El fin este viernes de la huelga en la empresa estatal Petróleos de Venezuela, tras el derrocamiento del gobierno de Hugo Chávez, llevó tranquilidad a los mercados internacionales de petróleo.
La crisis institucional venezolana y la decisión de Iraq de retirar su oferta de crudo en rechazo a los ataques israelíes contra los territorios palestinos habían puesto en tensión las operaciones petroleras de esta semana.
La dirección de Petróleos de Venezuela SA (Pdvsa) informó que se realizarán esfuerzos extraordinarios para retomar la normalidad en las ventas de petróleo, que se vieron afectadas por la huelga iniciada el 4 de este mes por la llamada nómina mayor.
Los gerentes de Pdvsa cuestionaron así la designación a fines de febrero por el entonces presidente Chávez de una nueva junta directiva de la firma, decisión que calificaron de politizada y carente de criterios profesionales.
La huelga petrolera encendió la mecha de una paralización general de actividades en el país y sirvió de catalizador para las movilizaciones callejeras, incluida la realizada el jueves y que derivó en trágicos incidentes con un saldo de al menos 10 muertos y 100 heridos.
Edgard Paredes, quien este viernes se constituyó este viernes en el portavoz de los gerentes de Pdvsa, informó que se cuentan con 400.000 barriles de combustibles almacenados para abastecer el mercado interno.
La empresa está acéfala ante el derrocamiento del presidente Chávez y la demora en la asunción de un gobierno de transición apoyados por las Fuerzas Armadas.
Los barriles en depósito provienen de la refinería de Paraguaná, que ha estado trabajando a media máquina. Según Paredes, ese complejo ubicado en el occidente del país y el de mayor capacidad de la firma con casi un millón de barriles, estará operando a normalidad en los próximos días.
Además, aseguró que en la próxima semana Venezuela recuperará su nivel normal de exportación, en torno a los 2,3 millones de barriles diarios.
El analista José Toro Hardy indicó que los anuncios de los ejecutivos de Pdvsa trajeron tranquilidad al mercado, que ha visto con buenos ojos que las operaciones se hayan puesto nuevamente en manos de profesionales calificados.
Debemos apostar a la condición de suministrador confiable de energía de Estados Unidos. La reciente crisis colocó en duda esta condición, dijo Toro Hardy, directivo de Pdvsa en la década pasada.
Venezuela es el tercer abastecedor de crudo de Estados Unidos, el más grande consumidor de energía del mundo, pero además es el más cercano geográficamente.
El derrocamiento del gobierno de Chávez también incidió en la cotización de los títulos de la deuda pública venezolana, que aumentaron su valor en los mercados de Londres y Nueva York, según confirmaron firmas de inversiones como Merryl Lynch.
Los papeles de este país ya venían recuperándose en los últimos días, cuando comenzó a vislumbrarse la salida de Chávez del gobierno.
Aunque el mercado petrolero mundial se tranquilizó tras el anuncio de reactivación en Pdvsa, la continuidad de la crisis institucional llevó a que las primeras operaciones de este viernes operaran al alza, también en reacción a la salida de Iraq de la oferta.
Sin embargo, finalmente el crudo Brent del Mar del Norte cayó 30 centavos de dólar al cierre del mercado este viernes, para cotizarse a 24,74 dólares por cada barril de 159 litros, y el estadounidense West Texas Intermediate mermó 67 centavos al cotizarse a 24,32 dólares por barril.
Analistas de la firma de inversiones JP Morgan consideraron que este retroceso fue circunstancial y que ahora, con la plena producción de Venezuela anunciada por los ejecutivos de Pdvsa y el mantenimiento del conflicto en Medio Oriente, no deben vislumbrarse nuevas bajas en los precios.
En tanto, la secretaría general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) informó en Viena que seguía de cerca el desarrollo de la crisis venezolana.
El actual secretario del organismo es el ex ministro venezolano Alí Rodríguez, un ex cercano colaborador de Chávez. De hecho, Rodríguez fue el artífice de una política de diplomacia petrolera del derrocado gobierno venezolano, que además apuntó a fortalecer a la OPEP.
La OPEP, que había conseguido presentar en los últimos tres años un frente unido para defender sus objetivos ante el mercado petrolero, puede verse ahora arrastrada a un nuevo periodo de inestabilidad.
Algunos analistas en Londres y París manifestaron su temor este viernes que las nuevas autoridades de Venezuela se vean tentadas a abandonar la política de recortes de producción, en el marco de la OPEP, y a abrir el grifo del crudo, que representa 80 por ciento del ingreso de divisas del país. (FIN/IPS/ac/dm/if/02


