Los estados del Caribe deben procurar acuerdos comerciales con la Unión Europea (UE) antes de ingresar a las negociaciones para el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), recomendaron expertos de la región.
Los estados caribeños protegerán mejor sus intereses si empiezan por negociar con la UE, lo cual les dará cierto peso en la Organización Mundial del Comercio, y por tanto ventajas en el ALCA, opinó el ex director del organismo negociador de la Comunidad del Caribe (Caricom), Shridath Ramphal.
Debemos afrontar el ALCA seriamente. Las economías pequeñas no contarán con las mismas condiciones que Estados Unidos o México, dijo esta semana Shridath ante la Cámara de Industria y Comercio de Trinidad y Tobago.
Si la región adoptara esta estrategia, tendría un cierto margen para influir en el ALCA y sobreponerse a su escaso peso en la comunidad de las Américas y el Mercado Común del Sur (Mercosur), destacó Shridath, ex secretario general de la Comunidad Británica de Naciones (Commonwealth).
El plazo para la puesta en marcha del ALCA vence en 2005, por lo que en los próximos tres años se intensificarán las negociaciones para crear el bloque comercial que agrupará a 34 países del Caribe, América del Norte, del Sur y Central.
La Organización de Estados Americanos (OEA) financiará en mayo un seminario sobre aspectos centrales de las futuras negociaciones en Puerto España, capital de Trinidad y Tobag, para impulsar el compromiso caribeño con el ALCA.
Queremos más participación del Caribe. Pronto las conversaciones serán intensas. Hemos tenido tres años de preparación, y aún hay otro tanto por delante, dijo el secretario general de la OEA, César Gaviria.
Canadá y México ya son socios de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), mientras el Caribe sigue siendo un bloque periférico, indicó Sridath.
Así mismo, la región debe adoptar un nuevo enfoque de las cuestiones mundiales, dejando a un lado diferencias que el resto del mundo ni siquiera reconoce.
La negociación internacional requiere que el Caribe trabaje en conjunto y aprenda a efectuar concesiones recíprocas. Si no podemos negociar de este modo, entonces no estamos listos para una comunidad caribeña, y mucho menos para una comunidad mundial, agregó el experto.
El mismo argumento fue esgrimido en marzo por el presidente de la Asociación Caribeña de Industria y Comercio (CAIC), Gary Voss. La región es arrastrada por el proceso de globalización económica, pero sin la participación del sector empresarial, aseguró Voss.
El dirigente advirtió a los empresarios que se verán muy afectados por la globalización, por lo que el momento de actuar es ahora. Necesitamos tomar la decisión consciente de participar, porque la marea está subiendo rápidamente, afirmó.
Los 14 estados de la Caricom crearon el organismo negociador que Sridath presidió hasta el año pasado, con el fin de afrontar su integración a futuros bloques comerciales, pero de momento no existe una posición caribeña, sino un vacío, apuntó Voss.
El organismo negociador tiene una tarea imposible, pues la región carece de plan estratégico que necesitamos desesperadamente, dijo el presidente de la principal organización empresarial de la región.
El Caribe avanzará únicamente si modifica sus concepciones, en especial respecto de la formación del Mercado y Economía Unica del Caricom (CSME), sostuvo Shridath.
Los gobiernos caribeños promovieron el CSME como medio de resistir los embates de los bloques comerciales internacionales pero el proyecto ha tropezado con un sinnúmero de obstáculos.
Conocemos el suerte del mercado común y estamos muy lejos de él. Es un asunto crítico, y no estamos preparados. No podremos alcanzarlo y negociar el ALCA a menos que cambiemos nuestro punto de vista, concluyó Shridath. (FIN/IPS/tra- en/pr/ml/lp/dcl/if/dv/02


