un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgado este martes 9.

“Las mujeres embarazadas y los recién nacidos continúan muriendo a tasas inaceptablemente altas en todo el mundo”, deploró Anshu Banerjee, director de Salud Materna, Neonatal, Infantil y Adolescente y Envejecimiento en la OMS.

El informe muestra que el progreso en la mejora de la supervivencia se estancó desde 2015, con 290 000 muertes maternas cada año, 1,9 millones de mortinatos (bebés que mueren después de las 28 semanas de embarazo) y la asombrosa cifra de 2,3 millones de muertes de recién nacidos durante el primer mes de vida.

Más de 4,5 millones de mujeres y bebés mueren cada año durante el embarazo, el parto o las primeras semanas después del nacimiento, lo que equivale a una muerte cada siete segundos, en su mayoría por causas prevenibles o tratables si se cuenta con la atención adecuada.

El informe,  con el título “Mejorando la salud y la supervivencia materna y neonatal y reduciendo la mortinatalidad”,  junto con evaluar los datos más recientes y factores de riesgo, realiza un seguimiento de la prestación de servicios de salud críticos.

Banerjee dijo que la pandemia covid-19 creó más contratiempos para brindar la atención médica que necesitan”, embarazadas, parturientas y recién nacidos.

“Si queremos ver resultados diferentes, debemos hacer las cosas de manera diferente. Ahora se necesitan más inversiones y más inteligentes en atención primaria de la salud para que todas las mujeres y los bebés, sin importar dónde vivan, tengan las mejores posibilidades de salud y supervivencia”, expuso el responsable.

“Las mujeres embarazadas y los recién nacidos continúan muriendo a tasas inaceptablemente altas en todo el mundo”: Anshu Banerjee.

Junto con la pandemia, el aumento de la pobreza y el empeoramiento de las crisis humanitarias han intensificado las presiones sobre los sistemas de salud, sobrecargados. Solo uno de cada 10 países (de más de 100 encuestados) informa tener fondos suficientes para implementar sus planes actuales.

Según la OMS, 25 por ciento de los países aún informan interrupciones continuas en el embarazo y la atención posnatal y los servicios vitales para niños enfermos.

El análisis insiste en que las pérdidas de financiación y la inversión insuficiente en atención primaria de la salud pueden devastar las perspectivas de supervivencia.

Por ejemplo, si bien la prematuridad es ahora la principal causa de todas las muertes de menores de cinco años en todo el mundo, menos de un tercio de los países informan que cuentan con suficientes unidades de atención neonatal para tratar a los bebés pequeños y enfermos.

En los países más afectados del África subsahariana y Asia central y meridional, las regiones con la mayor carga de muertes maternas y neonatales, menos de 60 % de las mujeres reciben siquiera cuatro controles prenatales, de los ocho recomendados por la OMS.

“La muerte de cualquier mujer o niña durante el embarazo o el parto es una grave violación de sus derechos humanos”, observó Julitta Onabanjo, directora de la División Técnica del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa)

“También refleja la necesidad urgente de ampliar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad como parte de la cobertura universal de salud y la atención primaria, especialmente en comunidades donde las tasas de mortalidad materna se estancaron o aumentaron durante los últimos años”, dijo Onabanjo.

Las agencias de las Naciones Unidas destacan que se necesitan trabajadores de la salud más calificados y motivados, especialmente parteras, junto con medicamentos y suministros esenciales, agua potable y electricidad confiable.

El informe señala que mejorar la salud materna y neonatal requiere abordar normas, sesgos y desigualdades de género perjudiciales. Datos recientes muestran que solo 60 % de las mujeres de 15 a 49 años toman sus propias decisiones con respecto a la salud y los derechos sexuales y reproductivos.

En síntesis, más de 60 países no están preparados para cumplir con los objetivos de reducción de la mortalidad materna, neonatal y mortinatal señalada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas para 2030.

El informe de la OMS, con sede en esta ciudad suiza, fue presentado en una conferencia internacional en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, cuyo objetivo es acelerar la recuperación y el progreso en la salud materna y neonatal, promoviendo inversiones específicas en atención primaria de la salud, así como la innovación y asociaciones.

A-E/HM

 

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