La recuperación económica en Estados Unidos impulsará un repunte mundial más adelante este año, pero el efecto será desigual entre los países en desarrollo, pronosticó el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En los últimos meses, la recesión mundial dio señales de haber tocado fondo, más claramente en Estados Unidos y en menor grado en algunos países de Asia, señaló el FMI en su Panorama Económico Mundial, publicado el jueves.
La institución financiera multilateral proyecta un crecimiento económico mundial de 2,8 por ciento para este año, frente al 2,4 por ciento pronosticado en noviembre. En 2001, el aumento fue de 2,5 por ciento.
El crecimiento en Estados Unidos y países estrechamente vinculados con la economía estadounidense fue corregido hacia arriba, dado que el ritmo de la recuperación excedió las expectativas, dice el informe semestral.
La economía estadounidense representa 21 por ciento de la producción económica mundial.
Kenneth Rogoff, economista jefe del FMI, atribuyó las perspectivas de recuperación a las sucesivas reducciones de las tasas de interés por la Reserva Federal de Estados Unidos y al estímulo del gasto en Europa.
Los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos tuvieron un impacto económico menor al proyectado inicialmente, y ahora la confianza de los consumidores y de las empresas se ha fortalecido, observó el FMI en su informe.
Así mismo, señaló que la reducción de los precios del petróleo desde fines de 2000 fue uno de los catalizadores del repunte.
Sin embargo, expresó preocupación por el aumento de los precios del crudo desde fines de febrero, en reflejo de la inquietud mundial por una posible acción militar de Estados Unidos en Medio Oriente y el deterioro de la seguridad en esa región.
El FMI apreció señales de recuperación en mercados emergentes, en particular en Corea del Sur y otros países asiáticos, en base al sector de la informática.
Sin embargo, las mismas señales no están presentes en América Latina, y el panorama en esa región es muy poco uniforme, observó la agencia.
Según el Fondo, el contagio de la crisis de Argentina a países vecinos es limitado porque la crisis había sido anticipada y los flujos internacionales de capital habían caído a niveles bajos.
Otros países latinoamericanos podrían experimentar una fuerte recuperación, en particular los de América central y México, cuyas economías están muy vinculadas con la de Estados Unidos.
En Asia, China y en menor grado India tendrán un repunte, mientras las economías más abiertas de la región -como Malasia, Indonesia y Singapur- se beneficiarán de la recuperación de la demanda externa respaldada por medidas domésticas de estímulo, aunque mucho dependerá del sector de la informática.
En Medio Oriente, agregó el FMI, la caída de los precios del petróleo y el deterioro de la seguridad afectaron el crecimiento en forma adversa, pero el repunte económico mundial beneficiará a la región.
Turquía se recupera gradualmente de la grave recesión de 2001, aunque su economía permanece vulnerable.
En contraste, la recesión mundial no pareció afectar el crecimiento de las repúblicas ex soviéticas, principalmente de Rusia y Ucrania, observó el FMI.
La actividad en Europa central y oriental, excepto en Polonia, también se ha mantenido, en base a una fuerte demanda doméstica y a la inversión extranjera directa.
En Africa, el crecimiento se sostuvo sorprendentemente bien en base a políticas domésticas fuertes y al fin de varios conflictos bélicos, sostiene el informe.
El Fondo afirmó que la Iniciativa para Países Pobres Fuertemente Endeudados, que prevé un alivio de la deuda externa para los países más pobres del mundo que cumplan determinadas condiciones, ayudó a liberar capitales productivos.
Sin embargo, el precio de los productos básicos de Africa, sin ser el petróleo, continúa en caída.
El Fondo advirtió que Estados Unidos continúa presentando riesgos significativos para la naciente recuperación mundial, entre ellos su déficit de cuenta corriente, el bajo nivel de ahorro personal y la sobrevaluación del dólar frente al euro.
Otros riesgos para las perspectivas económicas mundiales se relacionan con el aumento de la tensión en Medio Oriente y un posible salto en los precios del petróleo, previno el FMI. (FIN/IPS/tra-en/em/aa/mlm/if-dv/02


