La cancelación en Taiwan de un proyecto de generador nuclear enfrenta al presidente Chen Shui-Bian, quien asumió su cargo en mayo, con el opositor Kuomintang (Partido Nacional), que estuvo casi 55 años en el poder antes de la elección de Chen y es aún mayoría en el parlamento.
El derechista Kuomintang intenta que el parlamento destituya al centroizquierdista Chen, y unos 40.000 personas se manifestaron en Taipei el domingo, bajo fuerte lluvia, para respaldar al presidente y pedir que el país, de más de 21 millones de habitantes, sea «seguro y libre de energía nuclear».
Otras 30.000 personas participaron en una movilización con los mismos objetivos en la meridional ciudad industrial de Kaohsiung.
«El hecho de que tantas personas se hayan manifestado pese a las lluvias muestra la intensidad del apoyo al presidente y a la cancelación del proyecto, que implicaría construir la cuarta planta nuclear en el país», comentó Shih Hsin-Min, presidente de la Unión para la Protección Ambiental de Taiwan (TEPU).
«Esperamos que la oposición reconsidere su decisión de boicotear el esfuerzo del nuevo gobierno para logra un país libre de energía nuclear, y cese sus hostilidades políticas», añadió.
El gabinete ministerial de Chen, en el cual son mayoría los integrantes de su Partido Democrático Progresista, decidió el 27 de octubre cancelar el proyecto Nuclear Cuatro, al cual se habían opuesto movimientos ambientalistas taiwaneses durante 20 años.
La cancelación de la construcción de esa planta, destinada a generar 2.700 megavatios, fue una de las principales promesas de Chen en su campaña para las elecciones, que se realizaron en marzo.
El triunfo en esos comicios del actual presidente, un abogado que se había dedicado a la defensa de los derechos humanos y ex alcalde de Taipei, puso fin al gobierno ininterrumpido del Kuomintang desde 1945.
Taiwan había sido arrebatada a China por Japón en 1895, y fue devuelta en 1945, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, al gobierno de China, ejercido en ese entonces por el Kuomintang.
En 1949, cuando los comunistas tomaron el poder en China tras una guerra civil, las fuerzas del Kuomintang se concentraron en Taiwan, se autoproclamaron gobierno en el exilio de China con respaldo de Washington, y gobernaron mediante ley marcial hasta 1986, cuando comenzaron a permitir actividad política opositora.
Tras la victoria de Chen en las elecciones presidenciales de este año, el Kuomintang mantuvo una mayoría de 114 legisladores en el parlamento, de 225 integrantes, cuya renovación está prevista para diciembre del año próximo.
Esa situación permite que la oposición haya lanzado una ofensiva contra el presidente.
«Es claro que el intento de destituir a Chen es parte de una una estrategia del Kuomintang para recuperar poder», opinó Chu Hai- Yuan, presidente de la Sociedad de Taipei, una organización de académicos liberales.
«Tras las últimas elecciones, estábamos orgullosos de que se produjera la primera transferencia de poder político democrática y pacífica en la historia del país» apuntó Chin Heng-Wei, analista político y editor de la revista mensual Contemporáneo.
«No podíamos imaginar que el Kuomintang y otros partidos opositores utilizarían la cuestión del Nuclear Cuatro como excusa para intentar deponer al nuevo gobierno, apenas cinco meses después de su asunción», añadió.
El proyecto Nuclear Cuatro, en la costa nororiental y por valor de 5.600 millones de dólares, estaba a cargo de la estatal Compañía de Energía de Taiwan, que ya había construido un tercio de las instalaciones de la planta.
El primer ministro Chang Chun-Hsiung dijo al anunciar la cancelación que el gobierno prefería aumentar la generación pública y privada de energía a partir de la combustión de gas natural y de otras fuentes, así como promover la eficiencia en la distribución y el uso de recursos energéticos.
El Kuomintang definía al proyecto Nuclear Cuatro como una «política de gobierno invariable», y reaccionó en forma airada a la cancelación, en especial porque fue anunciada menos de dos horas después de un diálogo transmitido por televisión entre Chen y el ex vicepresidente y actual líder del Kuomintang, Lien Chan.
La oposición, integrada por el Kuomintang, el conservador Partido Prioridad para el Pueblo y el derechista Nuevo Partido, afirmó que cancelar el proyecto era «ilegal e inconstitucional» y anunció su intención de promover la destitución del presidente.
«Muchas personas nos han urgido a unir nuestras fuerzas para eliminar la fuente del caos», declaró Lien el sábado, en alusión al gobierno de Chen, tras el lanzamiento de una campaña opositora que invoca la necesidad de «defender la Constitución».
Los tres partidos opositores pidieron ese día que todas las medidas clave del Poder Ejecutivo sean discutidas con el parlamento antes de ser adoptadas.
Si los tres partidos suman sus fuerzas en el parlamento, el gobierno de Chen tendrá serias dificultades para lograr que se asignen fondos a los proyectos que el Kuomintang no apruebe, admitió un legislador oficialista.
La moción de destitución del presidente debería ser aprobada por dos tercios de los parlamentarios y ratificada en un plebiscito por mayoría simple de los 14,8 millones de taiwaneses habilitados para votar, para que se realizaran nuevas elecciones presidenciales.
El proceso podría llevar en total unos seis meses.
El parlamento podría expresar su oposición a la cancelación del proyecto en forma más eficiente mediante una moción de censura al gobierno, comentó Chu.
Sin embargo, el presidente podría convocar a nuevas elecciones parlamentarias si se aprueba una moción de censura, y «el Kuomintang no desea correr el riesgo de perder su mayoría en el parlamento», apuntó.
Chen intentó sin éxito disminuir la presión de la oposición mediante un mensaje por televisión transmitido el día 5 de este mes, en el cual pidió disculpas a Lien por lo que llamó un malentendido, y al país por la crisis que se ha desatado.
El día 13, el secretario general de la presidencia, Yu Shyi- kun, declaró que la polémica sobre la legalidad de la decisión de cancelar el proyecto Nuclear Cuatro debía ser resuelta por el Gran Consejo de Justicia, entre cuyas potestades está la de decidir en cuestiones de constitucionalidad.
El alto funcionario añadió que Chen desea convocar a una «conferencia sobre asuntos nacionales» para discutir otros asuntos clave para el país.
Es posible que el Kuomintang tema que la cancelación de Nuclear Cuatro sea seguida por el cumplimiento de otras promesas de Chen, en especial la de lanzar una campaña contra la corrupción política y económica, señaló Roger Hsieh Tsung-Ming, ex legislador del partido de Chen y actual asesor político del presidente.
Varios parlamentarios del Kuomintang ya han sido investigados, acusados o condenados por la justicia bajo cargos de corrupción, subrayó Hsieh, quien fue preso político durante el gobierno del Kuomintang.
No está claro si la alianza opositora liderada por el Kuomintang seguirá adelante con su intento de destituir a Chen, tras las manifestaciones de apoyo al presidente.
En una encuesta realizada el 6 de este mes por la emisora de televisión por cable TVBS-N entre más de 1.000 adultos, 65 por ciento de los consultados dijeron que estaban en contra de la moción de destitución del presidente, y sólo 23 por ciento respaldaron esa iniciativa. (FIN/IPS/tra-eng/de/js/mp/ip/00


