La tensión en Madagascar desde que el presidente Didier Ratsiraka y el líder opositor Marc Ravalomanana se declararon vencedores de las elecciones de diciembre puede derivar en una guerra civil, advirtieron observadores.
Al menos 25 personas murieron en los últimos tres meses y la violencia va en aumento, en especial desde que Ravalomanana introdujo un ingrediente belicista en sus discursos.
Gente de mala intención ha declarado la guerra a la nación de Madagascar. Declaramos a esas personas enemigos de la nación, y las capturaremos, dijo en un discurso televisado.
Este país isleño del este de Africa está paralizado desde los comicios presidenciales del 16 de diciembre.
Los resultados electorales oficiales no arrojaban ningún vencedor directo sino que exigían una segunda vuelta, pero Ravalomanana se niega a participar en ella hasta que se investiguen sus acusaciones de fraude en la primera vuelta.
En respuesta, Ratsiraka declaró la ley marcial en la capital, Antananarivo, pero la oposición, que posee mayoría abrumadora allí, ignoró el decreto, y el ejército no hizo nada para hacerlo cumplir.
Ravalomanana se instaló entonces en la capital con su propio gabinete y Ratsiraka con el suyo en su natal Taomasina, una ciudad portuaria ubicada sobre el océano Indico. Madagascar tiene entonces dos gobiernos, pero ninguno gobierna.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Unidad Africana (OUA) y la Comisión del Océano Indico previeron la violencia e intentaron llevar a los dos rivales ante una mesa de negociaciones, pero fracasaron, señaló un diplomático de Swazilandia.
Ahora Ravalomanana habla de guerra. Eso es resultado de la frustración de estar sitiado en una ciudad sin alimentos ni combustible, afirmó el diplomático, quien opinó que están dadas las condiciones para una guerra civil.
Madagascar está virtualmente paralizado desde que Ravalomanana, que afirma haber obtenido una mayoría absoluta en las elecciones, convocó a una huelga general en enero. Los residentes de Antananarivo, donde el líder había sido un popular alcalde, se adhirieron a la medida.
Mientras, el general Ratsiraka insiste desde Taomasina en la necesidad de celebrar una segunda vuelta electoral, arguyendo que ningún candidato recibió más de 50 por ciento de los votos, en base a datos de la comisión electoral nacional.
Pero esta semana, la Corte Suprema devastó ese argumento al determinar que el panel jurídico que aprobó las leyes de la elección presidencial realizó una tarea plagada de irregularidades. Los partidarios de Ravalomanana celebraron esta decisión como una victoria propia.
Sin embargo, las cosas se complican cada vez más en la capital.
En represalia por la huelga general, Ratsiraka, quien llegó al poder por un golpe militar hace 20 años y luego fue elegido dos veces presidente, ordenó el bloqueo de la capital.
Los alimentos y los combustibles que ingresan al país por el puerto de Taomasina no llegan entonces a Antananarivo. Barricadas construidas en las carreteras por partidarios de Ratsiraka aseguran que ninguna mercancía llegue a la capital.
Ravalomanana y sus seguidores decidieron entonces levantar la huelga, pero Ratsiraka no levantó el bloqueo.
Esta semana, muchos comercios de la capital están cerrados. Las reservas de combustible, azúcar y sal están agotadas, y el arroz sólo está disponible en el mercado negro al doble del precio habitual, informó el diario Midi Madagascar, que apoya a Ravalomanana.
He vivido en esta isla toda mi vida, y nunca ha habido tal cosa como un mercado negro, se quejó la ama de casa Rita Rakotonirina, de 46 años.
Los intentos de Ravalomanana de utilizar otros dos puertos fueron frustrados por partidarios de Ratsiraka, que cortaron carreteras y dinamitaron puentes.
En represalia, seguidores de Ravalomanana quemaron las casas de dos ex ministros del gobierno de Ratsiraka esta semana.
La Radio Nacional de Madagascar informó que varios partidarios de Ravalomanana murieron cuando intentaban remover barricadas, y miembros del bando contrario también murieron en enfrentamientos, entre ellos el policía retirado Rolland Rajaonarivelo.
Rajaonarivelo había sido detenido esta semana junto a otros dos hombres bajo el cargo de conspiración para asesinar a Jacques Sylla, el candidato de Ravalomanana a primer ministro.
El secretario general de la Comisión del Océano Indico, Wilfred Bertile, resaltó la incapacidad de los delegados de la ONU y la OUA para hacer que ambas partes se sienten a dialogar.
Bertile invitó a ambos líderes rivales a conversar en la isla vecina de Seychelles, pero ninguno concurrió. Luego, el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, los invitó a dialogar en su país, pero hasta ahora no recibió respuesta.
Mientras, la lucha de poder destruye la economía de Madagascar. Cerca de 100.000 empleos se perdieron por el cierre de empresas y el cese de la producción industrial y las exportaciones. (FIN/IPS/tra-en/jh/mlm/ip/02


