Todo indica que los tribunales decidirán quién será el próximo presidente de Estados Unidos, mientras el recuento en Florida, el estado que definirá la Presidencia, redujo la diferencia de votos entre George W. Bush y Al Gore a menos de 400 en un total de seis millones sufragados.
La extraordinaria vuelta de tuerca de los comicios del martes llevó a muchos a cuestionarse la forma en que los presidentes son elegidos en este país. Algunos exigen que el sistema del colegio electoral, adoptado por la Constitución hace más de 200 años, sea modificado o abolido.
El país se comienza a cuestionar el sistema por el cual el candidato con mayor cantidad de votos en todo el país, el vicepresidente Gore, del oficialista Partido Demócrata, podría ser derrotado por Bush, gobernador de Texas y candidato del Partido Republicano, quien contaría con la mayoría de los votos del colegio electoral.
La indecisión sin precedentes nació con la reñida votación en Florida, donde el Partido Demócrata podría exigir que los electores de un condado predominantemente demócrata, donde se invalidaron casi 20.000 votos, puedan sufragar nuevamente.
El primer escrutinio de los votos la noche del martes pareció darle la ventaja a Bush por 1.800 entre los seis millones de votos de Florida, lo cual le permitiría ganar los 25 votos electorales del estado y llegar a los 271 que necesitaba a nivel nacional para acceder a la Presidencia.
Pero la ley electoral de Florida exige el recuento automático si la diferencia de votos es inferior a uno por ciento del total, como ocurrió en este caso. Luego de contados los votos en 63 de los 67 condados del estado, el margen a favor de Bush se había reducido a 359 votos este jueves.
Incluso si las autoridades electorales confirmaran la victoria de Bush en el recuento, como se prevé, aún se espera la llegada por correo en los próximos 10 días de al menos 2.000 votos de los ciudadanos floridenses residentes en el exterior.
Gore cuenta con 260 votos electorales, y los 25 de Florida le darían la victoria nacional.
Si la democracia estadounidense fuera directa, en la cual el ganador fuera el candidato con mayor cantidad de votos, Gore ya sería el presidente electo, ya que oficialmente tiene una ventaja de 100.000 votos en todo el país.
Pero la elección presidencial es indirecta, a través de un colegio electoral donde estados poco poblados tienen una influencia proporcional mayor que otros más habitados.
Por este sistema, a cada estado se le designa un número de votos electorales igual al total combinado de senadores y representantes que cuenta el estado en el Congreso legislativo.
En total existen 538 electores en el colegio electoral, equivalente a 100 bancas del Senado, 435 de la Cámara de Representantes, más tres del Distrito de Columbia, que no tiene senadores, sino sólo un representante sin derecho a voto en el Congreso.
Mientras las 435 bancas de la cámara baja son designadas según la población, la Constitución otorga dos senadores a cada estado, sin importar su tamaño.
De esta manera, Wyoming, con una población inferior a los 500.000 habitantes, tiene la misma cantidad de senadores que California, de 32 millones.
En el colegio electoral, California cuenta con 54 votos, o uno por cada 610.000 habitantes, y Wyoming tiene tres votos, equivalentes a uno cada 150.000 habitantes. (FIN/IPS/tra-en/jl/aq/ip/00


