La población de Colombia perdió calidad de vida en los últimos tres años respecto de otras naciones de expectativas similares, señala un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El «Informe sobre el estado del Desarrollo Humano para Colombia 2000», presentado el martes en la capital colombiana, indica que, pese a las reformas y avances registrados en la década del 90, este país bajó del puesto 57 al 68 entre las 174 naciones estudiadas.
De esta manera, Colombia tiene «desarrollo humano medio», categoría en la que se encuentra la mayoría de los países de América Latina, excepto Chile, Costa Rica, Argentina y Uruguay que fueron ubicados en la categoría alta.
El PNUD también indica que el ingreso promedio anual de cada colombiano cayó de 2.158 dólares en 1994 a 2.081 dólares en 1999, y que la esperanza de vida continúa siendo menor que la de otros países con los que se le compara.
La esperanza de vida en Colombia es de 74,7 años promedio, pero 9,8 por ciento de la población morirá antes de los 40 años, debido en especial a la violencia que afronta el país, señala el trabajo que forma parte del informe mundial de desarrollo humano presentado en junio en Costa Rica.
Explica, además, que la sociedad colombiana «no ha construido colectivamente su bienaventuranza» y subsiste una violencia con «causas sociales objetivas» que van más alla de la existencia de cultivos ilícitos de drogas y de la actividad de los grupos guerrilleros.
Otros informes sostienen que en Colombia mueren en forma violenta 25.000 personas al año, de las cuales menos de 13 por ciento están relacionadas con el narcotráfico y el conflicto armado interno.
El PNUD afirma que en la práctica en Colombia no se cumple con el enunciado jurídico de ser un «Estado social de derecho que prioriza las garantías económicas, sociales y culturales» y, «por razones muy diversas, se ha perdido el derecho elemental a vivir sin sentir amenazada la seguridad personal».
El diario El Espectador señaló en su editorial del martes que la presentación del informe del PNUD es oportuna «para el análisis de la situación de derechos humanos» que vive el país, afectada por la acción de los grupos violentos.
Héctor Mondragón, de la no gubernamental Corporación Utopías, dijo a IPS que la desigualdad social también incide en la situación de violencia y el retroceso que sufre el país.
El activista citó un estudio del estatal Departamento Nacional de Planeación de 1999, el cual dice que las distintas formas de violencia afectan en especial a jóvenes y adultos de entre 25 y 50 años, en plena actividad productiva, que implica una pérdida anual de tres por ciento del producto interno bruto (PIB).
Además, señala que hay una gran inequidad entre el sector urbano, en el que el índice de desarrollo humano es 10 veces superior respecto del rural, el analfabetismo es cuatro veces mayor y el PIB equivale a la mitad de habitante de las ciudades.
El documento del PNUD advierte que la alta desigualdad en la distribución de los ingresos «disminuye los índices de desarrollo humano».
Algunos analistas explicaron que, si sólo se tuviese en cuenta esa variable para medir el nivel de desarrollo humano, Colombia habría quedado situada en el puesto 114, al lado de Bolivia.
Según el informe presentado el martes, sólo Bogotá puede calificarse con una tendencia hacia el desarrollo humano alto, pero paradójicamente no es la zona del país con mayor esperanza de vida.
Armando Montenegro, presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), dijo que el descenso de 11 puestos de Colombia en la clasificación del PNUD se relaciona con «el explosivo incremento del desempleo, la caída en el ingreso y la crisis general de la economía».
La economía, que tuvo en 1999 un decrecimiento de cinco por ciento, muestra en lo que va del año síntomas de recuperación y se espera que concluya con un aumento del producto cercano a dos por ciento.
No obstante, la recuperación no se ha reflejado en el desempleo, que al comenzar el año era de 19,9 por ciento de la población económicamente activa y se estima que se ubique a fines de diciembre en 20,5 por ciento.
Montenegro informó que en Colombia hay por lo menos 20,3 millones de pobres y unos siete millones de éstos se encuentran en niveles de indigencia.
ANIF clasifica como pobres a los colombianos que no están en capacidad de adquirir la canasta básica, que tiene un valor mensual aproximado de 260 dólares (dos salarios mínimos mensuales), y como indigentes a quienes no tienen ingresos y no gozan de servicios de salud ni educación. (FIN/IPS/yf/dm/pr dv/00


