Organizaciones no gubernamentales católicas de España y la comunidad autónoma de Galicia envían ayuda a Argentina, un país hundido en una profunda crisis económica y social.
La organización católica Cáritas realizó una colecta en 23.000 parroquias el domingo. Otra institución del mismo signo, Mensajeros por la Paz, despachó un barco con 300 toneladas de medicinas y alimentos, el segundo que envía después del que partió el 23 de enero.
Responsables de Cáritas calcularon este lunes que lo recaudado el domingo superará los cinco o seis millones de dólares previstos. La cifra se conocerá la semana próxima.
Por otro lado, la consejería (ministerio) de Inmigración de Galicia, una de las 17 comunidades autónomas de España, prepara un nuevo envío de medicamentos, el cuarto desde los saqueos y las protestas callejeras registradas en Argentina a fines de diciembre.
La carga de las 300 toneladas en la nave «Cecilia Maerks» en el puerto de Valencia, sobre el mar Mediterráneo, fue presenciado por autoridades y por el sacerdote Angel García, fundador y líder de Mensajeros por la Paz, organización galardonada con el premio Príncipe de Asturias a la Concordia por su acción humanitaria.
Allí, el sacerdote expresó su esperanza de que «algunos argentinos, sean o no creyentes, eso no importa, nos ayuden a socorrer a los más necesitados». García aludía a las grandes fortunas de aquel país y a la brecha entre los sectores de menores ingresos y los más ricos.
El 10 por ciento más rico de los 12 millones de habitantes de la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores ganan 26,4 veces más que el 10 por ciento más pobre, según el oficial Instituto de Estadística y Censos de Argentina (INDEC).
En Noruega, Suecia y Bélgica la diferencia es de cinco veces, en tanto que en España, Francia, Suiza o Gran Bretaña es de 10 veces.
Pero la diferencia argentina es aún mayor, debido a la evasión de impuestos correspondientes a ganancias no declaradas por los más ricos. La presión fiscal, según el INDEC, es de 15 a 20 por ciento en Argentina, en tanto que en los países europeos citados es de 40 por ciento.
Por eso, el INDEC calcula que el 10 por ciento más pobre de la población recibe apenas uno por ciento de los ingresos, en tanto que el 10 por ciento más rico obtiene 45 por ciento.
Es muy difícil entender cómo es posible que Argentina, «un país hecho de pan», deje morir de hambre a niños todos los días, dijo a IPS el obispo auxiliar de San Salvador, miembro del Consejo Episcopal Latinoamericano y vicepresidente de Cáritas Internacional para América Latina y el Caribe, Gregorio Rosa Chávez.
En ese país, como en otros de América Latina, el modelo económico impulsado hasta ahora «dejó a América Latina peor en todos los campos», dijo Rosa Chávez. Ese modelo fracasó y ahora «es necesario globalizar la solidaridad», sostuvo.
«Como dice el Foro Social de Porto Alegre, hay que construir un nuevo mundo, porque es posible construirlo», añadió Rosa Chávez, quien dirigió las negociaciones de paz en El Salvador (1984-1989).
«La globalización está mostrando sus aspectos más feos, dejando en evidencia las cosas que deben cambiar en política y economía. La globalización facilita el tráfico de dinero y mercancías, pero no el de las personas», indicó el sacerdote.
Por eso, ante un proceso inevitable como es la globalización, se requiere ponerla «al servicio de los seres humanos, de la mayoría y no de pequeños grupos», dijo.
Argentina «es un caso límite que nos pone a todos en guardia, pero puede convertirse en un caso ejemplar sobre el camino a seguir para salir de esa situación», afirmó Rosa Chávez.
Las campaña de Mensajeros por la Paz se llama «España con el pueblo argentino», y la de Cáritas, «Argentina nos duele».
«Todo es según el dolor con que se mira, con que se escucha y con que se participa», declaró a IPS el secretario general de Cáritas Española, Silverio Agea.
Agea dijo tener esperanza en que la ayuda prestada a Argentina «tenga una fuerza ejemplarizante y multiplicadora, que se irá extendiendo, como en círculos concéntricos, a todos los pueblos dolientes del mundo».
«Argentina es sólo un signo, un ejemplo de lo que padecen tantos países del Sur», afirmó.
En las colectas, además de los voluntarios de Cáritas y Mensajeros para la Paz, participan otras instituciones, como los gobiernos autónomos y autoridades municipales, y pequeñas empresas de mensajería que recogen y trasladan gratuitamente las donaciones, cuando se trata de medicinas o alimentos.
Las cajas de ahorro no cobran comisiones por los depósitos que reciben para esas organizaciones no gubernamentales.
Como una prueba de esa diversidad, el 2 de marzo se celebrará una corrida de toros en la plaza de Leganés, en Madrid, en la que participarán los conocidos toreros Rivera Ordóñez, Manuel Díaz «El Cordobés» y Miguel Abellán. La recaudación se destinará a ayuda para los argentinos más necesitados. (FIN/IPS/td/mj/dv/01


