Los cinco países con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU consideran el envío de una fuerza multinacional de paz a los territorios palestinos ocupados por Israel, dijo este jueves el secretario general del foro mundial, Kofi Annan.
Me siento alentado por la discusión que mantuve hoy en el Consejo de Seguridad y por la forma en que fue recibida la propuesta, dijo Annan a la prensa.
Los representantes de Estados Unidos, China, Francia, Gran Bretaña y Rusia, miembros permanentes del máximo órgano de seguridad de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), aguardan instrucciones de sus respectivos gobiernos.
Obviamente, (los delegados) quieren que sus capitales estudien la propuesta. Es una cuestión urgente, y espero que una vez que las capitales la estudien, los países que quieran formar parte de la fuerza actúen con prontitud y diligencia, agregó Annan.
El secretario general procura una fuerza multinacional y no un cuerpo de mantenimiento de paz de la ONU, debido a razones logísticas y problemas financieros, explicó el portavoz del foro mundial, Fred Eckhard.
El último ejemplo de un cuerpo de esa naturaleza es la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad en Afganistán, que fue creada por el Consejo de Seguridad en 2001 y es dirigida por Gran Bretaña.
Muchos obstáculos se oponen a la formación de una fuerza de la ONU: falta de fondos, de tropas bien equipadas y armas apropiadas. Podría llevar varios meses resolver esas dificultades.
En cambio, Annan espera que una nación militarmente avanzada tome la delantera y pague y arme a sus tropas mientras solicita efectivos de otros países con ejércitos listos para entrar en combate, explicó Eckhard.
Esas tropas con armamento pesado serían facultadas para el uso de la fuerza con el propósito de hacer cumplir un cese del fuego, al contrario de los cascos azules de la ONU, que sólo están autorizados a abrir fuego en su propia defensa.
Annan rehusó referirse a la cantidad de efectivos necesarios. No quiero lanzar cifras ahora, pues quisiera que fuera una coalición de voluntades, aseveró.
Una vez que logremos esa coalición (de países participantes), se deberá decidir la planificación, el apoyo logístico y el tipo de estructuras de comando que deban establecerse, agregó Annan.
La iniciativa de Annan debe aprobarse de acuerdo al capítulo siete de la Carta de la ONU, que faculta al Consejo de Seguridad a tomar acciones respecto de amenazas a la paz, violaciones a la paz y actos de agresión.
Estados Unidos rechazó el año pasado una propuesta para enviar a los territorios palestinos una fuerza de observadores, alegando que no podía disponerse ningún cuerpo militar exterior sin la aprobación de las dos partes en conflicto.
Interrogado sobre la posición de Estados Unidos, Annan contestó: Dije que (los delegados) consultarán con sus capitales y retornarán al Consejo de Seguridad. Y las capitales incluyen a Washington.
Hasta ahora la discusión se centró en el envío de un número limitado de observadores internacionales a Cisjordania y la franja de Gaza, donde los palestinos aseguran que tropas israelíes han asesinado a cientos de civiles, principalmente en el campamento de refugiados de Jenín.
El despliegue de observadores desarmados aún podría ser útil, pero dadas las circunstancias, su seguridad personal estará en duda, explicó Annan.
Cuando Annan formuló la propuesta, la semana pasada, el observador permanente de Palestina ante la ONU Nasser al-Kidwa dijo a la prensa que los palestinos ofrecerían su total cooperación.
Esperamos que el Consejo de Seguridad acepte la iniciativa, dijo Al-Kidwa.
Más escéptico se mostró el embajadro de Israel, Aaron Jacob. La propuesta será estudiada por el gobierno israelí, aunque las tropas internacionales no serán de ayuda sin la voluntad política de los palestinos para renunciar al terrorismo, dijo Jacob.
El cuerpo internacional es necesario para crear un entorno seguro y dar espacio a las negociaciones políticas y diplomáticas, afirmó Annan.
Es urgente, es imperativo, Existe la capacidad de hacerlo y debemos impulsar la voluntad, agregó.
El secretario general se manifestó este jueves profundamente afectado por los informes recibidos de funcionarios de la ONU acerca de la destrucción verificada en Jenín.
La situación descripta es horrorosa. Han visto personas cavando con sus manos entre las ruinas en busca de cuerpos. La destrucción es masiva y el impacto en la población civil es devastador, dijo Annan.
No hay solución militar a este conflicto, reiteró Annan. Cualquiera sea el resultado de la actual incursión militar de Israel, Tel Aviv no podrá alcanzar la seguridad a largo plazo por la fuerza de las armas, no importa cuán abrumadora sea esa fuerza, sostuvo.
Es igualmente evidente que los palestinos nunca serán capaces de establecer su estado por la fuerza, mucho menos mediante actos terroristas, concluó Annan. (FIN/IPS/tra-eng/td/ml/dcl/ip/02


