La investigación genética podría alcanzar la cura de varias enfermedades mortales entre los próximos 10 y 20 años, informó este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los descubrimientos genéticos vinculados con la malaria, la turberculosis y el VIH/sida podrán salvar a millones de personas, en especial en el mundo en desarrollo, según el informe Genómica y Salud Mundial, divulgado por la OMS.
Al divulgar el informe, la OMS recomendó la creación de un fondo de 1.500 millones de dólares para fomentar investigaciones específicas sobre esas tres enfermedades, y de otro, al que denomina fondo global de investigación para la salud, con un monto equivalente.
El primero de esos fondos deberá ser gestionado por la OMS a través de un panel internacional de expertos que aprobará los proyectos de investigación, dijo a IPS el profesor del Instituto Weatherall de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford David Weatherall.
Por su parte, el fondo global de investigación para la salud deberá estar disponible para científicos de todos los países, en especial de los del mundo en desarrollo.
Brasil, China, Cuba e India han alcanzado avances significativos en investigación genómica, indica el informe de la OMS, preparado durante un año por un equipo de 14 destacados médicos, investigadores y expertos en ética.
La ciencia genómica se ocupa del genoma, un código compuesto por el ácido desoxirribonucleico (ADN) que contiene la información para la constitución y funcionamiento de un organismo.
Un estudio de la composición genética de bacterias, virus y parásitos puede conducir a nuevas vacunas y nuevos agentes para tratar la enfermedad, dijo Weatherall.
En los próximos tres a cinco años habrá avances médicos significativos en los diagnósticos gracias a la investigación genómica, según el informe. Para los tratamientos habrá que esperar un poco más, de 10 a 20 años.
El objetivo del fondo global de investigación para la salud será impulsar las tecnologías de los países en desarrollo en esa materia. Queremos empezar en esos países con una tecnología eficaz respecto de los costos, dijo Weatherall.
La investigación genómica puede cambiar la atención mundial de la salud, pues tiene el potencial de permitir que los países en desarrollo se salteen décadas de desarrollo médico y puedan dar a sus ciudadanos una mejor atención y métodos modernos en el futuro inmediato, dijo la directora general de la OMS, Gro Harlem Brudtland.
Un antecedente del fondo global es un proyecto piloto realizado en América del Sur en colaboración con Estados Unidos, que utiliza el ADN para diagnosticar infecciones.
Los experimentos con tecnologías que utilizan el estudio del ADN han resultado efectivos en el tratamiento de la anemia hereditaria, y de menor costo para el diagnóstico.
La OMS presenta otros ejemplos de importantes avances en la utilización del ADN para afrontar otras enfermedades, como la creación de un mosquito transgénico que no puede transportar el parásito de la malaria, una de las principales causas de muerte en el mundo en desarrollo.
El mosquito podrá ser introducido en los países en que la malaria es pandémica. La reproducción del mosquito le permitirá dominar sobre los demás, anulando la transmisión de la enfermedad. El mapa del genoma del mosquito estará listo a fines de este año.
Otros experimento clínico promueve una vacuna contra la tuberculosis, desarrollada mediante la investigación genética.
El informe de la OMS señaló el desarrollo en Cuba de una vacuna contra la menigitis B, que está siendo puesta a prueba en Gran Bretaña y ha sido exportada bajo licencia al menos a otros 12 países. Estados Unidos anunció que para su importación hará una excepción al embargo contra La Habana.
Científicos utilizan la tecnología del ADN para producir vacunas que puedan ser incorporadas a las papas y otros vegetales y frutas con el fin de prevenir la hepatitis B, el cólera, el sarampión y el papilloma, un virus asociado al cáncer de útero.
Estas vacunas son más baratas y pueden ser cultivadas o enviadas a cualquier parte. Ya están en curso pruebas para erradicar la hepatitis B, que ha afectado a 2.000 millones de personas en todo el mundo.
La OMS debe resolver el caos de la entrega de patentes de ADN y proteínas. Una de las maneras es persuadir a los gobiernos de los países ricos y compañías farmacéuticas para que formen asociaciones con las naciones en desarrollo, dijo Weatherall.
Además, es necesario encarar problemas éticos planteados por el estudio del genoma humano. No es positivo que un país prohíba un tipo de investigación y que otro la autorice. Necesitamos un liderazgo centralizado y fuerte para definir algunos principios, destacó el investigador.
El estudio de la OMS afirma que el estudio del genoma humano tendrá en el largo plazo grandes beneficios en la prevención, el diagnóstico y el control de muchas enfermedades que han sido difíciles o imposibles de controlar, como los trastornos cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y el asma.
Los científicos deberían ser capaces de identificar el talón de Aquiles de cada virus y baceria y diseñar drogas para atacar esa debilidad, dijo el director de políticas de investigación y cooperación de la OMS, Tikki Pang, coordinador del informe.
Esto plantea otras cuestiones éticas, advirtió el profesor de la Universidad Brown Dan Brock, otro de los responsables del informe.
Debemos reconocer que existe la posibilidad de exacerbar las diferencias en la atención de la salud, porque los científicos tienden a concentrarse en las necesidades del mundo industrializado, destacó el experto.
Una tarea propuesta por la OMS es apoyar la investigación genética para cubrir las necesidades de los pobres en los países del Sur en desarrollo. (FIN/IPS/tra-en/ss/raj/lp/mj/he dv/02


