Activistas de derechos humanos llevaron a las calles de Estados Unidos la lucha contra el comercio de diamantes explotados en zonas de guerra.
«Los diamantes son eternos, pero los niños africanos se están muriendo», es el mensaje que los manifestantes exhibían el fin de semana en una protesta frente a la joyería Tiffany's, en Washington.
Dos organizaciones ganadoras del premio Nobel, Amnistía Internacional y Médicos por los Derechos Humanos, se sumaron a la protesta, al igual que el diputado estadounidense Tony Hall (del Partido Demócrata, estado de Ohio) y el embajador de Sierra Leona, John Leigh.
«En Estados Unidos, los diamantes son un símbolo de amor, pero en Africa representan sufrimiento. Los diamantes surgen de violaciones de derechos humanos. El sufrimiento africano enriquece a Occidente», dijo Leigh.
En Sierra Leona, miles de personas han muerto en la guerra por el control de las minas de diamantes, millones han sido expulsados de sus casas y decenas de miles quedaron mutilados de por vida, según los organizadores.
Los manifestantes distribuyeron tarjetas postales a los clientes de las tiendas para que las envíen a las grandes vendedoras de diamantes, como Tiffany's, Zales y Walmart, el mayor vendedor de diamantes en Estados Unidos.
Los activistas exhortan a estas compañías que prohíban el comercio de diamantes procedentes de Angola, Sierra Leona y otros países donde su comercio contribuye a la guerra y la violación de los derechos humanos.
La industria del diamante debe apoyar la legislación que discute el Congreso para «separar a los diamantes legítimos de aquellos que financian la violación de los derechos humanos», dijo Adotei Akwei, de Amnistía Internacional.
«Hasta entonces, los compradores de diamantes de Estados Unidos quizá estén diciendo 'te amo' con un diamante que ha financiado violaciones, amputaciones y esclavitud», aseguró.
La legislación presentada por Hall ante el Congreso prohibiría la importación de diamantes de los países que no adoptaron el sistema internacional de control de diamantes en bruto.
«La industria del diamante debe rendir cuentas por su papel en la financiación de estas guerras. Durante años hizo la vista gorda a este comercio cruento, le pagó a carniceros, ingoró toda atrocidad, hizo cualquier cosa en búsqueda de los diamantes y las ganancias que producen», afirmó Hall.
Hall insta a los estadounidenses, que compran 65 por ciento de los diamantes del mundo, a no fomentar las atrocidades cometidas contra los civiles atrapados en tres guerras africanas por las minas de diamantes.
«A diferencia de tantos de los problemas del mundo, como el hambre y la sequía, este es uno que los estadounidenses pueden hacer algo para cambiar», indicó.
Según Hall, cerca de 30 por ciento de las ganancias mundiales de la industria del diamante procede de los diamantes que los rebeldes contrabandean de Sierra Leona, Angola y República Democrática de Congo.
Las enormes sumas de dinero que ganan los rebeldes con los diamantes son usadas para continuar las guerras, señaló.
«Hace unas semanas, por ejemplo, soldados británicos capturaron una pequeña banda de rebeldes en Sierra Leona y hallaron en su poder diamantes por valor de 38 millones de dólares. Eso es mucho para un país donde una ametralladora cuesta menos de 10 dólares», explicó.
Pero según los activistas de la manifestación, las compañías vendedoras de diamantes han hecho poco para implementar un sistema mundial que certifique los diamantes legítimos y limite el comercio de las gemas ilícitas, como se acordó en la reunión anual del Congreso Mundial de Diamantes, en julio.
Entre otras medidas que procuran detener el comercio ilegítimo está la prohibición que impuso las Naciones Unidas a la venta de diamantes procedentes de Angola y Sierra Leona, aunque eso no ha cesado la venta.
Los grandes productores de diamantes, liderados por Sudáfrica, desarrollaron un sistema internacional para embalar y rastrear el origen de los diamantes en bruto.
Para que el sistema sea efectivo, todos los países deben aprobar leyes que prohíban la importación de diamantes fuera de la «corriente limpia» que será creada por este proceso. (FIN/IPS/tra-en/fh/da/aq/if-hd/00


