ESPAÑA: Asesinato de ETA empaña el festejo de la democracia

El asesinato en Barcelona del ex ministro socialista Ernest Lluch empañó hoy la conmemoración de los 25 años de la coronación del rey Juan Carlos, bajo cuyo reinado España recuperó la democracia y el estado de derecho.

Lluch fue asesinado en la noche del martes por el grupo terrorista ETA de dos balazos en la cabeza, cuando se disponía a estacionar su automóvil en el garage de su domicilio en Barcelona, a 600 kilómetros de la capital española.

Su cuerpo fue descubierto por un vecino una hora y media después del asesinato.

Al iniciar su discurso en el acto conmemorativo de su coronación, en el parlamento español en Madrid, el rey Juan Carlos calificó al Lluch de «servidor leal del estado de derecho».

«La violencia terrorista no conseguirá eliminar la libertad, la democracia y el estado de derecho que Ernest Lluch defendió con tesón», agregó, tras expresar sus condolencias a la familia del asesinado.

Este es el asesinato número 21 cometido por ETA desde que la organización declaró el fin de su última tregua, el 3 de diciembre de 1999.

Lluch fue un activo luchador contra la dictadura de Francisco Franco (1939-1975), lo que le costó en 1967 la expulsión de la Universidad de Barcelona, en la que era profesor ayudante. Después fue detenido varias veces por sus actividades políticas y culturales contrarias a las disposiciones franquistas.

Diputado desde 1977, en 1982 Felipe González lo designó ministro de Sanidad. Políticos opositores y pares de entonces coincidieron este miércoles en que logró, en solo cuatro años, poner orden en un ministerio desorganizado.

Lluch se enfrentó con el sector más conservador de la medicina y logró que todos los ciudadanos gocen desde entonces de asistencia médica gratuita.

Durante muchos años residió en la ciudad vasca de San Sebastián, donde hizo amigos de todas las ideologías y militó en las filas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Dentro de ese partido fue de los que sostenían que se debía dialogar con los políticos de ETA, a pesar de condenar la violencia y los atentados cometidos por la organización.

«Han matado al amigo del pueblo vasco», dijo este miércoles el ex alcalde de Barcelona, Pascual Maragall, también socialista.

El ex presidente del gobierno autónomo de Valencia Joan Lerma afirmó que la indignación no debe impedir que se reivindiquen los valores con los que Lluch vivió, y pidió que su memoria haga presente el compromiso con el humanismo, la defensa de la tolerancia y la concepción de una España plural y cohesionada.

El secretariado de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO, próxima al Partido Comunista) afirmó este miércoles en un comunicado que ETA está atrapada por la lógica de la muerte.

«Resulta insoportable esta escalada de terror y no caben ya excusas para prolongar esta insensata división de las fuerzas democráticas ante el terrorismo», sostuvo CCOO, aludiendo al Partido Nacionalista Vasco (PNV), que gobierna el País Vasco y mantiene una actitud ambigua ante ETA y sus seguidores.

No obstante, el presidente del gobierno vasco, Juan José Ibarretche, del PNV, expresó «la repulsa y la condena más enérgica y contundente por el asesinato cobarde» de Lluch, y convocó a repudiar en manifestaciones públicas la violencia de ETA.

El secretario general del gobernante Partido Popular (PP), Javier Arenas, envió una nota de condolencia y pésame a la dirección del PSOE, en la que manifiesta el repudio por el asesinato. «En estos momentos tan difíciles, estamos sinceramente con todos vosotros», dice el mensaje.

La dirección del PSOE afirmó en un comunicado que «ningún asesinato, violencia o extorsión nos separarán de nuestra convicción de que la Constitución y el sistema democrático son el marco en el que queremos organizar nuestra convivencia pacífica».

Este asesinato es el tercer acto de terrorismo perpetrado en Barcelona en los dos últimos meses. El 21 de septiembre, ETA mató al concejal del PP Luiz Ruiz Casado. El 2 de noviembre, hizo estallar un automóvil cargado de explosivos, causando heridas a un guardia privado.

ETA (Euskadi ta Askatasuna, Patria Vasca y Libertad en vascuence) fue creado en los años 60, durante la dictadura franquista.

En la Cumbre Iberoamericana celebrada en Panamá el 17 y 18 de noviembre, 20 mandatarios de América Latina, España y Portugal condenaron sus crímenes y coincidieron en calificarla de banda terrorista. Sólo se abstuvo Cuba, porque el texto no incluía una condena al terrorismo anticubano.

Sin embargo, en la reunión de mandatarios, el presidente Fidel Castro condenó verbalmente la violencia de ETA, a la que calificó de terrorista.

Este miércoles, al concluir su intervención ante el parlamento, el rey Juan Carlos envió un «abrazo emocionado» a la familia de Lluc y aseguró que el pueblo español «tiene una impagable deuda de gratitud y reconocimiento» con las víctimas de ETA y con sus familias.

Además, pidió «serenidad, confianza y eficacia» para combatir las acciones terroristas y restaurar la paz en todo el país. «Los sufrimientos de las familias de los asesinados no serán inútiles», aseguró el monarca español. (FIN/IPS/af/mj/ip/00

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