Las elecciones legislativas en cuatro estados del norte de India marcaron la derrota del gobernante Partido Bharatiya Janata (BJP, por sus siglas en inglés) y el resurgimiento del opositor Partido del Congreso, que condujo el país durante décadas.
El derechista BJP, del primer ministro Atal Bihari Vajpayee, encabeza una coalición de 27 partidos, e integraba el gobierno en tres de los cuatro estados: Punjab, Uttar Pradesh, el más pobre y poblado del país, con más habitantes que Pakistán, y Uttaranchal, separado de Uttar Pradesh en 2000, donde gobernaba sin aliados.
El Partido del Congreso triunfó en Punjab, en Uttaranchal y en Manipur, pero disminuyó su peso en Uttar Pradesh, donde los más votados fueron los partidos Samajwadi, socialista, y Bahujan Samaj, de los dalits o intocables, la casta hindú más numerosa y subordinada, según resultados definitivos conocidos este lunes.
El BJP se ubicó en tercer lugar en Uttar Pradesh, con sólo 88 de 403 bancas, la mitad de las que había obtenido hace cinco años en los anteriores comicios de ese estado, que tiene 166 millones de habitantes y era un bastión de Vajpayee.
El Partido del Congreso obtuvo 25 bancas en Uttar Pradesh, ocho menos que en las elecciones anteriores.
En Punjab, donde el BJP integraba el gobierno como socio menor del partido Akali Dal, de la etnia sij, sólo logró tres bancas, 14 menos que en 1997.
Esas derrotas indican la crisis política e ideológica del BJP y la pérdida de atractivo de su plataforma nacionalista hindú. También pueden marcar el agravamiento de problemas en las relaciones con sus heterogéneos aliados, en su mayoría partidos regionales.
Analistas políticos locales suelen afirmar que la rotación de partidos en los gobiernos estatales se debe en buena parte a que la población tiende a cansarse de las autoridades, pero en esta ocasión parece claro que se ha expresado decepción de los votantes con la gestión del BJP.
Además, la presunta regla no se cumplió en comicios de los últimos años que determinaron reelección de gobiernos del Partido del Congreso en el central Madhya Pradesh, del partido Telegu Desam en el sudoriental Andhra, y del Frente Izquierda, en el oriental Bengala Occidental, que está en su sexto mandato consecutivo.
La derrota del BJP en Uttar Pradesh se produjo pese a la presentación de un nuevo candidato, el joven y dinámico Rajnath Singh, quien prometió cumplir 750 demandas específicas de sectores del electorado si triunfaba.
El BJP procuró aprovechar el temor al terrorismo, al cual asocia con los musulmanes, como lo hace Vajpayee desde los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, y en especial desde el fallido ataque del 13 de diciembre contra el parlamento federal, que atribuyó a grupos con bases en Pakistán.
El primer ministro y su partido alegan que los hindúes tienen mayor compromiso con el país que los 180 millones de integrantes de otros grupos étnicos y religiosos, que son casi la quinta parte de la población del país.
Sin embargo, el partido de Vajpayee nunca superó 26 por ciento de los votantes, y ha debido articular amplias coaliciones para gobernar.
Tras la dividida votación en Uttar Pradesh, el BJP trata de negociar una alianza con el Bahujan Samaj, y no descarta una intervención del gobierno federal, que la Constitución permite por menos de sesis meses si no es posible formar gobierno.
Sin embargo, aún es posible que se forme una alianza mayoritaria sin el BJP y encabezada por los socialistas, que lograron casi 150 de las 403 bancas en ese estado.
Sea como fuere, los resultados electorales fueron una especie de plebisicito sobre la gestión de Vajpayee, por lo menos para los aliados del BJP, que perciben la declinación de su socio.
Hace menos de cinco años, el BJP y sus aliados gobernaban más de una decena de estados, entre ellos varios muy extensos y poblados como Uttar Pradesh, Madhya Pradesh y los occidentales de Maharashtra y Rajasthan.
Ahora sólo gobernará cuatro, de los cuales dos son relativamente pequeños, y sólo en uno, el occidental de Gujarat, ocupa el gobierno sin necesidad de aliados.
En cambio, el Partido del Congreso sumará el gobierno de 14, con sus propias fuerzas o como aliado dominante en coaliciones. Entre ellos están los grandes estados de Rajasthan, Maharashtra, el central Chattisgarh y el meridional Kerala, así como Delhi, donde se halla la capital.
También es aliado de partidos regionales poderosos, como el AIADMK, que gobierna el meridional estado de Tail Nadu, el Frente Izquierda y el Rashtriya Janata Dal, que gobierna el septentrional estado de Bihar.
El Partido del Congreso, liderado por Sonia Gandhi, es además la principal fuerza opositora en todos los estados gobernados por aliados regionales del BJP.
La campaña de Gandhi en Uttar Pradesh no logró buenos resultados para su partido, pero es probable que haya perjudicado al BJP y favorecido a los socialistas, que forjaron una alianza estratégica con la comunidad musulmana, que constituye 20 por ciento de la población de ese estado.
Vajpayee había afirmado que su partido podía prescindir del voto musulmán.
El casi monopolio del poder por parte del Partido del Congreso cesó debido a descontento con su política económica, acusaciones de corrupción y el fortalecimiento de partidos locales, a gran parte de los cuales el BJP logró articular en una alianza para llegar al gobierno en 1996. (FIN/IPS/tra-eng/pb-rdr/js/mp/ip/02


