El Estado colombiano debe impedir violencia contra indígenas

Entidades de las Naciones Unidas, de la Organización de Estados Americanos (OEA),y la oenegé humanitaria Amnistía Internacional (AI), coincidieron este lunes 10 en pedir al Estado colombiano que impida la violencia contra los indígenas que se han sumado a protestas sociales, en el suroccidental departamento de Cauca.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifestó su “profunda preocupación sobre ataques con armas de fuego en contra de la minga (movimiento) indígena ocurridos el 9 de mayo en Cali (capital de Cauca), dejando al menos ocho  personas indígenas manifestantes heridas”.

Según el Consejo Regional Indígena de Cauca los disparos fueron hechos por civiles con apoyo o en presencia de fuerzas policiales que enfrentan a indígenas y a jóvenes de Cali que bloquean avenidas y carreteras en la ciudad y sus accesos.

ONU Mujeres, la entidad de la Naciones Unidas para la igualdad de género y empoderamiento de la mujer, se unió a la Defensoría del Pueblo y la Embajada de Noruega en un comunicado que condenó los ataques contra la guardia indígena integrada a las manifestaciones.

Recordaron que entre las heridas está la activista Daniela Soto, y rechazaron “las amenazas y la violencia que han vivido y continúan viviendo las lideresas y defensoras de derechos humanos en el ámbito de su labor y en el marco de las movilizaciones sociales de las últimas semanas”.

Las tres entidades pidieron “acelerar la investigación judicial y sus sanciones correspondientes”, por el ataque a la guardia indígena, y “reforzar las medidas de protección y atención a las víctimas, sus organizaciones y sus familiares”.

La CIDH destacó el papel de la guardia indígena en la defensa de los derechos de sus pueblos, e instó al Estado colombiano “a investigar diligentemente los hechos, incorporando un enfoque étnico-racial, esclareciendo la posible participación de agentes estatales, y sancionando a los responsables”.

Erika Guevara, directora para América en AI, declaró que “los ataques de civiles armados, algunos en presencia de la policía, en contra de la minga indígena en Cali, son un reflejo de dinámicas de violencia que no cesan en Colombia y que se han acentuado en el contexto de las protestas sociales en el marco del paro nacional”.

“Es inaceptable que los llamados urgentes a las autoridades para prevenir la violencia armada no fueran atendidos inmediatamente. Por el contrario, varias autoridades, incluida la Policía Nacional, emitieron declaraciones estigmatizantes sobre la minga indígena y quienes se manifestaban pacíficamente en Cali”, dijo Guevara.

Desde finales de abril Colombia vive una ola de protestas, primero contra un impopular proyecto de reforma tributaria, ya retirado del Congreso legislativo, y contra políticas que han agravado situaciones de pobreza y desigualdad.

Al menos 25 personas fallecieron en las demostraciones, incluido un policía, aunque según organizaciones sindicales y políticas la cifra podría duplicarse, pues hay decenas de desaparecidos, centenares de heridos y detenidos, y se han registrado ataques y daños considerables a instalaciones públicas y privadas.

También se producen bloqueos de vías que afectan el suministro de bienes a zonas urbanas, por lo que el jefe de la oficina de la ONU en Colombia, Carlos Ruiz Massieu, pidió que, en el marco de la pandemia covid-19, se facilite el acceso de alimentos, medicinas e insumos médicos a las ciudades.

También abogó por que se privilegie el diálogo –el presidente Iván Duque se reunía este lunes 10 con líderes del paro- y se respete el derecho a la manifestación pacífica, así como al uso proporcional de la fuerza cuando se repriman excesos.

A pedido de embajadas europeas, los indígenas que bloquean accesos a Cali accedieron a establecer este lunes  un “corredor humanitario” de 24 horas para que ingresen a la ciudad vehículos con alimentos, insumos, combustibles y medicinas.

El presidente Duque pidió a los indígenas que levanten los bloqueos y regresen a sus resguardos, tras reunirse con la gobernadora de Cauca, Clara Luz Roldán, y el alcalde de Cali, Jorge Ospina.

También envió un mensaje a los jóvenes que se mantienen por millares en las protestas diarias y aseguró que entidades del área social del gobierno “trabajan temas de esperanza para nuestra juventud, como matrícula gratis en la educación púbica, participación política, emprendimiento y conectividad”.

A-E/HM

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