El hambre amenaza a millones de personas en más de 20 países

Millones de personas están en riesgo de morir por insuficiencia alimentaria aguda, en países asolados por conflictos armados en Asia y África, pero también en varios de América Latina y el Caribe. Foto: Mohammed Huwais/Unicef
Millones de personas están en riesgo de morir por insuficiencia alimentaria aguda, en países asolados por conflictos armados en Asia y África, pero también en varios de América Latina y el Caribe. Foto: Mohammed Huwais/Unicef

Cinco países latinoamericanos, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras y Venezuela, figuran en la lista de más de 20 naciones en alto riesgo de inseguridad alimentaria para millones de personas este año, indicó un informe de dos agencias de las Naciones Unidas.

Situaciones de catástrofe humanitaria por hambre aguda pueden presentarse en el norte de Nigeria, Sudán del Sur y Yemen “si no se actúa de inmediato”, según el reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

En esos países ya hay familias en peligro de morir por inanición y en riesgo de muerte por hambre en un plazo breve, y en distintas regiones del mundo hay hasta 32 millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria aguda, dijo el director general de la FAO, Qu Dongyu.

“La magnitud del sufrimiento es alarmante. Nos incumbe a todos actuar ahora y con rapidez para salvar vidas, salvaguardar los medios de subsistencia y prevenir la peor situación”, recalcó Qu.

En el caso de América Latina, el informe alerta de una escalada de la inseguridad alimentaria aguda en El Salvador, Guatemala y Honduras debido al doble impacto de los huracanes Eta e Iota, que azotaron el istmo en noviembre de 2020, y los efectos económicos de la pandemia covid-19.

Los huracanes dañaron grandes extensiones de tierras de cultivo, así como medios e infraestructura de los sectores productivos, ganadero, pesquero y de transporte, lo que resultó en caída de suministros y alza en los precios de los alimentos.

Además, el cierre de actividades impuesto por la pandemia redujo el empleo, sobre todo el informal, con pérdida de ingresos familiares y menor acceso a la comida.

El estudio estima que las condiciones en Honduras empeorarán entre abril y junio, cuando unos 3,1 millones de personas enfrentarán una inseguridad alimentaria aguda y 570 000 llegarán a una situación de emergencia.

En Guatemala, el PMA y la FAO calculan que 3,7 millones de personas se encuentran ya en situación grave, con 428 000 en alto riesgo de inanición.

Para El Salvador, se estima que un millón de personas enfrentarán inseguridad alimentaria entre marzo y mayo, con 121 000 en situación de emergencia.

En Haití, la covid y las malas cosechas han dejado a casi la mitad de la población, unos 4,4 millones, en situación de inseguridad alimentaria grave y a 1,2 millones en situación de emergencia, seis por ciento más que el año anterior.

En Venezuela, “la situación es probable que se deteriore más” por la hiperinflación y las sanciones internacionales impuestas a su gobierno, que disminuyen por ejemplo la disponibilidad de gasóleo para la cosecha y transporte de alimentos, según gremios y organizaciones no gubernamentales.

Los precios de la comida en Venezuela sufren una inflación de 1700 por ciento, que puede llegar a 6500 por ciento en 2021, según el reporte, y “se espera que los niveles de inseguridad alimentaria crezcan significativamente” respecto a 2019, cuando ya 9,3 millones de personas padecían por la carestía de alimentos.

En algunos países de África y Asia los conflictos armados y la violencia entre comunidades incrementan la emergencia alimentaria, como en los casos de Afganistán, Burkina Faso, la República Centroafricana, República Democrática del Congo, Chad, Etiopía, Níger, Nigeria, Siria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen.

A estos elementos se agregan los eventos climáticos extremos, los brotes de plagas como la langosta del desierto en África oriental, y el acceso cada vez más limitado de los actores humanitarios a algunos países enzarzados en conflictos.

Según la FAO y el PMA, más de siete millones de personas en Sudán del Sur podrían llegar a la inseguridad alimentaria aguda, con más de 100 000 a nivel de catástrofe entre abril y julio. En el norte de Nigeria la inseguridad alimentaria aguda afectará a 1,3 millones de personas entre junio y agosto.

Yemen es otro país en muy alto riesgo puesto por la violencia, el declive económico y las restricciones a la entrada de ayuda humanitaria. En tres provincias, Al Jawf, Amran y Hajjah, habrá en junio 47 000 personas a las puertas del desastre.

“La hambruna, impulsada por los conflictos y alimentada por las crisis climáticas y la pandemia, está llamando a la puerta de millones de familias”, insistió David Beasley, director ejecutivo del PMA.

Qu y Beasley dijeron que evitar la muerte por hambre de millones de personas requiere de tres acciones urgentes, inmediatas y a gran escala: cesar los choques armados, acceso irrestricto de la ayuda humanitaria a las comunidades en las zonas en conflicto, y fondos por 5500 millones de dólares para operaciones de asistencia.

Los recursos solicitados permitirían aumentar la asistencia alimentaria y nutricional, distribuir semillas tolerantes a la sequía, vacunar al ganado, implementar planes de dinero por trabajo, rehabilitar las estructuras de recolección de agua y aumentar las oportunidades de ingresos para las comunidades vulnerables, según su informe.

A-E/HM

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