La Oficina de Servicios de Supervisión Interna (OIOS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) descubrió irregularidades administrativas, pagos en exceso y estafas que causaron al foro mundial la pérdida de millones de dólares el año pasado.
La mayor parte de los problemas se detectaron en auditorías e investigaciones de actividades de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU, cuyo presupuesto anual fue 838 millones de dólares en el período 1998-1999 y se prevé aumentar a más de 2.000 millones para el período 2000-2001.
La OIOS indicó en su informe anual, de 52 páginas y dado a conocer el lunes, la existencia de irregularidades en la actuación de la Misión de la ONU en Bosnia-Herzegovina (UNMIBH).
El ex jefe de la Unidad de Tráfico y Transporte de la UNMIBH había desarrollado un sistema de falsificación de facturas por exceso de equipaje de funcionarios y observadores militares en misiones oficiales.
Ese procedimiento fraudulento, en el cual participaban un agente de viajes de Bosnia-Herzegovina y un empleado de una aerolínea, causó a la ONU perjuicios económicos por valor de unos 800.000 dólares.
El ex funcionario responsable del ilícito fue juzgado en una corte de distrito de Estados Unidos, por cinco cargos de estafa y de conspiración para cometer una estafa, y se le condenó a 41 meses de reclusión en una prisión federal estadounidense y a restitituir a la ONU el dinero del cual se había apropiado.
Hasta ahora, el estafador sólo ha realizado un pago de 110.000 dólares al foro mundial.
La OIOS también descubrió «graves debilidades en los controles administrativos» del inventario de provisiones y repuestos de la UNMIBH.
Bienes de esa misión por valor de unos 198.000 dólares fueron eliminados del inventario sin que se hubiera realizado una revisión adecuada.
La OIOS aseguró en su informe que la administración de la UNMIBH adoptó acciones correctivas adecuadas tras conocer los resultados de la auditoría.
Otra de las investigaciones de la OIOS permitió descubrir un fraude vinculado con las actividades de la Misión de Observación de la ONU en Angola (MONUA).
En junio y julio del año pasado, la Unión de Crédito Federal de la ONU en Nueva York recibió cuatro mensajes enviados por fax en los cuales se solicitó el envío de telegramas para transferir fondos de las cuentas bancarias privadas de dos ex funcionarios de la MONUA a otros bancos en Angola y Holanda.
Evidencia obtenida por la OIOS reveló que tales mensajes no fueron enviados por los ex funcionarios ni en nombre de los mismos, sino por un ex funcionario de la MONUA que había sido reclutado en Angola y estafó a la ONU.
También se detectó que el servicio de tiendas libres de impuestos operado por funcionarios de la MONUA no había pagado a esa misión una deuda de unos 290.000 dólares. Los servicios administrativos de la MONUA indicaron a la OIOS que el descubrimiento de esa irregularidad condujo al pago de la deuda.
La OIOS reveló asimismo irregularidades en la Administración Interina de la ONU en la provincia separatista serbia de Kosovo (UNMIK).
La UNMIK realizó un contrato de construcción con un proveedor que no cumplió su compromiso, pero en vez de cancelar el contrato lo renegoció con el mismo proveedor, al cual autorizó un pago 20 por ciento mayor sin justificación adecuada.
También se comprobó que la urgencia en el despliegue de la UNMIK causó «deficiencias e irregularidades» al reclutar funcionarios locales, a los cuales se asignaron grados y pagos por hora que se apartaron de las directivas correspondientes de la Oficina de administración de Recursos Humanos de la ONU.
Por otra parte, errores en el programa de computación empleado por la UNMIK para realizar pagos determinaron la erogación de sumas de dinero excesivas para gastos de subsistencia de funcionarios, por valor de unos 324.000 dólares. Tras el hallazgo de la OIOS, la UNMIK pudo recuperar el dinero pagado en exceso.
El director de la OIOS y subsecretario general de la ONU, Dileep Nair, dijo a periodistas el viernes que el combate a las estafas y las inconductas administrativas por parte de su oficina permitió que el foro mundial corrigiera problemas que le habrían hecho perder 17 millones de dólares en el último año investigado.
Las pérdidas evitadas fueron menores que las del año anterior, en el cual el beneficio para el foro mundial ascendió a unos 72 millones de dólares, porque las auditorías e investigaciones del último período fueron en su mayor parte de naturaleza más pragmática, explicó.
El año pasado la OIOS completó 82 informes de auditoría y 35 informes de investigación, de los cuales 20 fueron trasladados a la Asamblea General de la ONU, e inició 287 nuevas investigaciones, 16 por ciento más que en el año anterior, destacó.
Las recomendaciones de la oficina fueron implementadas por los organismos investigados en 73 por ciento de los casos, lo cual representó un leve aumento de la tasa de implementación en relación con el año anterior, apuntó.
Nair indicó que es probable que la OIOS mantenga en el futuro la actual prioridad de las investigaciones de misiones de mantenimiento de la paz, e informó que realiza un despliegue de auditores residentes en todas las principales fuerzas pacificadoras de la ONU.
«Esas misiones cumplen tareas muy delicadas de mantenimiento de la paz y establecimiento de autoridades transitorias, como en Kosovo y Timor Oriental, y es esencial que existan controles internos para asegurar que nadie explote las situaciones de emergencia en provecho propio», enfatizó. (FIN/IPS/tra- eng/td/da/mp/ip/00


