La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó hoy al Estado y al ejército de Guatemala por la tortura, desaparición y el asesinato del jefe guerrillero Efraín Bámaca.
El dirigente de la insurgente Unión Revolucionaria Nacional de Guatemala (URNG), conocido como el comandante Everardo, fue muerto en 1992.
El fallo del tribunal establece que Guatemala violó los derechos a la libertad personal, a la integridad y a la vida, y las garantías judiciales y la protección judicial de Bámaca.
La resolución, facilitada a IPS por la Comisión para los Derechos Humanos de Guatemala, ordena una investigación para dar con los responsables de la muerte de Bámaca y estipula que el Estado guatemalteco tendrá que hacer una reparación económica por los daños causados.
La decisión fue adoptada forma unánime por los seis jueces de la Corte.
En parte del escrito, la Corte «declara que el Estado (de Guatemala) violó, en perjuicio de Efraín Bámaca, el derecho a la libertad personal consagrado en el artículo 7 de la Convención Americana sobre los Derechos Humanos (…)».
De esta manera concluye la causa iniciada cuatro años atrás por la captura de Bámaca, el 12 de marzo de 1992, por parte de miembros de las fuerzas armadas de Guatemala.
En ese lapso, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, como parte acusadora, solicitó a los magistrados en audiencias públicas que obligaran a Guatemala a que informe a los familiares del paradero de Bámaca y que devuelva sus restos para darles sepultura.
«De parte de las 200.000 personas desaparecidas o asesinadas por el ejército de Guatemala, quisiera expresar mi agradecimiento profundo a la Corte Interamericana», expresó Jennifer Harbury, esposa de Bámaca.
Harbury, en un comunicado dado a IPS por la Comisión de Derechos Humanos de Guatemala, indicó que éste «es un día de conmemoración» para los miles de desaparecidos de América.
Añadió que continuará su batalla para demostrar que la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA) tuvo responsabilidad en este tipo de violaciones de los derechos humanos, no sólo en Guatemala sino en otras partes del mundo.
«Mi caso en contra de esta agencia sigue actualmente en los tribunales y espero algún día una decisión en su contra, en forma paralela a la que recibimos ahora de la Corte Interamericana», explicó la viuda del guerrillero.
Según la parte acusadora ante la Corte, el caso Bámaca es «paradigmático».
Bámaca fue capturado vivo y retenido en bases militares, sin una notificación a la Organización de las Naciones Unidas, a la Cruz Roja, a los tribunales o a sus familiares.
Sus parientes sostienen que posiblemente fue torturado durante uno o dos años y posteriormente miembros del ejército guatemalteco falsificaron su muerte en combate para evitar la intervención de los grupos humanitarios.
Los familiares sostienen que Bámaca fue enyesado para que no se fugara y posteriormente lo lanzaron desde un helicóptero o lo desmembraron para evitar su identificación.
En Guatemala, el fallo fue recibido con beneplácito por los grupos de derechos humanos, que entienden es un golpe contra la impunidad de las violaciones a los derechos básicos cometidas en el pasado.
«Esperamos que esto nos abra las puertas del mundo para pedir la justicia internacional, porque si aquí no encontramos justicia tenemos que buscarla en algún otro lugar», declaró a IPS Emilia García, subdirectora del Grupo de Apoyo Mutuo.
García, cuya organización es una de las principales instituciones que luchan en Guatemala por los desaparecidos, dijo que la primera reacción de sus colegas activistas es de satisfacción, puesto que esta sentencia reconoce la culpa del Estado en las violaciones de los derechos humanos. (FIN/IPS/nms/dm/ip/00


