MERCOSUR: Más cerca de la UE mientras se frena el ALCA

El Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), debería entrar en vigencia en menos de 10 meses, pero tropezó esta semana en Buenos Aires con nuevos obstáculos. En cambio, el proceso de integración del Mercosur con la Unión Europea (UE), sin plazos en el horizonte, avanzó otro paso.

Sendas reuniones sobre esos proyectos se realizaron esta semana en la capital argentina con resultado dispar, y las dos giraron en torno a un tema que ya es clásico en estos encuentros: la demanda latinoamericana de que los países industrializados eliminen sus subsidios a la producción y exportación de productos agrícolas.

Representantes del área de comercio internacional de 12 de los 34 países del ALCA intentaron sin éxito, en una ”mesa chica” de negociación, destrabar temas pendientes de cara a la reunión de ministros que se iba a realizar la semana próxima en la ciudad de Puebla, cercana a México, y que se postergó para abril.

En otro salón, delegados de la UE y del Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, acordaron una serie de mecanismos para mejorar ofertas de acceso a mercados de ambas regiones en un plazo de un mes, a fin de llegar con un acuerdo a mayo, para la cumbre del bloque europeo y América Latina que se realizará en la central ciudad mexicana de Guadalajara.

En cuanto a las posibilidades de que un avance acelerado en materia agrícola entre el Mercosur y la UE pueda influir en las negociaciones del ALCA, el vicecanciller argentino Martín Redrado, a cargo de la presidencia rotativa del bloque latinoamericano, pidió no hacer comparaciones en paralelo.

”Con la UE buscamos un proceso de integración profundo en materia de política, cooperación y comercio”, distinguió Redrado, en un intento por minimizar el fracaso de las conversaciones con representantes del ALCA que no han logrado avances ni siquiera con el planteo de un acuerdo mínimo y limitado.

En esta oportunidad, Estados Unidos, promotor de la iniciativa de integración hemisférica, se negó a avanzar hacia la eliminación de sus créditos subsidiados para la exportación agrícola, y tampoco se mostró dispuesto a poner en marcha mecanismos de compensación a sus eventuales socios por la protección de su mercado.

Por su parte, los países latinoamericanos no cedieron posiciones ante el pedido de tratar a las empresas de Estados Unidos que participen de licitaciones o privatizaciones en la región en forma equivalente a las locales.

Sí hubo avances, de tipo conceptual, en las tratativas del Mercosur con la UE.

”Queremos generar ofertas sustantivas en todos los campos para el 15 de abril”, sintetizó Redrado al finalizar este viernes la reunión con delegados de la UE después de una semana de trabajo en Buenos Aires que fue fructífera según la evaluación de ambas partes.

”La UE está fuertemente comprometida a encontrar una solución exitosa, y a asumir riesgos políticos”, afirmó el Director de Comercio de la Comisión Europea, Karl Falkenberg. ”Esperamos que también el Mercosur asuma los propios, a fin de generar propuestas ambiciosas”, manifestó.

Sin aludir en forma directa al espinoso tema del acceso al mercado agrícola europeo, los negociadores se mostraron confiados en que esta vez lograrán neutralizar de algún modo los efectos de las subvenciones que aplica la UE a su producción y sus exportaciones agrícolas.

Las dos regiones ya habían intercambiado ofertas en 2001, pero la negociación se estancó a causa de la negativa europea a liberalizar su mercado agrícola, un tradicional punto de fricción con el Mercosur, cuyos integrantes son destacados proveedores mundiales de materias primas y alimentos.

Esta semana, los delegados de ambos bloques trabajaron desde el inicio en un clima ”de cauto optimismo”, y en el intercambio ”franco” se mantuvo hasta el final, cuando las partes se comprometieron a presentar sus ”ofertas mejoradas” en un mes, sostuvo Falkenberg.

El Mercosur y la UE firmaron en 1995 un acuerdo marco para negociar un tratado de libre comercio en un plazo que al principio se fijó en 10 años, pero luego se decidió mantener sin fecha, para buscar un entendimiento que satisfaga a ambas partes.

El intercambio comercial anual entre ambas partes suma casi 50.000 millones de dólares.

Los negociadores no se proponían discutir en Buenos Aires volúmenes de comercio sino mecanismos de intercambio de productos agrícolas, temas sanitarios y fitosanitarios, reglas de origen, normas aduaneras, criterios para la venta recíproca de servicios, mecanismos de compras gubernamentales, marco para las inversiones y cuestiones de propiedad intelectual, entre otros asuntos.

Redrado aclaró que esta vez el Mercosur resolvió negociar el acceso a mercados en todos los campos, analizando distintas modalidades de intercambio a fin de que se otorguen preferencias a partir de acuerdos generales entre las dos zonas.

”Queremos un resultado equilibrado en todas las áreas”, dijo Falkenberg al finalizar el encuentro. Según los delegados, el proceso de negociación seguirá sin reuniones presenciales hasta el 15 de abril, cuando las partes deberán definir si encontraron un camino común por el cual seguir. (

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