ECUADOR: La guerra civil colombiana cruza la frontera

Aviones y helicópteros no identificados llevaron la guerra civil de Colombia a territorio ecuatoriano, con el bombardeo de General Farfán y de La Punta, localidades de la provincia fronteriza de Sucumbíos.

Campesinos ecuatorianos informaron que el bombardeo del viernes de noche de la localidad de General Farfán, distante 30 kilómetros de Nueva Loja, la capital de Sucumbíos, duró más de una hora y que los habitantes del lugar se refugiaron en la selva.

Bombas y ráfagas de ametralladora fueron lanzadas por aviones y helicópteros no identificadas que «venían del lado colombiano» del fronterizo río San Miguel, y alcanzaron fincas habitadas, afirmaron los testigos.

Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los paramilitares de derecha combaten por el control de la zona fronteriza colombiana vecina a Sucumbíos, y también han entrado en batalla efectivos del ejército gubernamental.

«En buena hora no hubo heridos, pero (los atacantes) destruyeron los cultivos» en General Farfán, dijo una agricultora de la zona.

«Fue un susto tremendo que nos llevamos quienes vivimos en las comunidades fronterizas que están al lado del río San Miguel, porque parecía que la guerra era contra nosotros», dijo otro campesino a Radio Sucumbíos.

Otro poblador relató que el fuego y las balas de los aviones «encendían la oscuridad de la noche», como fuegos artificiales.

Los testigos creen que el bombardeo fue un coletazo del combate que ese mismo día mantuvieron guerrilleros de las FARC con el ejército colombiano en el poblado de Puente San Miguel, ubicado del otro lado del río y frente a la localidad ecuatoriana de La Punta.

El choque habría dejado varios muertos y heridos en ambos bandos.

Los pobladores de La Punta también sostuvieron que en la noche del viernes fueron sorprendidos por bombas y ráfagas de ametralladoras disparadas por helicópteros no identificados que violaron el espacio aéreo ecuatoriano.

Un poblador de la zona aseguró que los habitantes salieron de sus casas alarmados, pero no identificaron a los helicópteros pues tan solo pudieron observar las luces de los disparos en el cielo.

Las autoridades policiales y militares de la zona todavía no dieron su versión del ataque.

El mismo viernes, a 15 kilómetros del lugar de los bombardeos, seis personas armadas intentaron asesinar al juez Germán Yánez, ex presidente de la Corte Superior de Justicia de Sucumbíos. Murió una funcionaria de la Corte que fue alcanzada por los disparos.

Horas más tarde, dos hombres llegaron a la vivienda donde se realizaba el velatorio y abrieron fuego contra la fachada. Allegados a las víctimas aseguraron que se trató de acciones de intimidación a manos de «sicarios colombianos».

En la zona circulan versiones de amenazas de muerte contra personas que dispondrían de información sobre la presencia de paramilitares en este país.

Los bombardeos y el asesinato volvieron a poner en alerta a los pobladores de Sucumbíos, que ya habían manifestado temor de que los enfrentamientos en el Putumayo colombiano se traslade a Ecuador.

La Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) aseguró que narcotraficantes e integrantes de la organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia comenzaron a comprar tierras en la Amazonia ecuatoriana para trasladar los cultivos de coca.

El Grupo Civil de Monitoreo de los Impactos del Plan Colombia en Ecuador, que aglutina a grupos humanitarios y ambientalistas, pidió al gobierno, a los comandantes militares y al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos un estudio catastral en la frontera entre los dos países para constatar esa aseveración.

La afirmación de la APDH fue apoyada por campesinos colombianos obligados a abandonar sus lugares de residencia por el comienzo de la fumigación de plantaciones ilegales en Colombia y el recrudecimiento de los combates en Putumayo.

Guerrilleros de las FARC le dijeron a un grupo de personas desplazadas del sur colombiano que si venían a Ecuador no se quedaran en Sucumbíos, porque «es zona paramilitar», dijo a IPS un refugiado que se identificó como Pedro.

«Uno de los comandantes nos dijo que tratáramos de irnos a otra parte, mejor a la Sierra, porque en Sucumbíos están los 'paracos' y en poco tiempo, si esto sigue así, será lugar de combates», comentó Pedro, quien dijo que los paramilitares habían expulsado a toda su familia de su finca en Putumayo.

Las autoridades municipales de Nueva Loja también manejan la información de que las AUC quieren instalarse en Sucumbíos para cortar un posible repliegue de la guerrilla y sus líneas de abastecimiento.

Una fuente de las FARC en Putumayo aseguró a IPS que miembros del comando de ese grupo intentaron sin éxito contactarse con el gobierno ecuatoriano a través de la cancillería de este país, con el fin de entregar «información reservada» sobre la actuación de paramilitares en la Amazonia de Ecuador.

«Lamentablemente parece que las autoridades ecuatorianas primero aceptaron la reunión y después cambiaron de opinión, con lo cual no se les pudo informar», comentó el informante. (FIN/IPS/kl/mj/ip/00

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