Los precios internacionales del petróleo subieron significativamente esta semana, en coincidencia con la renuncia del venezolano Alí Rodríguez a la secretaría general de la OPEP y con la persistencia de la tensión en Medio Oriente.
El Ministerio de Energía de Venezuela confirmó este viernes que las operaciones en el mercado mundial de crudos cerraron con aumentos entre seis y ocho por ciento respecto de la semana anterior.
Los valores del petróleo mostraron una tendencia al alza este mes, como consecuencia de la crisis política en Venezuela, que derivó en frustrado golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez, y de la decisión de Iraq de retirarse del mercado en rechazo a la agresión de Israel contra los territorios palestinos.
El petróleo Brent del Mar del Norte aumentó 8,2 por ciento este viernes respecto de la semana pasada, para cerrar a 26,20 dólares el barril de 159 litros, mientras que el estadounidense West Texas Intermediate creció casi seis por ciento y finalizó a 26,42 dólares por barril.
En tanto, la cesta de siete crudos de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) se cotizó este viernes a 24,82 dólares por barril, 6,5 por ciento más que el mismo día de la semana pasada.
Analistas del mercado petrolero entienden que la OPEP se vio debilitada por la decisión de Rodríguez de abandonar la secretaría general del grupo, con sede en Viena, cuando aún le restaba cumplir la mitad de su mandato.
Rodríguez, un cercano colaborador de Chávez y del cual fue su ministro de Energía, dejará su cargo en la OPEP para regresar a Caracas como apagafuegos en la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
El cuerpo de gerentes de Pdvsa se había rebelado contra la dirección de la empresa, motor de la economía venezolana, en lo que fue el preámbulo de la crisis institucional de la segunda semana de este mes.
La crisis de Pdvsa fue la mecha para encender la huelga general iniciada el 9 de abril, que creó el clima de tensión que culminó con el golpe de Estado que alejó del gobierno a Chávez entre el 12 y el 14 de este mes.
Una de las primeras decisiones políticas de Chávez, en su prédica de rectificación y conciliación tras retomar el gobierno, fue justamente designar a Rodríguez al frente de Pdvsa, que aporta 80 por ciento de las exportaciones y 40 por ciento del producto interno bruto del país.
El retiro de Rodríguez de la conducción de la OPEP contribuyó esta semana al alza de precios, también empujados por las repercusiones de los enfrentamientos en Medio Oriente.
El mercado de Londres, por ejemplo, respiró tranquilo este viernes luego de que Arabia Saudita confirmó que no utilizará el petróleo como presión contra Estados Unidos para que juegue un papel más activo y determinante en la solución del conflicto entre palestinos e israelíes.
Tras la decisión iraquí de retirar del mercado su petróleo, en protesta por los ataques israelíes contra poblaciones civiles palestinas, se había manifestado el temor de que otros países árabes productores de crudo se unieran a la medida.
Una reunión en Texas, este jueves, entre el presidente de Estados Unidos, George Bush, y
El regente y príncipe heredero de Arabia Saudita, Abdullah, se reunió el jueves con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en el meridional estado de Texas, para aclararle el panorama a sus principal cliente petrolero.
Arabia Saudita exporta 3,5 millones de barriles diarios, pero tiene una capacidad instalada de siete millones de barriles, que puede ser actividad en caso de necesidad. Eso lo convierte en un actor clave en el manejo energético internacional.
En tanto, se especula que el ministro argelino de Energía, Shakib Jelil, tiene posibilidades de suceder al venezolano Rodríguez en el cargo de secretario general de la OPEP.
Jelil, de 62 años, fue el presidente de la conferencia ministerial de la OPEP hasta el 31 de diciembre, cuando fue reemplazado por el nigeriano Rilwanu Lukman.
Rodríguez confirmó que conservará su cargo de secretario general hasta la próxima reunión de los ministros de la organización, prevista para el 26 de junio en Viena, lo cual da un tiempo al grupo para lograr un acuerdo sobre el sucesor.
Mientras, la OPEP observa las tendencias del mercado, aunque con menos presión. Desde mediados de marzo, la cotización de su cesta de siete crudos se mantiene dentro de la banda de precios de entre 22 y 28 dólares por barril, que defienden los 11 países miembros para estabilizar el precio de su crudo.
Para alcanzar esa meta, fijada en febrero del año pasado, redujeron su oferta total en cinco millones de barriles diarios y desde el pasado 1 de enero la producción de 10 de sus estados miembros (todos menos Iraq) suman 21,7 millones de barriles diarios, el nivel más bajo de la última década.
Según Rodríguez, los ministros evaluarán el mercado en junio, pero es improbable que aumenten su oferta ante el moderado crecimiento de la demanda que se espera para el segundo semestre del año. (FIN/IPS/ac/dm/if/02


