MEDIO ORIENTE: La ONU gana espacio propio en el proceso de paz

La ONU estuvo al margen del proceso de paz en Medio Oriente con mediación de Estados Unidos en los últimos años, pero este mes desempeñó un papel clave para llevar a israelíes y palestinos a la negociación que terminó hoy en el complejo turístico egipcio de Sharm-el-Sheikh.

Es probable que ahora las dos partes en conflicto vean a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como un mediador más creíble y mejor dispuesto que Estados Unidos, dijo a IPS un vocero del foro mundial.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, se reunió en la región con autoridades israelíes y palestinas la semana pasada, mientras continuaba la escalada de violencia en Cisjordania y Gaza, y fue el mayor responsable del encuentro en Egipto entre el primer ministro israelí Ehud Barak y el presidente palestino Yasser Arafat.

Annan participó en la cumbre de Sharm el-Sheikh, a orillas del Mar Rojo, al igual que el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, el rey de Jordania, Abdullah II, y el alto representante de la Unión Europea para Política Exterior y Seguridad, Javier Solana.

Los términos del acuerdo alcanzado este martes en Sharm el- Sheikh, tras duras negociaciones, son los siguientes:

-Israel retirará las tropas que desplegó en Cisjordania y Gaza, y pondrá fin al actual cerco de áreas controladas por los palestinos.

-Se formará una comisión investigadora para establecer responsabilidades en el reciente estallido de violencia.

-Estados Unidos realizará consultas con israelíes y palestinos en las práximas dos semanas para bucar una vía de reanudar el proceso de paz.

-Se reabrirá el aeropuerto de Gaza.

Analistas opinaron que esos términos son vagos, y que todo depende del modo en que se implementen.

La secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Albright, aseguró que habría un cese del fuego poco después del fin de la cumbre, y Clinton declaró que Arafat y Barak realizarían llamados públicos al fin de la violencia y adoptarían «medidas concretas e inmediatas» para alcanzar ese objetivo.

Sin embargo, añadió que era preciso no alentar «ilusiones» y tener presentes las dificultades que se presentarán en el futuro.

El diario estadounidense The New York Times señaló el lunes en un editorial que Annan «merece crédito por ayudar a que se reúnan las dos partes (israelíes y palestinos). Pese a que es un factor bastante nuevo en la diplomacia de Medio Oriente, hasta ahora ha sido constructivo», señaló.

«Los palestinos confían que en que pueda simpatizar con sus problemas, mientras los israelíes se muestran abiertos a una mayor participacion de la ONU» en el proceso de paz, agregó.

En marzo de 1979, Egipto e Israel negociaron sus acuerdos de Camp David bajo los auspicios de la ONU, pero Estados Unidos medió de modo paralelo en un acuerdo de paz entre Jordania e Israel, sin participación del foro mundial.

En octubre de 1998, Washington llevó a israelíes y palestinos a negociar un acuerdo de paz limitado, en el marco del llamado Memorando del Río Wye, sin que la ONU desempeñara papel alguno en el proceso.

Sin embargo, y en forma sorpresiva, durante la última ronda de conversaciones entre Arafat y Barak, el mes pasado, Clinton trató de desbloquear una de las controversias más delicadas del proceso, vinculada con la soberanía de Jerusalén, al proponer que esa ciudad quedara en el largo plazo bajo control de la ONU.

Dore Gold, director del Centro Jerusalén para Asuntos Públicos, afirmó que todos los embajadores israelíes ante la ONU recibieron estrictas instrucciones de mantener la cuestión de Jerusalén fuera de la influencia del foro mundial.

Gold apuntó que cualquier persona que conozca la situación en Cisjordania y Gaza puede pensar que Arafat busca provocar una inmediata intervención de la ONU en el proceso de paz, para debilitar la posición israelí en la negociación sobre Jerusalén.

Ahora será necesario alertar a los representantes estadounidenses en el Consejo de Seguridad de la ONU para que mantengan a esa organización apartada de la cuestión de Jerusalén, opinó.

A comienzos de este mes, durante una conferencia de prensa en Ginebra, se le preguntó a Annan por qué la ONU permanecía al margen del proceso de paz en Medio Oriente.

«Para cada crisis debe haber sólo un mediador. Si actúan varios mediadores, se pueden enturbiar las aguas, pero eso no significa que la ONU o su secretario general se quiten de encima las responsabilidades», respondió.

«Hay un mediador (Estados Unidos) y trabajamos con él y con las partes interesadas. Mi mayor preocupación es que la actual crisis no descarrile el proceso de paz. De hecho, esta crisis nos ha dado otro incentivo, otra razón para seguir adelante con el proceso», señaló.

La ONU desempeñó un papel clave para lograr la retirada israelí del sur de Líbano, y trabajó junto con las partes involucradas para asegurar que se mantuviera la calma, añadió.

Sin embargo, hasta el momento la mayoría de las resoluciones de la Asamblea General del foro mundial y de su Consejo de Seguridad sobre el conflicto árabe-israelí no se han cumplido.

Israel ha ignorado en forma sistemática esas resoluciones, incluyendo a la que desconoció la decisión unilateral israelí de convertir a Jerusalén en su capital.

La ONU mantiene de todos modos cuatro misiones de paz en Medio Oriente.

Esas misiones son la Organización Supervisora de la Tregua en Jerusalén, desde 1948, la Fuerza Observadora de Separación en las Alturas del Golán (sirias y ocupadas por Israel), desde 1974, la Fuerza de Intervención en Líbano, desde 1978, y la Misión de Observadores en la frontera entre Iraq y Kuwait, desde 1991.

Ahora el foro mundial podría quedar a cargo de la comisión investigadora sobre el estallido de violencia en Cisjordania y Gaza, que causó durante las últimas tres semanas más de 100 muertes, en su gran mayoría de palestinos y de árabes con ciudadanía israelí.

Los palestinos han insistido que la ONU debería tener «más peso» en esa comisión, pero los israelíes exigen que Estados Unidos esté a su frente.

Tras el anuncio de los acuerdos alcanzados en Sharm el-Sheikh, los participantes en la cumbre se rehusaron a contestar preguntas de periodistas.

Sin embargo, Barak declaró luego que espera que la violencia decrzca, pero que su país «sabrá qué hacer en cualquier situación que se presente» si eso no ocurre.

Hanan Ashrawi, una alta funcionaria palestina, apuntó por su parte que los principales problemas pendientes no fueron tratados en la cumbre.

Este martes, mientras se desarrollaba la reunión en Sharm el- Sheikh, se produjeron nuevos incidentes de violencia en Cisjordania y Gaza.

Un palestino murió cerca de la localidad cisjordana de Nablus, y testigos afirmaron que colonos israelíes le habían disparado mientras cosechaba aceitunas.

En el cruce fronterizo de Erez entre Israel y Gaza, cientos de palestinos se manifestaron y arrojaron piedras contra soldados israelíes, quienes respondieron con disparos y gas lacrimógeno.

Miles de palestinos se manifestaron en la ciudad de Belén contra el diálogo con Israel, con ocasión del funeral de un joven palestino muerto durante los recientes enfrentamientos. (FIN/IPS/tra-eng/td/da/ego/mp/ip/00)

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